Sociedad

La Odisea De Un Trio

La Odisea De Un Trio - Sociedad

Hola queridos lectores, esta es una experiencia  propia, espero sea de su agrado. 

Hace unos meses, entre la motivación de los cómics porno, como por el calor del momento, le propuse hacer un trío a mi pareja, al inicio se le hizo extraño pero no tardo en aceptar.

Empezamos buscando por internet y viendo cual nos gustaba más, a ser franca, no sentía que ninguna cumpliera mis espectativas, pero tambien las puse muy altas, así que dimos con una que, aunque no era lo que buscábamos, en sus fotos era una de las pocas que no mostraba sus partes íntimas.
Tenía un número para comunicarse y me anime a mandar un mensaje esa misma noche. Nos contestó a la mañana siguiente, nos dio sus precios y sus condiciones, al final dudamos, ya que pedía todo por anticipado, se que es su trabajo, pero algo en ella nos hizo ponerla en espera mientras veíamos otros lados.

Paso cerca de un mes y encontramos una chica por medio de Facebook, bueno, mi pareja la encontró, no pude negarme en cuanto vi sus fotos… Era tan parecida a un personaje de los cómics porno que me gustan leer, más con el cabello pintado de rojo, de cierto modo era un tipo de fantasía.

Contacte a la chica del Facebook, me contestó rápido y de cierto modo fue más amigable que la otra chica, al final me dijo que si hacía trios y entrada en su papel trataba de cachondearme.

Hicimos planes y cuentas, hablábamos por el messenger de Facebook con ella y todo iba a pedir de boca, ella era del estado pero no de la ciudad, aunque Checando sus publicaciones y tiempos parecía de fiar.

Algo que empezaba a inquietarme era la emoción con la que mi pareja solía referirse al tema o más bien al interés que sentía, mostraba a la chica, digo tenía mucho pecho y trasero, aparte de que era de buen ver, mis inseguridades empezaron a mermar mis ganas y cada vez era más pesado para mí el tener que cumplir mi propuesta a mi pareja.

Empecé a pensar que, tal vez, no era tan buena idea y que al final, al estar con otra chica él podría dejar de sentir por mi algo.
Y después de ese primer pensamiento se dejó venir una lluvia de pensamientos negativos a la situación, como: «tal vez no fuera él quien dejara las cosas, si no yo, que al verle emocionado en ese momento tocándo su prominente cuerpo se quebrara algo en mí y terminará dejando la relación». Y sí, no lo olvide, queridos lectores, yo fui quien propuso la idea.

Tanto tiempo juntos era lógico que notaria mis cambios de humor absurdos y entre charla y charla le dije mi pesar, al final me dio la alternativa de mandar al carajo eso y seguir normal, pero aun sentía el peso de cumplirle una fantasía que tal vez no pensó con frecuencia, pero gracias a mí y mi gran bocota, el ya lo veía algo tangible.

Así que continuamos y fue entonces que con investigación ligera caí en cuenta de algo importante, no iba sola, ni tampoco él, al final, nuestro objetivo era mutuo, «cazar». Mi enfoque cambió y volví a animarme, los dos le íbamos a dar a esa mujer, hasta dejarla molida.

Se concreto fecha y lugar, ella contestaba rápido y era un poco agradable, quedamos entonces un domingo, nos pidió la mitad adelantada y al final estuvimos de acuerdo, un día antes hubo unos cambios en su solicitud, pero como había estado respondiendo y parecía ser comprometida a su labor, accedimos… También la calentura que nos embargaba.
El día llegó, ese domingo dejamos todo listo y nos fuimos para completar con la parte pactada, recuerdo que los nervios me comían, pero algo que sentía extraño esque no nos mandara mensaje. Trate de apartar esos pensamientos negativos y le escribí, después de media hora contesto y me dijo que se había quedado dormida pero que ya estaba en camino, le quise creer, después de todo, nadie quiere perder dinero.
Así nos tuvo por 6 horas, que si se le hizo tarde, el tráfico y todo todo tenía la culpa menos ella.

Pase una semana hablando con ella, sus palabras eran que si deseaba concretar algo, porque al final, le convenía tener clientes estables, por si queríamos repetir, hasta ahí un poco creíble. Le propuse que me diera la mitad de lo que depositamos y la otra mitad quedara a saldo a favor y la próxima vez que si se efectuará nos hiciera ese descuento. Estuvo de acuerdo y entre tanto y tanto, me decía que si me iba a regresar la mitad, las cosas se fueron desgastando al punto que no hicimos nada y no nos devolvió nada. Ya ni ganas dan de decirle del trío porque, ya no es de nuestra gracia su comportamiento. Ojalá y nos regresará el dinero, pero seamos francos, desde el momento en que tuvimos cierta confianza a ella, en ese momento ya era todo perdido.

En fin, esa fue mi odisea, es cierto que aún tengo el dedo en el renglón, pero creo que terminaré buscando alguna que esté en físico y disponible en el momento, tardare en encontrar a alguien agradable, pero bueno.

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Acerca del autor

Marie-chamz

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