Economía

La Necesidad Urgente Del Cambio Económico

La Necesidad Urgente Del Cambio Económico - Economía

El término economía originalmente significa:

Del latín oeconomia y este del griego oikonomía ‘dirección o administración de una casa’, derivado de oikonomós ‘administrador’, ‘intendente’, formado de oîkos ‘casa’ y nomós ‘reglas, leyes’, ‘administración’.

Inicialmente se refería a la buena administración de la casa, posteriormente se generalizó a cualquier tipo de administración.

Esta simple definición desafortunadamente mantiene ambiguo el concepto ‘buena administración’ y con ello la discusión se vuelve afanosa.

¿Qué es una buena administración?

¿La que produce riqueza, o tal vez la que asegura que los recursos no se agoten o posiblemente la que mantiene en equilibrio todas las fuerzas y bienes involucrados?

Pues tal vez pienses como yo y concluyas que la buena administración, debe cumplir al menos con estos tres objetivos.

Hasta ahora todo se ve muy claro y entonces…¿por qué parece que el mundo camina para otro lado?

Con cada vez más frecuencia nos enteramos de especies animales extintas, selvas y bosques arrasados, mares y ríos contaminados, seres humanos al borde de la muerte víctimas del hambre y enfermedades curables, violencia salvaje creciente hasta en los lugares aparentemente más civilizados.

Pues bien, tal vez el problema no radique en las fallas de la economía sino en las fallas del ser humano pues somos quienes dirigimos la economía y establecemos sus reglas.  Somos las personas las que hemos privilegiado al individuo por sobre la colectividad.

Posiblemente la dificultad radique en que la economía concreta, objetiva, medible, predecible, moldeable, debe al menos, procurar resolver problemas del ser humano que van más allá de lo material; paz, seguridad, salud, libertad (física, mental, emocional), bienestar.  En donde el dinero es sólo un medio para alcanzarlo pero cuya acumulación la hemos elevado al grado de finalidad.  Es decir, la finalidad es acumular dinero.

He leído y escuchado muchas teorías y opiniones acerca de los problemas económicos, sus causas y las formas de resolverlos.  Tristemente vemos que los resultados no son los mejores para la mayoría de las personas.  Los malos resultados tal vez se deban a que se intenta resolver por medio de fórmulas matemáticas y la técnica, un problema que radica en el campo de la ética, la filosofía y lo moral.

Es curioso escuchar las explicaciones de los “expertos” que aparecen en los medios, cuando menos los que a mi me han tocado en turno.  Exponen la economía como si gobernara a si misma, como si el ser humano no pudiera meter las manos y manipularla conforme a sus necesidades, cambiando las reglas a formas más razonables.

No hace falta más que un poco de sentido común para advertir que las cosas pueden ser y debieran ser diferentes en beneficio de la mayoría.  Desgraciadamente, no es el sentido común el factor del cambio sino el “poder”.

Pero el poder se asocia con el dinero y su acumulación y quienes ostentan el poder pelean por mantener el poder mismo y las condiciones que les permitieron adquirirlo en primer lugar.  Sólo aceptarán los cambios que les beneficien en el mantenimiento y acrecentamiento del poder.

Nada cambia porque es desde el poder que se gestiona el cambio, su alcance y su dirección y como se ha visto, el poder solo tomará las decisiones que lo beneficien.

¿Qué podemos hacer entonces las mayorías que requerimos un cambio?

Pues desafortunadamente como ya imaginarás, no hay fórmula mágica y tampoco habrá un cambio automático.  A mi parecer existen dos caminos claros; uno de choque, con efecto inmediato pero con enormes costos sociales y resultados inseguros (como ya ha sucedido cientos de veces a través de la historia) y otro lento pero firme, de movimientos bien razonados y no apasionados.  Un camino difícil pues nos exigirá una constancia que perdure a través de algunas generaciones, en el que todos jugamos un papel importante y que nos demandará, modificar nuestra forma de pensar para reubicar conceptos como la riqueza, el éxito, la realización personal, el bien común, para saber como utilizar en forma óptima las herramientas y el dinero en beneficio del aprovechamiento sustentable de los recursos.  Para establecer un sistema en el cual por fin, podamos desligar el concepto de bienestar del concepto de riqueza económica.

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PabloTorres

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