Sociedad

Llena de temor.



Llena de temor. - Sociedad

Diciembre 2017

Y me encontré a mi misma caminando por las
calles del centro, la vieja peatonal que hace mas de una
década no visitaba, pero me sentí tan familiar. Vi a mi
alrededor tratando de encontrar recuerdos.

La Catedral, siempre mendigos en sus gradas , ojos vacíos sin esperanza. Que habrá pasado en sus vidas? Porque los abandonarían los hijos?, habrán sido malos padres? Alcohólicos, Drogadictos, golpearían a sus parejas? A sus hijos?…..o será que la semilla de la ingratitud germinó en sus hijos y abandonaron a sus padres,solo porque sí?

La vieja zapatería,…uyy que zapatos tan duros los de la escuela, los tales mocasines que no faltaban cada Enero , la venta de Discos que ya no estaba, a donde mi papá compró un par de Discos de Carlos Gardel Lucha Villa y por supuesto…Freddy Fender. Yo ahí compre los famosos casettes de Menudo, Mecano y José Luis Perales.

Me sentí afligida, dándome cuenta que quizás sería la
última vez que visitaba ese lugar o si volvería sería
dentro de muchos años.
Nunca me sentí tan apegada hacia mi
ciudad, quizás por dar por sentado que ella ahí estaba
para mi. Pero ya sabia que tendríamos que escondernos y todo
empezó a ser diferente, empecé a sentir la ausencia de los recuerdos ojalá pronto pueda decir adiós.

Pasamos un excelente fin de semana, las
cosas que me gustan, el teatro, la sinfónica, la 9na Sinfonía chanchito al horno con tortillas de maíz. Hace mucho que
no sentía paz, hace mucho no sonreímos así. Aunque nada
había mejorado en el matrimonio, quizás empecé a hacer
las paces conmigo misma e inicie a idear la posibilidad de
renovar mi vida; no hoy, no mañana….pero si algún día,
en el mejor momento, cuando mis hijos crezcan. Por ahora, el miedo a todo era más
fuerte, pero ese fin de semana realice que quizás , solo quizás… podria encontrar el valor.

Al regresar a casa, inicie pequeños
preparativos, preparativos que durarían varios, varios años. A la par del plan A, el plan B, tomar distancia , tratar de estar seguros.

Renovar pasaportes, botar lo que no sirve, regalar lo que si,
donar y repartir entre la familia, la iglesia, vecinos. En el
intermedio unas elecciones Presidenciales que nos llenaron
de incertidumbre, violencia y destrucción, tomas de
carreteras, incendios del comercio, odios agitados por las
injusticias sociales y la terrible realidad de que así
seguiría todo. Un país envuelto en corrupción e
injusticias, lleno de indiferencia, a donde el que denuncia es asesinado , a donde «el más vivo, vive al pendejo» y nos acomodamos a anti valores.

Jóvenes valientes, una nueva generación que clama por justicia, aún no muy bien organizados, pero que llevan pasos firmes, espero ver el fruto de esa lucha.

El preparar los papeles me llevó una
eternidad, separar las cosas hijo por hijo, buscar lo que no
se tenia y tramitar documentos, en un Registro Civil en huelga o
sin papel para imprimir actas. Mis hijas menores no
saben de los planes y no quiero decirles nada. No veo necesidad de hacerles pasar por la
incertidumbre que yo siento. Además, van a ser muchos años hasta lograrlo.

Así que he trataba de botar, reglar y
donar en ausencia de ellas y luego me mortifica buscar
excusas a las preguntas típicas de….y porque estas
sacando esos papeles? Y para donde van los muebles? Nos
vamos a mudar?….Ay cuanto quería compartirles mis planes,
pero en este momento, no es conveniente.

Y este plan de donde vino?

Se dio, para mis hijos y mi esposo, una pequeña oportunidad de emigrar a otro país, llena de temor dije «si». La oportunidad no es para mi, solo es para ellos, estando ellos bien y lejos yo me podré esconder y acompañar a mi madre sus últimos años.
Por los años que tardaran los preparativos , ya cuando llegue el momento, mis chicos serán de 18 años.

Mi matrimonio era más que tambaleante, ya no había coneccion, ni complicidad. Siempre supe de las infidelidades y cometí en gran error de callar. Trate de vivir para complacer y hacer feliz a los demás y eso me destruyó completamente. Pero fui débil, cobarde, insegura, mi autodefensa fue guardar silencio, alejarme, callarme.

Me llene de frustración en los primeros años, luego me amargue, perdí la cordura más de una vez y me apague. Seguí viva, pero sin luz.
La mayor distancia la tome cuando en un momento de lucidez, decidí que mis hijos merecían una madre, sino feliz, porque era mucho pedir, al menos tranquila ya que ellos recibían las descargas de mi frustración.

Me había cansado de llorar en el baño, en mi caso, el matrimonio y la felicidad se habían soltado la mano. En nuestra última separación, mi esposo me «cambio» por una joven que tenía la mitad de mi edad, para postre de mi herida , ella había nacido el año siguiente de nuestro matrimonio. Podría haber sido nuestra hija.

A mis 48 años pague, tirada en el sofá, con nueve meses de inmensa depresión, dolores de cabeza interminables, trigliceridos , colesterol y presión alta, hígado graso y lágrimas a flor de piel, era la factura que mi cuerpo estaba pagando. Ya no me sentía joven y no creía tener la fuerza para afrontar esta situación.

Papá te extraño, necesito tus consejos, tus palabras. La ciudad ya no es la misma sin ti, ya no quiero regresar aquí, muchos recuerdos, buenos, malos, amargos….el regresar es tortura. Me asoman imágenes de lo que quiero borrar.

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Oropendola

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