Humor

LOBEZNO: GÉNESIS

LOBEZNO: GÉNESIS - Humor

Lobezno es de Cuenca por parte de su padre Eusebio, que desde que fue mordido por un pastor alemán con rabia cada luna llena se llenaba de pelo y se subía a una roca a aullar a la luna, y de SOS del Rey Católico por parte de la Felisa, su madre, que era una oveja, no se sabe si churra o merina, pero muy señora de su casa y muy apañadica en sus labores femeninas.

El zagal se llamaba de verdad Jaime Lobato Ovejero.

Lo de James Logan es un nombre artístico que se puso de mayor porque le daba vergüenza venir del pueblo, para renegar de sus orígenes, como el tránsfuga de Jean Renó…

Y para casa colgante, por cierto, la que tiene entre las piernas el jodio, rasgo que heredó de la rama paterna como buen castellano de pura cepa que es, según cuentan las serranas de la zona…

«El Pataliebre» lo llamaban de chiquitico los paisanos porque le salían las garricas con más facilidad que la erección de un perro, y lo dejaba todo destrozadico hecho unos zorros… Sus padres no ganaban para pagar las reparaciones de todo lo que rompía y al final lo mandaron a vivir con su abuelo a un corral que se caía a trozos arriba del bosque, así que el chaval creció un poco solo y sin otros chicos, pero por otra parte enseguida hizo amistad entre las fieras del campo y se pegaba los días haraganeando por la pradera y cazando con sus propias manos…

Dicen que se volvió un poco psicópata y que le gustaba clavarles agujas en los ojos a los pajaricos, pero eso solo fue solo una fase de infancia que se le pasó en cuanto le bajaron los huevos y le empezó a escupir…

Se comenta que hay un montón de seres raros pululando por el bosque desde entonces que son mitad humanos mitad lo que sean, no se… Pero el caso es que el Jaime se hizo la sueca y siempre se las apañó para salir airoso de reconocer a sus supuestas crías…

Ya de adolescente dijo su madre que el niño necesitaba tener unas creencias sólidas y lo mandó bajar del monte para meterlo a monaguillo…
Ay que risas con el zagalillo cuando se bebía el vino de misa y todo pedo le intentaba oler el ojete al cura para seducirlo al modo perruno…

Con lo que le gustaban los muchachos al Sisebuto, el párroco, que siempre que podía les daba caramelicos con ruinol y masajicos sin camiseta para que estuvieran bien frescos… Pero al Lobato lo tenía siempre porque una vez, se conoce que, mientras se los estaba succionando, casi le destroza la criatura los huevos a dentelladas al religioso porque aún no controlaba la potencia de sus mandíbulas a esas edades tan tempranas.

Jaime tenía mucho de su padre, al que llamaban El Pelusas porque cuando se transformaba dejaba tal cantidad de bolas de pelo a su paso que se podían rellenar cojines con ellas…

Así pues, el Jaime cuando aún era un monigote se iba por la mañana temprano a la Sierra a cazar conejos para calmar sus instintos de medio hombre perruno, y como los devoraba in situ a dentelladas volvía por la noche con to los morricos tos llenos de sangre y le decían de cachondeo los del pueblo que si ya había estado haciéndole a alguna por ahí la sonrisa del payaso…

El simplemente sonreía y se olía el dedo porque era muy guasón.

Que cosica más rica el Wolverin de los cojones, que buenos momentos himos pasao con él tirándoles piedras a los sapos pa joderlos y ver cómo reventaban cuando llovía o cazando cangrejos en el río para tirárselos a la cara a las mozicas jóvenes y asustarlas… Qué trasto y qué gamberro estaba hecho el pimpollo…

Pero luego llegó el calvo catalán de los cojones en silla de ruedas con su super helicóptero especial buscando zagalicos como él con sus poderes mentales y sus mierdas burguesas y le dijo que si se marchaba con él le esperaba un futuro mejor que pegarse el día arrancándose garrapatas de las huevos, y que aunque no tuviera estudios él se encargaba de culturizarlo y de que se sacase la E.G.B. para él día de mañana poder trabajar en algo decente que no fuera cultivando patatas o criando gallinas en el corral de su padre…

Su madre intentó convencerlo para que se quedará y se hiciera pastor diciéndole que era un trabajo muy bonico y muy agradecido que le permitiría viajar mucho pero no quiso, el de la silla de ruedas le comió bien el tarro y lo convenció para partir con él.

El Profesor Carles Francesc Xavier se lo llevó pues a su escuela para niños especiales, que por cierto no tenía nada que ver con Atades, y allí el crío ya conoció gentes y cosicas nuevas y se endiosó…

Al poco tiempo de llegar se tiró a una doctora que trabajaba allí y tenía un novio con un solo ojo que vendía cupones de la once y echaba rayos láser por la vista…

Al principio bien porque el novio era de pocas luces y no se enteraba, pero luego coincidió que la doctora, una tal Juana, se murió y luego resucitó haciéndose llamar Er Fenis, o algo así, y volviéndose mujer de malas formas y madre del amor hermoso la que lió… Eso sin contar lo mal que se lo hizo pasar al de un solo ojo, que aunque era un poco pijo y de poca sesera era buen mozo y la quería de verdad, no como el Jaime, que como siempre, solo quería meterla en caliente…

– Para mí la Juana solo es una muesca más en mi polla-, solía decir cuando ella no estaba delante… Y también decía por ahí cuando bebía por los bares que en realidad sólo se la tiraba para joder al cíclope, que según él era un pijo y un gilipollas.

Luego con se lió también con una negra de pelo blanco que era huérfana y pertenecía a una banda de delincuentes cuando la encontró el profesor malviviendo en las calles de Egipto, La Banda del Bate, se hacían llamar…

Está moza era muy negra pero muy mona, lo malo que tenía, que cuando convocaba a la lluvia y cuando se corría se le quedaban los ojicos en blanco…

Eso al Lobato le daba mucho asco pero el mozo decía que con mirar para otro lado y pensar bien fuerte en el toro de Osborne alcanzaba igual el clímax… Que más valía una negra sin córneas donde meterla, a que se le escaparan las garras durante una gayola… Que vale que se le regeneraba el destrozo y tal, pero que no ganaba para mercromina cuando se la curaba y que tanto repetir al final no quedaba igual…

Luego se lo hizo con una japonesa de Japón durante una temporada hasta que se cansó y la dejó, y esta se lo tomó tan mal que se cambió los huesecicos suyos naturales del cuerpo por otros más resistentes hechos con un hierro fundido muy raro que se hacía con chatarra que le compraban al peso a los gitanos y no se qué guarrerías mas unos experimentadores del ejercito, total que la moza viéndose más fuerte y poderosa le atacó e intentó matarlo… Con desastroso resultado para ella… El Jaime Lobato decía al respecto que está mal matar lo que te follas, pero que la moza se puso en plan mu borrico y no le quedó otra…

Tubo muchos problemas de adaptación el Lobato en la escuela porque, en el fondo, seguía siendo aquel chico de campo bastante borrico y el resto no dejaban de hacerle saber que eran todos una panda de señoritos…

Él se defendía diciendo que era un rebelde incomprendido, pero los mozos se le reían y le decían que lo que era es un gilipollas, y con treinta años le chinchaban todo el día y le hacían cosas como robarle el bocadillo de mortadela de olivas del almuerzo y Logan, como se hacía llamar entonces, se achicaba ante esos clasistas y se iba corriendo a encerrarse a llorar a su cuarto…

De todos modos un poco culpa suya también era, porque vale que le marginaban y le hacían el vacío en la escuela-mansión donde vivían, pero lo que pasaba de verdad era que él no solo no hacía cosas para ganárselos como celebrar su cumpleaños e invitar al resto de alumnos a una Trenza de Huesca o a un bizcocho casero, que su madre se ofrecía a hacérselo y le salían muy bien, el tío era un gañan muy cazurro y además la metía donde fuera sin importarle el estado civil de las lugareñas, provocando conflicto con los novios…

Pero claro, entre que tenía una cola que parecía un chorizo de Soria y entre que por herencia de familia dominaba el estilo perruno con gran maestría, las traía a todas locas….

Bueno, eso a lo primero, porque luego se quejaban todas de lo mismo, que empezaba muy bien al principio a cuatro patas, que era como un animal salvaje y que además era de los que te coje del pelo y te llama guarra mientras se te folla, que eso siempre es de agradecer por las zagalicas, pero que luego no tenía más posturas y que era un soso cuya mayor cualidad era llegar a lamerse sus propias pelotas…

Ya se sabe que a una mujer hay que tenerla contenta todos los días e ir variando, sino mal, se aburren y se buscan otro.

Además por lo que se ve, muchas veces lloraba después de correrse porque decía que le parecía muy bonito, y las mozas se cansaban de pegarse tres horas como mínimo abrazándole y diciéndole que le querían por un triste polvo de unos diez minutos…

Decían que para eso se volvían con los novios, que después de hacer el coito se iban a ver el fútbol o a beber cerveza y las dejaban tranquilas…

De su madre por lo que se ve no cogió nada bueno, y eso que era una señora oveja bien educada y con estudios de profesora, aunque nunca ejerció, y que siempre respetaba las normas de su pastor e iba siempre bien aseada a la iglesia….

Nunca entendimos nunca en el pueblo qué le vio la Felisa al padre de Jaime, que era un gañan de cuidado, pero ella le quería y con eso se quedó, con un pueblerino que se la intentaba comer cada vez que se transformaba en luna llena, pero que era muy tranquilo cuando estaba bajo su forma humana…

Otra cosa por la que se le reían los compañeros de clase a Lobezno, como le pusieron allí de mote en plan sorna, aunque él pensaba que era por las garras, es porque a parte de muy burro era muy fantasma: Por ejemplo, hacía como que fumaba puros habanos pero en realidad no sé tragaba el humo, era todo para aparentar y dar la nota, igual que sus patillas a lo hipster y el peinado ese raro de maricón que se hacía…

Además era un guarro, iba siempre con camisetas interiores de tirantes blancas llenas de lamparones, para crear tendencia, decía él…

Aunque en realidad era por no gastar en ropa, porque además parecía catalán el tío de lo agarrado que era…

Era tan tacaño tan tacaño que cuando se iba de putas les preguntaba si le hacían descuento con el carnet de la minusvalía por mutante que le habían dado en la seguridad social, o se hacía el cojo para darles pena, o se hacía el retrasado con baba colgando del labio y todo para venirles a las trabajadoras del sexo con la excusa de que como era tontico no se enteraba de nada para no pagarles…

Alguna hasta se la lió con el chulo porque si terminaban aunque fuera cinco minutos antes del tiempo estipulado el tío rata les pedía los cambios…

Al final lo echaron de la escuela mansión porque pilló la leishmaniosis y a los alumnos les preocupaba contagiarse dijo él en casa como excusa, aunque las malas lenguas decían que era más bien por haberle pegado la gonorrea a la novia del calvo de la silla de ruedas…

Entre que él era un bala perdida y que el profesor Xavier mucho poder mental en la sesera pero que no era funcional de cintura para abajo, la moza estaba vulnerable y necesitada, además de ser una borracha,y un sábado por la noche, una cosa llevó a la otra,y se consumó el affair.

Acabaron muy mal los dos: ella decía de él que cuando sudaba en la cama olía a perro mojado, y él de ella que el único super poder que poseía era el de la frigidez…

Jaime Lobato no sabía pues que hacer con su vida, así que se alistó en el ejército porque era la salida más fácil y allí también la lió parda…

Una noche de borrachera con el inventor barra genetista del cuartel se pillaron los dos una tajada tremenda de absenta y ácido lisérgico y se pusieron a hablar los dos en plan hermanos de pedo y a contarse sus logros existenciales: El Doctor Destrozo, que así se llamaba el genetista, le habló a Logan de sus avances en el mundo de las operaciones de cadera con un nuevo material con el que estaban experimentando que era muy sólido, el adamantium, con el que las prótesis en principio no se rompían tanto como las normales y por tanto no había que cambiarlas nunca, y Lobezno, por su parte, mientras hacía como que se fumaba sus puros sin tragarse el humo, se dedicó a fardar de todas las hembras y algún varón, no necesariamente humanos, que se había tirado a lo largo de su vida…

Resulta que el muy cabrón contaba con una agenda donde llevaba la cuenta de sus conquistas catalogándolas con más o menos estrellas dependiendo del tamaño de las tetas, mamás o ubres que gastaban las susodichas…

Es que, suponemos en el pueblo, que como su madre enseguida le retiró la teta porque era muy puritana y le daba cosa el chico tenía aún el trauma y solo pensaba en tetas, tetas, tetas… Vamos, que su vida a los cuarenta años consistía en beber, drogarse, hacer como que fumaba puros para mantener su carisma, y follar con todo lo que se movía…

Además era tan tontico que cuando hacía alguna Lobatada lo pillaban siempre… Por ejemplo un día fue contando por ahí que se ligó a una moza con un cuerpazo escultural aunque de rasgos un poco fuertes en un bar, se la llevó a un ribazo a que se la chupara, y que dice que en medio de la mamada levantó la muchacha la cabeza para mirarlo a los ojos mientras se la trabajaba de un modo muy experto con la boca y entonces le vio la pedazo de nuez que se gastaba… Bueno, y las patillas y las cejas, y las axilas sin depilar y el pecho excesivamente velludo… Que se ve que al principio, como iba tan ciego que veía borroso, no se había percatado… Vamos, que su ligue era un tío….
– Y tú qué hiciste? – le preguntaron los allegados…
– Pos que voy a hacer…ko! Dejar que terminase y después indignarme y meterle una paliza…

Bueno, el caso es que en medio del viaje con Lucy in the Ski with Diamonds y el hada verde de la absenta, los dos se emocionaron, y Jaime acabó jugándose 200€ con el médico experimental a que este no tenía cojones a operarlo en ese mismo instante y cambiarle todo su esqueleto de hueso por otro de adamantium.

El médico al principio no quería porque decía que el proceso aún estaba en pañales y que solo lo habían experimentado en ratas, con una lagartija de tamaño medio y con una japonesa muy rara, y que la cosa no había acabado bien…

Pero entre que iba muy cocido y que se emocionó al ver la pasta dijo que vale, que total como Wolverín tenía la capacidad de regeneración si pasaba algo le ponía otra vez su esqueleto original y tan amigos…

Pese a lo que era de esperar, la operación fue un éxito y Logan ganó en fuerza y en potencia, además de en elegancia a la hora de acicalarse porque las garras que le salieron a partir de entonces, al ser de metal, ya no tenía que estar todo el día cuidándoselas porque las que tenia originales eran de queratina y había que estar todo el día con la lima encima, cosa que por supuesto el Lobato no hacía porque como ya hemos dicho, era un guarro y un dejado…

La parte negativa fue que a partir de entonces ya no pudo viajar más en avión porque al pasar por el detector de metales del aeropuerto pitaba siempre y con tanta intensidad que no le valía la excusa de que tenía una placa de hierro en la cabeza por una granada que le estalló luchando en Korea del Norte por la libertad del país…

Además lo de añadir una risa tonta y decirle a los guardias cosas como “y no veas con qué afán de superación la chupan las comunistas, como se nota que están educadas para ofrecer un máximo rendimiento en su trabajo…»

Ah, y se jactaba también de que todas con las que había ido en el país ese de gente de ojicos alargados eran todas putas, claro, y que como la moneda de su país está tan devaluada se las hizo a todas por lo que cuesta un café con leche y un croasan en Zaragoza, y que se había llevado pañuelos encima para limpiarse, pero que con ellas no le habían hecho falta porque las mozas tragaban como un niño desnutrido del tercer mundo, mientras les daba codazos cómplices sin tener permiso ni confianza para ello a los de seguridad…

Además de desagradable y fantasma, resulta que en una ocasión, uno de los policías que le atendía era un refugiado político norkoreano que estaba litigando entre gobiernos para poder sacar a su hermana de allí, la cual por culpa del mal nombre del hermano huido no encontraba trabajo y se había visto obligada a comerciar con su cuerpo para poder sobrevivir…

Ni las garras de adamantium salvaron a Lobezno de la somanta de ostias que le metieron los de seguridad en manada en el cuartico de registrar cavidades…

Parece ser que los norkoreanos hacen mucho nervio y mala ostia cuando les mentan a la familia…

Sobre todo los que pesan trescientos kilos de puro musculo y son expertos en artes marciales…

Una penica como le dejaron la cara…

Más que mitad hombre, mitad cánido y mitad oveja, parecía una col lombarda con algo parecido a globos oculares hinchados de sangre en su frontal.

Menos mal que se regeneraba pronto y solo tubo que ir un par de días con maquillaje… Pero el muy gañan se empeñó en que ir por ahí solo con la base era de chonis, que él si tenía que ir de señorita lo hacía con clase, y que para adecuarse a la situación no le quedaba más remedio, según él, que ponerse a juego el resto del maquillaje: Así pues se pintó los párpados con sombra azul, se puso rubor en las mejillas, y usó para los labios un carmín en tono rojo llamado Tigresa Traviesa.

Los colegas lógicamente no querían ir con él por la calle esos dos días diciéndole cosas como: – Me das asco-pena y vergüenza ajena-, a la par que los desconocidos lo llamaban maricón por la calle y las mujeres le lanzaban tampones.

Pero a él no le importaba porque con esa combinación de colores se veía fantástico y eso le hacía sentirse muy seguro de sí mismo….

Otro problema del adamantium era que la mágica aleación aún no estaba perfeccionada, habían realizado las primeras mezclas en un laboratorio chino para ahorrar gastos y el componente ferroso que habían usado para mezclar con el resto de la fórmula secreta había sido sacado de latas de comida para gatos de la marca Soylent Green Miau, la más barata del mercado, de modo que Jaime se oxida a cada vez que llovía…

Tenía que andar echándose aceite en las articulaciones y cosas así cada dos por tres porque si no parecía Eduardo Manostijeras tras haberse contagiado de V.I.H. y desarrollar el sarcoma de caposi…

Cuando ya parecía que nada podía ser más lamentable en la vida de Jaime Lobato Ovejero el Destino decidió dar un paso más en su contra: Sus superiores, que se habían enterado de lo del esqueleto de adamantium porque tanto su amigo el doctor y él habían sido tan cazurros como para colgar el vídeo de la operación en Youtube, eso sí, con un fondo musical exquisito compuesto por música clásica de hace veinte años: Los mejores temazos de los primeros concursantes de Operación Triunfo como “Ave María, cuando serás mía?” de Bisbal, “Dos hombres y un destino”, tb de Bisbal a dúo con Bustamante, los grandes éxitos de Naim Thomas, Rosa de España y así, además de otros himnos típicos de cuando la generación de Logan estaba en plena pubertad allá por los noventa como por ejemplo el “Yo quiero bailar, toda la noche” de Sonia y Selena, “Ecuador” o los dos discos simultáneos de El Espíritu del Vino de los Héroes del Silencio.

Por cierto, justo es comentar sobre los ídolos de aquella época que a Lobato le marcaron mucho por ser aquella la época de apogeo de sus años mozos, de modo que, por ejemplo, se sintió tan apenado por la repentina muerte de Luke Perry, Dylan en Sensación de Vivir, que se vió obligado a mandar un email con sus condolencias al grupo de fans todavía en activo de la serie…

También en señal de duelo se masturbo compulsivamente durante horas llegando a dedicarle a Luke un total de cincuenta salvas de esperma con la polla recreando simbólicamente los disparos que se realizan durante un funeral oficial, y con el mismo fin ceremonial eyaculó repetidas veces sobre la bandera de los Estados Unidos, país originario de la estrella, después plegó la tela, la envolvió con papel de regalo del chino con dibujos de ositos del de dos royos un euro, y se la envió por correo ordinario a la familia del actor para que tuvieran un recuerdo suyo.

Luego, tras googlear un rato y encontrar su email en una página web semi escondida llamada “Ya Sé Que Fue De Baby Jane” donde se recolectaban datos y biografías de los actores famosos más odiados de la pantalla, le mandó un correo a Shannen Doherty, con el siguiente texto: “Brenda, ahora que ha muerto Dylan y estas libre podíamos quedar para follar.

No te lo pienses mucho que ya tienes una edad.

Espero recibir noticias suyas en la mayor brevedad posible.

Firmado: Wolverine Lobato Ovejero, servidor de la patria y de usted, y héroe ocasional con super poderes mutantes.

P.D. Como documento anexo al mensaje le adjunto fotopolla para que pueda usted comprobar que gasto buena cilindrada.

Pero volvamos al tema en el que estábamos, nos habíamos quedado en que Jaime y su amigo, el Doctor Destrozo, estaban a punto de ser amonestados por sus superiores.

Tras una bronca de mil pares de cojones se rebajó la categoría del médico barra experimentador y fue relegado a limpiar las letrinas comunitarias con un cepillo de dientes, el suyo, y Lobato fue trasladado a una unidad secreta en desarrollo llamada “Arma X”.

El día D a la hora H fue conminado a presentarse en la dirección que muy pulcramente le fue apuntada en un posit rosa con la elegante letra gótica de su general de brigada, una anecdótica reminiscencia de su pasado como miembro activo del Partido Nazi, y también se le indicó que debía acudir con los siguientes elementos que a partir de ahora formarían su nuevo código de vestimenta en el trabajo a realizar: Un traje tradicional de inocente jovencita bávara con peluca rubia y enaguas acompañado por una cestita de mimbre llena de pretzels y de manzanas rojas, así como de una salchicha bradburst enorme, blanca y aria, un traje de cuerpo entero de Pikachu con abertura en la zona de los pezones, culo y paquetera, bikini de princesa Leia esclavizada por Jabba El Jutt, un disfraz de babosa con un cacho de plástico colgando detrás que hacía de rastro de baba, y una careta con el rostro de Joseph Fritzl y una camisetita rosa ajustada marcando pechote en la que lucía una inscripción en dorado donde ponía “Daddy’s girl”.

El Lobato pasó la retina por el identificador y pronunció la contraseña secreta: “Nunca digas de esta agua no he de beber, ni está polla no me he de comer”, y accedió a la salita secreta pasa desempeñar su nueva función.

El sitio era coquetuelo… las paredes, aunque no tenían ventanas, estaban forradas con terciopelo rojo y decoradas elegantemente con espejos e instrumentos de tortura medieval variados.

En medio de la habitación había un colchón de espuma de 1’35, y el suelo estaba enmoquetado en color púrpura.

Al fondo a la derecha también había una estantería repleta de objetos sexuales como un fistfucking, vibradores anales, o una piña entre otros.

Había más personas allí, algunos grandes galanes españoles como Arturo Fernández o Bertín Osborne, y otros personajes muy fornidos todos ellos pero que no le sonaban.

También había un tío con una cámara de vídeo y otro sentado en una silla que ponía director detrás, un zagal joven y con la cara llena de granos con una claqueta que ponía “Pippi se las calza largas. Toma 1” escrito en tiza, y otro con una polvera gigante.

– Qué curioso.- Pensó el Lobato.- Para qué será todo esto?

Cuando por fin se lo explicaron, Jaime se sintió muy confuso: Resulta que “Arma X” era un proyecto para la manipulación mental del contrincante en tiempo de guerra, y consistía en enviar en comunicados secretos mal encriptados películas porno con la idea de que el enemigo las interceptase y al contemplarlas se mariconizasen, dejasen de reproducirse por medios heterosexuales, y así acabasen siendo exterminados mediante un proceso de eugenesia natural.

El Lobato al principio no estaba muy por la labor, pero le dejaron un rato charlando con Arturo Fernández y con Bertín y estos le convencieron que sí era por España, estar con otros hombres no era de maricones, era de patriotas.

Así que al final el Lobato accedió, aunque a regañadientes, y tras besar la medalla de oro de la Virgen del Pilar que le había regalado su madre cuando partió a la escuela y que no se quitaba nunca, accedió al experimento.

Cuando terminó de rodar las primeras veinte escenas, el Wolverine estaba todo serio, con expresión compungida, y con una lágrima que se le escapaba involuntariamente corriéndole mejilla abajo…

– Campeón, has estado de lujo – le decía el Bertín para animarle – te apetecen unas sardinillas Cuca o un roscón de jamón criado en mi finca?

– Chatín, me quito el sombrero ante tu capacidad bucal! – añadió Arturo Fernández – te caben más pollas a la vez que a mí, y eso que tenía el record!!

ElWolverine, que apenas podía andar, se escabulló como pudo entre bambalinas y desertó del ejército: – Para esto me vuelvo a la academia del Xavier – se dijo para sí mismo.

Y allí que volvió con el rabo entre las piernas y dispuesto a reformarse.

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Acerca del autor

Petronila María Perez

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