Literatura

Lamentaciones ¡llegaron los 90! 2da parte



Lamentaciones ¡llegaron los 90! 2da parte - Literatura

No demoró mucho para darme cuenta en que podía afectarme, pues lo primero que empezó a desaparecer fueron los productos de las pizarras informativas de las cafeterías y bodegas, las pizarras se iban quedando vacías al punto de cerrar, era típico en aquel tiempo ver en una cafetería cosas así como “infusión de tilo”; “infusión de tua tua”; “infusión de naranja” y ya, para de contar, solo vendían cocimientos de hiervas medicinales y la gente no quería curarse, ¡lo que querían era comer!.

Rápido me di cuenta que la pobreza saca lo bueno y lo malo de las personas, las menos adoptaron un sentimiento de solidaridad hacia el prójimo, los más se decantaron por el canibalismo en su máxima expresión. En esta selva ya casi no quedaban monos, la mayoría eran leones al acecho, era la supervivencia.

Aparecieron las clases sociales, en este caso muy diferente a lo se conoce como clases sociales en otros países del mundo, acá esa división era bastante típica pues los de la clase alta eran aquellas personas que parte de sus familiares en condición de gusanos* habían abandonado el país en diferentes etapas, los primeros cuando triunfó la revolución y no estaban de acuerdo, los segundos cuando el Mariel y los últimos balseros, el tratamiento en aquel tiempo para estas personas era de TRAIDORES y se organizaban mítines y se les gritaba y se les tiraba huevos, los mismos huevos que después se perdieron y recuerdo bien en mi barrio a dos vecinas que se llevaban muy bien hasta un día que se enteraron que una de ellas iba a emigrar y la otra le tiró huevos y al cabo de los años en pleno periodo especial llegó al barrio y se bajó de su auto chapa tour con un cartón de huevos, fue hasta su casa le tocó la puerta y la vecina le abrió y le dijo.

-mira te traje los huevos que un día me tiraste, ahora te hacen falta.

Cabe destacar que en aquel entonces era muy, muy difícil de mantener o tener comunicaciones con el familiar gusano ya que este era un traidor y si mantenía comunicación el familiar de acá podía ser penetrado por el enemigo. Pero cuando comenzó el periodo especial la gente se cagó en eso y empezaron a llegar las remesas, ropa, zapatos y hasta comida y entonces esa era la clase alta.

Después aparecieron más clases, la de los dirigentes, la clase intocable. La clase de los administrativos, estos eran los que dirigían alguna empresa y desde luego le iban chupando, estos casi siempre lo que hacían era chupar y cuando podían se iban del país porque tarde o temprano lo sorprendía y demás está decir que le pasaba.

Y por último voy a dejar a los trabajadores del turismo y cuando hablo de trabajadores del turismo me refiero a cajeros, cantineros, porteros, meseros, mucamas. Y los dejé de últimos porque de pronto estos trabajadores en Cuba fueron el top, mientras que los médicos y profesores se estaban muriendo de hambre y criando cerdos, otros de trabajadores agrícolas, colgando sus títulos en una pared como recuerdo de noches de desvelo y sacrificios un cantinero hacía en un turno de trabajo lo que el médico en un año, en aquel entonces se hizo muy popular un chiste que era así:

Un paciente de psiquiatría le gritaba a otro ¡soy cantinero!, ¡soy cantinero! En eso pasa un psiquiatra y le pregunta a una enfermera

-Señorita y al paciente que le pasa?

-Doctor ese paciente realmente era médico pero cuando está en crisis le da delirio de grandeza y se cree que es cantinero.

A este fenómeno se le llamó la pirámide invertida y ya nadie quería estudiar licenciatura en educación, ni medicina, las carreras más cotizadas eran las que de una forma u otra tenían que ver con el turismo, como por ejemplo, lengua y literatura en cualquier idioma, técnico medio en hotelería y turismo, cocineros, etc.

Aquellas chicas que en la primera parte les conté que eran románticas, austeras, conformistas, también cambiaron, para salir contigo te miraban de arriba abajo y tenías que estar bien vestido y no me refiero a las camisas de cuadro yumurí de factura nacional, me refiero a pullover, jeans importados y zapatillas importadas y si eran Nike o Adidas ya la tenías en la cama pues funcionaba como un acortador de link o protocolo, lo mismo que si la invitaras a un lugar en divisas. También las chicas se decantaron por el turismo, pero no para trabajar con el turismo, sino para trabajar encima o debajo del turista, no importaba el país, idioma a si el turista era un viejo de 80 años y era parapléjico y entonces nació el término “Jineteras” algunas a lo descarado y otras mas solapadas y te lo disfrazaba como una casualidad, una historia de amor. Yo conocí una jinetera que estudiaba medicina por el día y por la noche jinetaba.

Fin de la segunda parte.

*Gusanos, término usado para los que abandonaban el país y era sinónimo de traidores que después se convirtieron en traidólares o en gusanos de la seda.

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Agape

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