Literatura

¿Por qué las clases de literatura no logran acercar a los estudiantes a los libros?

¿Por qué las clases de literatura no logran acercar a los estudiantes a los libros? - Literatura

Los libros pierden escandalosamente contra la tecnología en la lista de entretenimientos predilectos de los jóvenes y niños. El único contacto que muchos de ellos tienen con la literatura es a través de la escuela ¿Esta esto realmente propiciando un acercamiento de los jóvenes a los libros o está resultando contraproducente?
Hoy en día los libros tienen mucha más competencia que en el pasado, ya que otros elementos más “sofisticados” están tomando su lugar en nuestras vidas. Internet, la televisión, los videojuegos, proporcionan a las personas un entretenimiento rápido y novedoso sin mayores esfuerzos. Esto se aplica especialmente a los más jóvenes, que han conocido la tecnología desde su nacimiento y la consideran imprescindible. Los que no tienen la fortuna de tener en su familia al menos una persona dispuesta a enseñar y contagiar el placer por la lectura, solo se topan con ella en la escuela, un ambiente bastante hostil para desarrollar un verdadero gusto por los libros.
A pesar de ser una apasionada de los libros y una de las alumnas de mi clase que más leía fuera de la escuela, durante mi época de estudiante no podía pensar en la materia literatura sin sentir un profundo fastidio una mañana de cada dos. No se trataba simplemente de que los libros que leíamos eran aburridos, ya que hubo veces que algunos títulos no solo lograron interesarme, sino que incluso me gustaron. Era el modo de llevar adelante la clase lo que me parecía absolutamente ridículo. La mayor parte de las veces la clase consistía simplemente en escuchar a alguno de mis compañeros de clase, o en ocasiones a la profesora, leyendo el material en voz alta para que todos escucháramos. Esto era especialmente soporífero cuando el día en cuestión la clase duraba dos horas en lugar de solo una. En esas ocasiones he llegado a estar a punto de quedarme dormida en medio de una lectura.
Es un grave error por parte de los profesores el no poner toda su energía al servicio de la materia que enseñan, algo que pasa con demasiada frecuencia, pero en el caso de literatura me parece algo especialmente dañino para el futuro de los estudiantes. Las pruebas Aprender 2017 indicaron que más del 50% de los estudiantes argentinos terminan la secundaria sin poder comprender un texto de cierta complejidad, una situación que es grave no solo para aquellos que quieran acceder a los estudios superiores. Los adolescentes de hoy son los ciudadanos del mañana y por lo tanto aquellos que tendrán en sus manos el futuro del país.
Más allá de los problemas que una deficiente comprensión lectora puede traer consigo, también hallo que la escasez de lectura se puede notar claramente en la falta de imaginación y de una mentalidad superadora en los jóvenes. La escuela debería ser capaz de revertir esta situación, pero lo que está haciendo realmente es herir la relación de los chicos con la literatura.
Personalmente, opino que esto podría modificarse en gran medida si los maestros estuvieran dispuestos a cambiar el desarrollo de las clases, e intentar comprender las necesidades de sus alumnos. Aquí algunas sugerencias para lograrlo:
Una presentación
Nada mejor para romper el hielo el primer día de clases que invitar a los alumnos a contar por escrito sus gustos literarios ¿Les gusta leer? ¿Leen con frecuencia fuera de la escuela? ¿Qué clase de libros disfrutan más? Si no les gusta leer ¿Por qué? ¿Les gusta ver películas o series? ¿Qué otras actividades prefieren? Me parece muy importante que el docente sepa con quien está tratando para poder desarrollar un plan que se adapte a cada grupo de estudiantes. Si a la mayoría no les gusta leer, preguntar qué clase de entretenimientos prefieren puede ayudar a encontrar un autor, o un género que les resulte a los alumnos interesante y atractivo de leer.
Darle un contexto a lo que se lee en clase
No es suficiente el proponer la lectura de un libro para que los alumnos comprendan de qué se trata. Una manera de interesarlos en la literatura clásica por ejemplo, es el intentar explicar por qué el libro que están leyendo es un clásico. Un libro, como todo lo relacionado con el arte, no se crea de la nada, sino en respuesta a algo, es una consecuencia ¿En qué periodo fue escrito el libro? ¿Qué sucesos de la época influenciaron su escritura? ¿Qué hechos de la vida del autor fueron importantes para escribirlo? ¿Qué caracteriza su estilo? ¿Cómo influencio la literatura del momento? Es útil poner lo que leemos en un contexto histórico, político y social, no solo por el simple hecho de aprender más cosas, sino para entender mejor que es lo que el autor quiso decirnos con su obra. Además, esto es una buena forma de demostrarles a los alumnos que los escritores no son seres de inteligencia privilegiada que vivieron en tiempos remotos, sino personas comunes que tenían cosas que decir, y que lograron expresarse mediante la palabra escrita. Esto es importante para que la experiencia de leer se sienta más cercana.
Mantenerse actualizado y dar la posibilidad de elegir
La mayor parte de los profesores no tienen idea de que libros están de moda, o tienen más difusión entre los adolescentes. A los chicos les resulta novedoso que un profesor sea moderno, que demuestre interés y este abierto a las cosas nuevas. Hay que tener en cuenta que muchos adolescentes no leen libros en papel pero consumen una gran cantidad de material que se publica en páginas de internet tales como wattpad o los sitios de fanfiction. También deberían estar atentos a las series y películas de moda, ya que puede servir para sugerir nuevos libros que tengan que ver con los temas del momento o para relacionar con lo que se lee en clase. Y sobre todo, es bueno darles a los alumnos la posibilidad de opinar y proponer libros que les han gustado o que les gustaría leer. Es lógico que no se pueda reemplazar todo el programa de la materia, y hay muchos libros que deben ser parte de el aunque no se encuentren entre los favoritos de los jóvenes. Pero permitirles participar y opinar les genera más confianza y le da a la clase cierto interés frente a sus ojos.
Proponer actividades de escritura creativa
Esta era una de mis actividades preferidas en la escuela. Alentar a los chicos a escribir sus propias historias, reversionar lo leído en clase o contarlo desde la perspectiva de otro personaje, por ejemplo, es una actividad entretenida y tras la cual se puede realizar una puesta en común. La variedad de ideas y opiniones que pueden surgir es muy interesante y probablemente el docente se sorprenda con el resultado. También es buena idea animarse a utilizar la tecnología. Muchos profesores creen que esto se reduce a mirar una adaptación cinematográfica del libro trabajado, pero esto es limitar demasiado las posibilidades ¿Por qué no pedirles a los alumnos que realicen un book tráiler o un video sobre lo que leyeron? Para esto haría falta escribir su propio guion, buscar lugares para grabar, encontrar un modo de presentar a cada personaje, editarlo. La mayoría de los chicos maneja la tecnología con gran habilidad, y este es un buen modo de plantearles un desafío dentro de su área de interés.
Generar el debate
Los libros no son solo para leer, sino también para pensar, para cuestionarnos cosas y para desarrollar nuestra opinión. Debatir sobre la impresión que dejo el libro en cada uno, la actitud de los personajes o el estilo del autor es un buen cierre para cualquier lectura.
Transmitir la pasión por la materia
Es lo más importante. Se supone que si un profesor elige enseñar literatura y no otra asignatura es porque es algo que le apasiona. El entusiasmo es altamente contagioso y genera más curiosidad que cualquier otra cosa. Un profesor puede estar a cargo de la materia más aburrida del mundo, pero si se nota cuando se para frente a la clase que lo que enseña le encanta y le parece importante, entonces es imposible para los alumnos no sentirse cautivados. Leer el libro adecuado en el momento adecuado puede cambiar una vida, así que cada maestro puede tener en sus manos la posibilidad de un cambio de magnitud mucho mayor de la que imagina.

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Acerca del autor

literarycreature

2 comentarios

  • Lo que comentas de las clases de literatura también pasa en España. La lectura pasa a ser un castigo u obligación cuando se introduce en el ámbito educativo. Eso creo que demuestra que se va a clase sin una base lectora de familia. Supongo que ahí se podría también hacer muchos cambios, pero los puntos que has señalado son muy buenos. Habría que dar más oportunidades a los alumnos y sus gustos, aunque hasta cierto punto, porque muchos jóvenes se decantan única y exclusivamente por libros bastante mediocres y monotemáticos.

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