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La Enfermedad De La Adicción

La Enfermedad De La Adicción - Salud

Imagina que vas en tu coche a la velocidad permitida. Pasan los días, los meses y siempre vas a la misma velocidad. Un día decides que esa velocidad te aburre y aceleras el coche . Al día siguiente corres un poco más y así hasta que un mes vas a casi más del doble de lo establecido. Llegan las multas y tu cartera se resiente pero aún así sigues yendo cada vez más deprisa sin control ninguno. Así funciona la enfermedad de la adicción y su triángulo del infierno: enfermedad mental, espiritual y progresiva.

Actualmente, hay miles de adictos diagnosticados solo en España y con la aparición de las nuevas tecnologías se prevé que esta cifra aumente considerablemente en los próximos años. Hay adicciones a casi todo; alcohol, drogas, juego, compras, sexo, redes sociales… Pero, ¿qué causa la adicción? Numerosos estudios psiquiátricos están de acuerdo en que hay una base genética importante. Si a esto añadimos el círculo social del afectado la coctelera está agitada y lista para servir.

LA SUSTANCIA NO ES EL VERDADERO PROBLEMA DE LA ADICCIÓN

“Mi relación con el alcohol empezó a los 13 años, yo era una persona tímida con fobia social y descubrir esta sustancia fue para mí como descubrir el elixir de la eterna juventud. De repente, era divertido, elocuente y las chicas se acercaban a mi”.

Este testimonio anónimo es mucho más común de lo que pensamos. Sustancias como el alcohol o la cocaína proporcionan una seguridad ficticia que engaña al cerebro hasta tal punto que actividades como entablar una conversación con alguien desconocido, salir a pasárselo bien con amigos o simplemente vivir el día a día no se puedan realizar sin esa “muleta”. Por eso, hay que reseñar que el problema no reside en la sustancia en sí, si no en el estado mental de la persona que la utiliza.

 

LA ADICCIÓN Y EL CEREBRO ADICTO

“Había días que por más que me propusiera cambiar de hábitos o supiera que me estaba destrozando la vida no podía dejar de consumir”.

En la adicción (aquí se incluye todo tipo de adicciones) el problema es que entra en juego la química del cerebro. La dopamina, que es un neurotrasmisor que se libera en el hipotálamo, es la encargada de todo el proceso de la adicción. Al consumir sustancias, sean químicas o de acción como el juego, las compras o las redes sociales, se produce una descarga importante de esta sustancia que hace que el cerebro asocie ese comportamiento tan nocivo como algo placentero, por eso el adicto recurre una y otra vez a su fuente de placer.

“Parece como si algo maligno se hubiera apoderado de mi, me odiaba”.

La sociedad cree que los adictos son personas amorales que no piensan en los demás. Nada más lejos de la realidad, ya que la adicción es una enfermedad del cerebro que prioriza el uso de sustancias a otras actividades más sanas y placenteras.

 

5 RASGOS COMUNES DE LA PERSONALIDAD DEL ADICTO

Es difícil encasillar a los adictos en etiquetas comunes de personalidad, pero si hay una serie de rasgos que se presentan en la mayoría de los casos.

1.Inmadurez emocional

Los adictos tienen una dificultad enorme a la hora de gestionar las emociones. Si surge un problema que no saben gestionar enseguida se volverán ansiosos e irritables, encontrando en las sustancias o acciones compulsivas su manera de gestionarlo. Es como si se automedicaran con la terrible consecuencia que de ello se deriva.

2. Dificultad para cumplir compromisos

La persona que ha caído en las garras de la adicción le es imposible cumplir compromisos a largo plazo, ni con él mismo ni con la gente que le rodea. Se ilusionan fácilmente pero enseguida les invade una tremenda desidia que hace que abandonen cualquier proyecto que se propongan.

3. Mentir para seguir manteniendo la enfermedad de la adicción activa

Numerosos psicólogos y profesionales de la salud mental afirman que los adictos mienten mucho, empezando por ellos mismos. Mienten a la pareja, a sus amigos, a sus jefes. Es su forma de no querer darse cuenta de lo que les está ocurriendo y eludir la responsabilidad de sus actos.

4. Pensamiento dicotómico

O todo o nada…Estas dos palabras resumen muy bien lo que les pasa a los adictos por la cabeza. Tienen pensamientos de superioridad muy seguidos de sentimientos de inferioridad. No tienen paciencia ni son capaces de saborear las pequeñas cosas de la vida. Sus metas son siempre a corto plazo y son incapaces de ver más allá de la recompensa fácil e inmediata.

5. Carencia de empatía como consecuencia de una vida sin frenos

Cuando se trata de su adicción, el adicto hará todo lo posible por continuar consumiendo, llevándose a todo el mundo que se encuentre a su paso. Por eso, muchos de los que han tocado fondo como consecuencia de sus adicciones lo han perdido prácticamente todo.

Enfermedad incurable pero controlable

Hay una luz entre las tinieblas de la adicción y pasa por que la persona se de cuenta a tiempo de que está tirando su vida por la borda. No consiste solo en dejar la sustancia si no de recomponer su personalidad y su sistema de valores. Para ello, existen numeroso centros que ofrecen terapias grupales con excelentes resultados. La Fundación Hay Salida es un ejemplo de entre muchas asociaciones, sin ánimo de lucro, que existen.

Como conclusión cabe reseñar que nadie está exento de sufrir una adicción que destroce su vida por completo y menos en una sociedad donde prima la inmediatez y la búsqueda de la recompensa inmediata. Hay una delgada línea roja entre el consumo excesivo y la adicción, por eso hay que estar atentos por que la sombra de la enfermedad acecha.

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peponidas82

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