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La decadente juventud venezolana.



La decadente juventud venezolana. - Sociedad

La decadente juventud venezolana.

Me extenderé un poco en este articulo, ya que me sorprende que nadie de mi país haya tocado este tema antes. Están más centrados en hablar del lio entre Guaidó, Trump y lo mal que la pasamos todos, que de un punto muy inquietante, y que parece  que todos ignoran; menos yo. Como diría la esposa del reverendo alegría: “¿¡alguien quiere pensar en los niños!?”

Antes de dejar el país, yo veía a muchos niños, adolescentes y jóvenes como yo, y lo que veía en serio me daba pena, acompañada de una sensación de asco similar a la que sentimos cuando vemos una cucaracha, porque si algo tienen en común, es que son una plaga. En un mundo lleno de modas tontas, consumismo, decadencia del arte y problemas sociales que preferimos ignorar, nuestros jóvenes han acoplado todo aquello que, para muchos padres pusilánimes, es normal. Pero para los que si tenemos poder de discernimiento e inteligencia, es el reflejo de lo marginal que esta la juventud venezolana.

Por ejemplo, ¿cómo es que lucen nuestros jóvenes? Pantalones súper pegados en el caso de los hombres o jeans recortados emulando a los pantalones cortos de las mujeres, peinados extraños y de colores llamativos que muchas veces no van con el color de piel, ropa de colores muy vivos que casi siempre son camisetas (o franelillas como se llaman en Venezuela), las famosas bragas que parecen mamelucos en el caso de las chicas, sin mencionar su peculiar gusto y admiración por individuos como Anuel, Bad Bunny, Maluma y pare de contar.

Esto sumado a una actitud marginal (tierrua como diríamos allá) ambiciones nulas, facilista, conformista y centrada al libertinaje, son todas las características del joven venezolano de la actualidad. ¿Y esto en que tiene de malo? Primeramente, casi todos los jóvenes allá son así, no conocen el concepto de criterio o estilo propio, y su único ideal es el desmadre. Tú les preguntas que quieren ser en la vida y nunca te dan una respuesta, porque nunca se les enseñó, o educó, de manera que aspirasen a algo mas allá de un trabajo de sueldo mínimo para pagarse las rumbas todos los fines de semana; y casi todos tienen ese estilo de vida.

Culpables podemos buscar: la televisión, la “música” actual, las redes sociales o incluso la misma crisis del país y cada uno tiene su propio porcentaje de culpa. Pero la gran mayoría, radica en nosotros los padres.

Muchos padres ciegamente creen que muchas de las cosas que los hacen son solo cosas de la edad o como dirían ellos “eso es lo que les gusta a los chamos” y asumen que no es nada grave.

No les importa que sus hijos adopten la misma actitud que el resto, que descuiden su apariencia y que tengan una actitud  de: “así son los chamos de hoy”. Esos chamos de hoy son así por su culpa, por permitirles adoptar ideales de una sociedad decadente en cultura, ¿y qué me refiero a cultura? A conocer las cosas de antes que muchos jóvenes menos precian o dicen: “son cosas de viejos”, pero como diría el señor Corey Taylor: “viejo no significa muerto, nuevo no significa mejor”. Y al contrario de mejor muchas cosas actuales son malas.

No nos interesamos en nuestros jóvenes porque estamos más centrados en nuestros propios asuntos y nos desentendemos de ellos casi al punto de que no les importa lo que haga afuera de la casa, siempre buscaran culpables afuera para no aceptar que es culpa de ellos por su falta de educación y cuidado. Como ahora el mundo se ha vuelto “más fácil” a nivel tecnológico, muchos prefieren confiar a sus hijos a la tecnología, que en lugar de ayudarlos, parece perjudicarlos. ¿Quién no le ha puesto videos de Peppa Pig para que se entretengan? ¿O les ha llenado con teléfonos, tablets, consolas? Solo para que no fastidien como muchos padres dicen.

No olvidemos también un punto muy preocupante, y es su inclinación hacia la delincuencia (malandreo). Como ellos tienen una mentalidad facilista donde todo lo quieren gratis y sin ningún esfuerzo, como muchas personas que aun residen en el país, se inclinan más a adoptar una vida de delincuencia que justifican diciendo que es culpa de la crisis del país.

Pero es culpa de los padres por no enseñarles lo que es el trabajar honradamente, estar atentos a sus actividades y con quien se juntan y sobre todo, el pasar tiempo con ellos. ¿Pero cómo van a estar motivados a trabajar  honestamente si en Venezuela el trabajo no vale nada y no sirve de nada? Mientras la situación siga siendo peor en Venezuela, nuestros jóvenes vivirán con una mentalidad errada y marginal.

Por primera vez en un post, no puedo cerrar de forma positiva, ya que como joven que he vivido esa situación y he sido testigo de todo eso, no puedo asegurar que exista una solución, mientras que los padres vivan con la misma mentalidad en la que han sumido a la población.

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