Literatura

La misteriosa fuente de la inspiración

La misteriosa fuente de la inspiración - Literatura

La inspiración es germen del trabajo creativo y no procede del pensamiento consciente del ser humano, sino que nace de las profundidades ocultas del ser.

La inspiración es algo personal y puro, subjetivo y puede presentarse en cualquier momento. Toda actividad humana es susceptible de activar la inspiración. Nos puede llegar mientras damos un paseo, cuando leemos un libro, mientras descansamos, incluso cuando no estamos pensando en nada en particular. Por otra parte, sí es cierto que determinados estados o condiciones ayudan a que la inspiración se manifieste; desde determinadas condiciones climáticas hasta ciertos estados fisiológicos como la enfermedad. Las principales generalizaciones de la teoría de la relatividad se evidenciaron mientras Einstein se hallaba enfermo en cama.

Entre los diversos métodos que permiten obtener estados alterados de conciencia y romper la barrera que limita la permeabilidad de la inspiración, se encuentra la hipnosis, un método exitoso en cuanto a resultados de autoconfianza y creatividad en los artistas neófitos o para ayudar a los que atraviesan períodos de vacío creativo.

La meditación también aumenta la inspiración y por tanto la creatividad. La explicación es lógica, si la creatividad consiste en alejarse de la superficie de nuestro ser y aprender a apreciar los niveles más profundos de la mente, esta actividad podrá entonces regularse con la capacidad del individuo para permitir que su mente permanezca quieta y observante.

La vía onírica permite al soñador adquirir una información que no le es accesible por medios normales. Esto lo demuestran numerosos relatos de científicos que han tenido revelaciones de hallazgos en sus sueños. Un ejemplo es el del químico alemán Friedrich August Kekulé von Stradonitz (1829 – 1896). <<Volví mi silla en dirección a la chimenea y caí en un duermevela. Los tomos bailaron ante mis ojos retorciéndose y dando vueltas como serpientes. Pero, ¿qué pasaba? Una de las serpientes se mordía la cola y la imagen giraba burlona ante mí. Me desperté como si saliera de un instante de iluminación. Pasé el resto de la noche analizando las consecuencias de esta hipótesis>>. Ese sueño permitió a Kekulé proponer la fórmula estructural para el benceno, que tuvo un impacto revolucionario en la química orgánica.

Goethe decía que <<la inspiración tiene que nacer dentro de uno, de la propia experiencia y facultades, de un contacto íntimo con el universo intelectual, estético y sensible en que está inmerso cada cual>>.

El potencial de la mente humana es un territorio apenas explorado por la ciencia. Son pocas las investigaciones efectuadas en busca de una explicación sobre los mecanismos cerebrales que facilitan la aparición de ideas geniales, las más recientes señalan que durante el proceso creativo las mentes de personas altamente creativas están en interacción espontánea y directa, aunque no consciente, con la naturaleza y el todo. En las culturas primitivas el control del fuego se produjo paralelamente en núcleos distantes entre sí y sin contacto alguno; y lo mismo ocurrió con la invención de ciertos utensilios como el hacha o determinados grabados.

La explicación del fenómeno, qué duda cabe, representa un gran desafío para la ciencia contemporánea.

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Moeh

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