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Llegó la Navidad!!! Compras!!!



Llegó la Navidad!!! Compras!!! - Sociedad

La Navidad es el eufemismo más fácil de consumismo en los países capitalistas. Tras la maravillosa celebración del nacimiento de Jesucristo donde familiares y amigos se reúnen en son de paz, amor y fraternidad se esconde una explosión de dinero, un auténtico derroche y no de felicidad sino de inversión en casi horas de colas, búsqueda entre lo desagradable de los comercios abarrotados de gente de los regalos (lo que sea, todo vale)… ni siquiera pensamos con amor qué es lo que realmente le va a gustar a ese amigo o incluso a nuestros hijos.

Los medios de comunicación nos bombardean con atractivos anuncios llenos de mensajes subliminales que valoran la cantidad por encima de la calidad. Perfumes y juguetes se hayan en la cúspide de los regalos navideños.

Consumismo y Capitalismo van de la mano en países donde la clase media no da abasto a gastos que están por encima de sus miserables sueldos (en la actualidad no superan los 400€) y escasas ayudas.

Compulsivamente podemos gastar cantidades ingentes de dinero en comida perecedera que acabará en el cubo de la basura, regalos absurdos que ni siquiera gustarán a nuestros allegados, miles de adornos y lucecitas que nos harán sentir incómodos en nuestra propia casa porque lo que da sensación de confort en un hogar es el Minimalismo y no el Barroco.

Nos venden unas Navidades ideales de familias perfectas que nunca discuten y se adoran cuando la cruda realidad es que la violencia de género sigue existiendo en Navidad, hay niños con cáncer que pasan la Navidad en hospitales y otros casos más trágicos aún. Todo esto deprime a los más pequeños que creen que la Navidad es como les muestra la tele.

Por otro lado, la Navidad genera millones de residuos que contaminan el planeta favoreciendo el Calentamiento Global. Para evitarlo podemos pasarnos al comercio justo o sostenible, llevar siempre nuestra propia bolsa o carro, hacer una lista con estrictamente lo necesario e incluso fabricar nuestros propios regalos que es mucho más valioso que cualquier cosa comprada.

Debemos procurar que el impulso del amor sustituya al impulso de las compras ya que la Navidad, supuestamente, se basa en el amor, la paz, la solidaridad, la alegría para celebrar el nacimiento de Jesucristo. Por eso no deberíamos ser ávaros, controlar la gula entre tanto turrón, champang y langostinos y disfrutar de la familia no del belén y los regalos.

Vivamos con mucha ilusión, amor y alegría las fiestas venideras agradeciendo a nuestro señor que nos proveerá de lo necesario. Cantemos con la pandereta, bailemos, riamos aunque la cena sea una sopa de pan y unos bombones, aunque haya un ser querido que esté lejos y, sobre todo, hacer frente al consumismo con responsabilidad e inteligencia, dando ejemplo a nuestros hijos que son el futuro del mañana.

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Acerca del autor

Lorena Caballero Ortega

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