Literatura

Lorca Y Dalí Y Sus Cartas

Lorca Y Dalí Y Sus Cartas - Literatura

Entre Federico García Lorca y Salvador Dalí se conoce una curiosa relación de amistad que duró (oficialmente) desde 1923, cuando se conocieron en la Residencia de Estudiantes de Madrid, hasta 1936. Esta amistad quedó reflejada en una emocionante colección epistolar entre ambos y varias obras que se dedicaron mutuamente, donde se entremezclan la amistad, la literatura, el arte y el erotismo.

Lorca dedicó  a Dalí uno de sus poemas (Oda a Salvador Dalí, que es, a la vez, una alabanza y una crítica a su arte y a su filosofía de vida). Mientras que Dalí se inspiró en el poeta para pintar algunos de sus cuadros como “La academia neocubista” [1] y “La miel es más dulce que la sangre” [2].

[1]  [2]

De esta forma, Lorca lo recuerda en sus viajes con intensa nostalgia, a escasos días de haberlo visto, pide regresar con él: “Cuando arrancó el automóvil, la oca empezó a graznar y a decirme cosas del Duomo de Milán. Yo estuve a punto de tirarme del coche para quedarme contigo (contiguito) en Cadaqués.” Del mismo modo, Dalí lo extrañaba y le enviaba sus dibujos: “Para Federico García Lorca, con toda la ternura de su hijito.”

Durante el transcurso de esta amistad, Lorca disfrutaba provocando a Dalí (“Tú eres una borrasca y necesitas de mi paganismo (…)”), mientras que Dalí se prestaba a su juego, quizás por miedo a no estar a la altura de los sentimientos del poeta. Tanto es así, que el poeta llegó a mantener relaciones sexuales con Margarita Manso a petición del pintor, que fue voyeur del encuentro, a condición de que este se rindiera a los deseos de Lorca y mantuviera relaciones sexuales con él, pero esto último nunca ocurrió. De hecho, Dalí desveló esta travesura compartida de mala manera en una entrevista con Max Aub: “… Federico, como todo el mundo sabe, estaba muy enamorado de mí, y probó a darme por el culo dos veces, pero como yo no soy maricón y me hacía un daño terrible, pues lo cancelé en seguida y se quedó en una cosa puramente platónica y en admiración”.

Y es que en esta amistad también existían muchas diferencias, artísticas y de intereses políticos y económicos. La sensibilidad poética de Lorca se contraponía con frecuencia a la frialdad administrativa de Dalí. Esto y la mujer de Dalí los llevó a distanciarse de manera irreparable. Pero, aunque Gala no pudiera soportar a Lorca, lo que verdaderamente hirió al poeta fue la crítica que su amigo le dedicó tras la publicación de su Romancero Gitano: “Tu poesía está ligada de pies y manos a la poesía vieja. Tú quizá creerás atrevidas ciertas imágenes, o encontrarás una dosis crecida de irracionalidad en tus cosas, pero yo puedo decirte que tu poesía se mueve dentro de la ilustración de los lugares comunes más estereotipados y más conformistas (…).” Años después, Dalí junto con Luis Buñuel, realizaron una película a la que titularon “Un perro andaluz”, título por el que siempre se sintió aludido el poeta de origen granadino.

Lorca fue fusilado en 1936, para ese entonces la amistad entre ambos se encontraba ya muy perjudicada, pero Dalí nunca superó su muerte, e incluso se convirtió en un pensamiento martirizante para él que, tras el fallecimiento de Gala, regresó a la Residencia de Estudiantes que ambos compartieron en su juventud, dejándose ir, negándose a comer, balbuceando de vez en cuando como únicas palabras: “Mi amigo Lorca”.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 2 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

LeDonis

2 comentarios

Deja un comentario

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información