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La Vida De Keith Richards

La Vida De Keith Richards - Literatura

La vida de Keith Richards

La historia de la música está plagada de personajes que han alimentado mitos e historias sobre sí mismos o sobre terceras personas. Todos hemos oído hablar de las leyendas de los músicos que arrasan habitaciones de hotel, de las estrellas que exigen que sus camerinos estén llenos de unas determinadas y exclusivas flores, y sobre todo, de las historias de sexo y drogas que caracterizan el estilo de vida de algunos de esos personajes. Entre ese conjunto de estrellas hay algunos que brillan más que otros, como el caso de Keith Richards, de los Rolling Stones. Un tipo que pasará a la historia de la música por dos cosas: su estilo único tocando la guitarra eléctrica, y su vida llena de excesos. Para conocer ambas cosas lo mejor sería preguntarle directamente a él, pero como eso no es posible, por razones obvias, nos podemos consolar con lo que se escribe sobre él, como por ejemplo Vida, sus memorias, sí es que un tipo como Richards tiene todavía recuerdos de su pasado, teniendo en cuenta la cantidad de “sustancias” que se ha metido entre pecho y espalda.

Keith Richards, en algún momento de los años setenta


Vida se puede definir como la autobiografía de Keith Richards, aunque lo que le viene mejor es “memorias”, porque lo que hay en este libro son un montón de anécdotas contadas de una manera bastante heterogénea, como si se hubiera sentado un día a contarle a sus nietos su vida, pasando de una cosa a otra, sin ningún hilo conductor de por medio. Empieza hablando de su infancia en un escenario peculiar, la posguerra británica. Nos presenta su vida infantil, hablando de sus padres, que estarán muy presentes a lo largo de toda la lectura. Nos habla de como se enfrentaba a los que intentaban meterse con él, con esas peleas que ya denotaban que no era un niño al que se le pudiera “domar”. Lo más interesante, al menos para mí, es conocer los instantes en los que el joven Richards empezó a sentir pasión por la música. En ese sentido fueron su madre y su abuelo los que pusieron la primera piedra. Pasó de cantar en un coro infantil a tocar la guitarra, y de ahí a formar una banda. En medio de todo eso mucho blues, el género con el que Richards formó sus oídos y sus manos.
Luego llegan los momentos míticos para cualquier seguidor de los Stones. Ese primer encuentro con Mick Jagger en una estación de tren, con los vinilos de blues que hicieron que ambos conectaran casi de inmediato. Ahí empezó la historia de esta mítica banda, y ahí empieza a contar muchas historias de su formación: el reclutamiento del resto de integrantes, los ensayos y primeros conciertos, el origen del nombre del grupo, etc. Vamos, nada que no sepa ya un verdadero fan de los Stones. Y como era de esperar, también empiezan a aparecer esas truculentas historias tan típicas de la vida de un músico. En el momento en el que los Stones llegan al éxito, conoceremos al Keith Richards de los excesos, el que se pasó la mayor parte de la década de los setenta sumido en una espiral de drogas, noches sin dormir, música, y más drogas. Y de ahí a su particular guerra con Mick Jagger, que provocó que los Stones estuvieran a punto de desaparecer en los años ochenta.
Para hilvanar todo esto Richards se vale de sus recuerdos y de la ayuda de James Fox, el escritor que le ayudó a realizar el libro. Como decía antes, estas memorias tienen una estructura bastante heterogénea. Vale que está escrita de manera cronológica, pero pasa de una cosa a otra como si nada. En un párrafo estás leyendo como se le ocurrió tal o cual riff de guitarra, y en el siguiente te cuenta cuando se fue de viaje con unos amigos, con las drogas de por medio, por supuesto. Que no se me entienda mal porque este libro es muy divertido, pero está claro que Richards ha contado lo que ha querido y como ha querido (las últimas décadas de su vida personal y profesional las despacha en dos capítulos). Habla de sus ídolos musicales, como Chuck Berry, con el que tuvo algún que otro encontronazo. Y también de músicos con los que estableció una buena relación artística, como con Gram Parsons, quien le ayudó a interesarse más por el country. Pero me hubiera gustado que hablara más de aspectos relacionados con la música de los Stones, con sus procesos de composición, sobre todo de los discos míticos. Pero a pesar de todo, resulta muy gratificante darse cuenta que a Richards lo que le mueve es su pasión por la música. Será por eso por lo que se entretiene tanto hablando de su interés por el blues y sus grandes nombres, de como decidió tocar la guitarra con una afinación diferente a la estándar, que acabaría dando ese sonido tan inconfundible de los Stones, y de más cosas por el estilo.

Lo creamos o no, Keith Richards no ha olvidado nada


En conjunto Vida es un libro muy interesante, sí no sabes nada de Richards y de los Stones, porque supongo que cualquier fan de la banda ya conocía todo lo que se cuenta en él. Permite descubrir la faceta más familiar del protagonista. Ayuda a desmitificar algunos aspectos de su vida de “rock star”. Y sobre todo, es muy divertido: el primer capítulo del libro cuenta una historia sobre un viaje en coche por el sur profundo de Estados Unidos, con muchas drogas, con unos policías paletos, y con un juez borracho intentando “impartir justicia”. Una locura, como la mayor parte de la vida de Keith Richards.
Vida
Keith Richards, James Fox
Editorial Planeta (Libros Cúpula)
Biografía
519 páginas
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perher

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