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La Vivienda del Futuro



La Vivienda del Futuro - Literatura

La vivienda es una necesidad y un derecho. Así ha sido desde los tiempos en que los hombres se refugiaban en las cavernas. Y este derecho debe estar reforzado con un conjunto de características adicionales: su inviolabilidad, la protección de la intimidad, el derecho al honor, a una convivencia pacífica. Y en general, a una buena salud física y mental.

En el tema que nos ocupa, la vivienda del futuro, podemos considerar sobre todo los materiales de construcción que están siendo puestos en marcha por los arquitectos, para reemplazar a los que se han empleado a lo largo de las épocas anteriores.

Esto viene motivado por la disminución del periodo de vida que el hombre ha otorgado a sus viviendas. La duración era mucho más amplia para los castillos; por el contrario para las casas construidas en los países desarrollados la duración era solamente de unos cuarenta años.

Las viviendas, efectivamente, después de sobrepasar los treinta o cuarenta años de vida, ya experimentan un serio desgaste de los materiales y de su estructura. Así pues, es loable el afán de los arquitectos en su búsqueda de materiales más duraderos.

Estos materiales nuevos tendrán costos menores en la construcción y se orientarán para casas de precio bajo y medio. Su propósito será construir bloques de multitud de viviendas. La vivienda media no tenderá a ser más grande, sino más reducida con una mayor funcionalidad.

Si antes el hombre tendía a irse a vivir, por muchas razones, a las grandes ciudades, ahora su mirada, en una corriente de ida y vuelta, se está volviendo de nuevo hacia la naturaleza.

Los arquitectos, en esta nueva semblanza de las viviendas, intentarán la instalación de jardines interiores, viviendas panorámicas que den la sensación de estar aisladas, y también, en su noble afán, la implantación de bosques pequeños bonsái. El cristal está tomándole también la delantera al ladrillo, pues el hombre ansía esa sensación de libertad.

La vivienda del futuro se orientará hacia la simplificación, en lugar de las complicadas estructuras por las que se rige en la actualidad. Se caracterizará generalmente por un enfoque hacia la cocina, que poco a poco se convierte también en comedor y sala de estar.

 

 

Antes de largas conversaciones de cómo podrían ser estas viviendas futuras podemos hacer una ligera mención a lo que se llama “obsolescencia planificada”, es decir, que los fabricantes de electrodomésticos, de muebles, pueden comercializarlos de una manera que no puedan resistir el paso de los años, aunque garanticen una gran eficacia en su etapa de vida. Antiguamente los muebles pasaban de unas generaciones a otras. Los diseños modernos puede que ya no duren tanto.

No sería extraño que pudiéramos contar con un robot dotado de inteligencia para que realizase toda la tarea del hogar. Y sería de agradecer puesto que un amo u ama de casa trabaja proporcionalmente con el mismo esfuerzo de un trabajador manual.

Si cualquier ser humano de la Edad Media resucitase y viese nuestra forma de vida con los avances de la electricidad y todo lo demás, se sorprendería.

Pero nosotros no estamos muy lejos ya de ver, en el techo de nuestra habitación, muebles giratorios con luces dinámicas con compartimentos para guardar libros…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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ArturoJuan

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