Literatura

La Hija De Xtab

La Hija De Xtab - Literatura

Entra las leyendas del Mayab, hay una por demás conocida que asemeja mucho a la de la ya conocida llorona, pero esta es un tantito más sombría y se ha contado de generación en generación desde la época precolombina desde que los mayas originales todavía caminaban en la gran Chichen Itzá; Se pronunciaría Shtabai que escrito de la pronunciación maya al español moderno vendría siendo X’Tabay lo que significaría la: Mujer Xtab (Xtab: Diosa de los ahorcados).

Este era un poderoso hacendado de la época de 1810 cuando el henequén cubría de verde y proveía de mucho dinero a la Hermana República de la Península de Yucatán, le podremos por nombre José.

José regresaba de la villa de Tekax a la villa Oxkutzcab en la cual tenía su hacienda, había estado en las fiestas del Santo Cristo Negro del Cerro de la Ermita lugar mítico y lleno de belleza natural tal que se siente escalofríos al verla.

José pues como todos en el lugar había participado en numerosas actividades a lo largo de tres días para rendir manda a este Santo, por lo cual había llevado ganado entre otras cosas para deguste de los lugareños ya que la manda así lo requería, durante los festejos, este señor había estado acompañado de la hermosa Teresa, hija del alcalde de la villa y por tanto una chica muy codiciada entre los jóvenes de la localidad; Teresa era una bella mujer joven que no rebasaba los 20 años, de larga cabellera obscura como la noche, sus ojos miel hipnotizantes y profundos, era por mucho una chica realmente bella entre las chicas del lugar; José se veía muy atraído hacia ella esto a sabiendas de que el en la villa vecina en su hacienda tenia esposa e hijos.

Después de los festejos y ya muy entrada la madrugada y al calor de mucho licor de caña, José se encamino con rumbo a su hacienda ubicada a unos kilómetros del lugar, la noche era obscura e iluminada por una luna llena hermosa que hacía ver un paisaje sobrenatural en los campos de Henequén que estaban a su paso; en un momento dado y ya alejado de Tekax, José sintió un poco de cansancio y decidió sentarse al costado del camino en una enorme roca, se quitó el sombrero de huano, prendió un cigarro Huxul (Cigarro típico de Yucatán en la época de 1810) y le dio una aspirada de buen tabaco obscuro mientras sacaba de su bolso de mano que llevaba colgando, una botella de Xtabentún (Aguardiente de Nance) y le dio un trago grande; al sentir un alivio en la garganta dio u suspiro y miro a su entrono hasta donde la luz de la luna se lo permitía que era una distancia considerable, el cielo obscuro y despejado le daba un efecto de expectación a la noche completa en sí; a lo lejos se escuchaba el ladrar de unos perros posiblemente de una milpa cercana al lugar en donde él se encontraba en ese momento que a decir verdad en lo que el calculaba no le faltaría mucho para llegar a su hacienda; Mientras el miraba todo esto un viento suave y adormecedor se dejó sentir a lo cual el cómo todo hombre que conoce los riesgos de dormir a la intemperie en semejantes lares pues si es un poco peligroso sea por un Chihuo (Tarantula) o por una Chaikan (Serpiente de Cantil); de pronto algo llamo su atención; algo se movía, ahí delante de el a un costado del camino como a unos 50 metros de donde él se encontraba descansando, junto a ese bello pero espinado y gigante árbol de Ceibo; se incorporó para continuar su marcha, José pensó que se podría tratar de un animal de forma que no presto atención y continuo caminando sobre la brecha que poco a poco se empezaba a cubrir con la majestuosas ramas del árbol de Ceibo, pero ni bien le faltaría la mitad del trecho entre donde la enorme roca sobre la cual descansó hasta el hermoso árbol, cuando; otra vez, algo se mueve… en esta ocasión alcanzo a escuchar ese susurro que producen las pisada sobre la hierba del campo; se detuvo; Trato de mirar, pero nada, no se veía nada; un poco más preocupado, tomo dos piedras de tamaño como de una pelota de béisbol en sus manos y reanudo la marcha ya casi llegando al tronco del hermoso árbol que estaba a la izquierda del camino escucho otra vez el ruido pero a la derecha del camino por lo cual volteo por reflejo y entonces ciño lo ojos como tratando de ver entre lo hermosa de la noche que es lo que ocasionaba ese ruido; fue entonces cuando por el rabillo del ojo izquierdo diviso como surgía de la espesa sombra del árbol en la noche, y junto al frondoso tronco de este… una chica… de belleza singular y muy buen ver, como de unos 20 o 21 años, era ella delgada con un hipil blanco de lino, el cabello negro, piernas largas y esbeltas, una sombra que dejaba ver la forma de unos pechos firmes y medianos bajo esas vestimentas; entonces José volteo con una velocidad de como cuando se exaltas  por un susto, y miro fijamente a la chica; y en primera instancia pensó

–Que hará aquí esta mujer y a estas horas de la noche-

–Hola… ¿qué haces aquí tan solita?-

– ¿Vives por aquí?-

Aun que era obvio que el siendo el hacendado de esas tierras pues conocía a toda la gente de los alrededores pero a esta joven nunca a había visto por ahí.

– ¿Te hago compañía?-

Pero la chica solo asintió con la cabeza sin mencionar palabra alguna, y le extendió uno de esos largos y delgados brazos y abrió la mano suavemente en señal de querer tomar la suya, a lo que José accedió; en un instante José ya estaba junto a esta chica y ella le rodeaba el cuello con sus brazos; era una escena que más que romántica se tornaba erótica; José estaba hipnotizado ante tal belleza, y no opuso resistencia; sus labios se fundieron en un beso de esos de enamorados, que pareció prolongarse por unos segundos muy por demás acalorados; de pronto un viento suave y seductor soplo; la pareja en el éxtasis de ese primer beso solo sintió en la espalda y en la nuca el viento; mientras esto pasaba José se sentía como adormecido, como si estuviera muy cansado, en una fracción de segundo estaba tendido junto a esta joven en la maleza pero ella sin mencionar palabra alguna.

Amanece en la hacienda en Oxkutzcab y María esposa de José pregunta al peón que recién llegaba de Tekax, por su marido, pero este le contesta que salió desde anoche con rumbo hacia ese lugar todos suponían estaría en su hacienda, entonces la esposa asume que a lo mejor se quedó dormido en el camino; entonces despacha una cuadrilla de trabajadores de la hacienda en busca de José al camino que venía de Tekax; pero la búsqueda fue infructuosa. Un hombre que venia del poblado de Mama esto a extremo opuesto a Tekax; ósea Tekax está al Este y Mama al Oeste en el medio esta Oxkutzcab; informa apresurado al portón de la hacienda que acababa de descubrir algo horroroso en la mitad del camino entre Mama y Oxkutzcab; estamos hablando de unos 20 a 25 kilómetros más o menos; entonces María en calidad de autoridad ya que era esposa de José principal hacendado de la zona y comisario de la villa; acude en representación de su esposo a ver lo sucedido acompañada del capataz de la hacienda y unos cuantos hombres más, al llegar al lugar en el medio del camino hacia Mama a un costado y debajo de un Árbol de Ceibo entre las enormes espinas de este se encontraba lo que pareciera un animal desmembrado y despellejado pero parecía tener al menos un día y medio ahí no menos; el capataz al acercarse al animal en cuestión se percata de que podría tratarse de un venado grande o un caballo por la cantidad de sangre y el tamaño de los miembros que se encontraban al pie del tronco del árbol de Ceibo como si los hubieran intentando fundir con el árbol lo único que no encajaba en la escena era un bolso de colgar el cuan al interior llevaba una botella de Xtabentum a medio tomar y un paquete de Huxules apenas con dos de estos faltantes y una carta que decía en el sobre:
A mí amado José.
Se dice desde hace muchas generaciones en el Mayab que es rico en leyendas mitos e historias, que uno de los seres más temidos de estos mismos es la Xtabay, un engendro infernal de tal belleza que no hay forma de resistirse; que desciende a través de las espinas del Árbol del Ceibo para llevarse a los hombres infieles porque ella amó y fue engañada.

Te agaradeceria mucho me regales una calificación autentica acerca de este Post y comparte; Tambien agradeceré mucho me sugieran algunos temas a tratar. Al menos desde mi punto de vista.

Me despido con un enorme abrazo y te deseo lo mejor del mudo.

Referencias:

https://es.wikipedia.org/wiki/Xtabay

 

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albertog1006

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