Literatura

Los Años Pasan.

Los Años Pasan. - Literatura

Mientras veo como entra la mañana por mi ventana, caigo en cuenta que ya los años han pasado y comienzan a hacer su efecto (Heyt!!, aclaro: no me siento vieja, sólo acepto que el tiempo no se detiene)…

Mis hijos han crecido, las canas pintan mi cabello, y las arrugas se notan en mi faz, ya no tengo la misma fuerza y mucho menos la misma agilidad de hace años, mientras enseñaba a mi varón mayor a defenderse; ó cuando sin ningún empacho, cargaba y cambiaba un tanque de gas.

Reconozco que he vivido momentos en los que he perdido la cabeza del todo; incluso yo misma me he asustado por esto; llegué a perder el control de mis actos, de mis sentimientos, de mis formas…
He vivido momentos de mucho estrés emocional, momentos de dudas en los que no tenía claro del todo si elegir un camino u otro, sin embargo no podía detenerme y con todos mis miedos e inseguridades, continué preparando el camino para mis hijos.

Me sorprendo con recuerdos que se agolpan en mi mente y me remonto a hace casi 26 años atrás, cuando recibo en brazos mi primer razón para retomar la vida: mi hija mayor …
Y junto al milagro de ser madre, llegan altibajos y dudas, remordimientos y miedos no a ser perfecta, sino a tratar de serlo, y equivocarme…

Reconozco que he llegado a pensar demasiado en el pasado, en el futuro; en los detalles… En lo que fué y no debió ser, en lo que no fué y debería haber pasado.

Reconozco que me he enredado, dando vueltas y vueltas a todo…
Y muchas, demasiadas veces me olvidé de vivir lo verdaderamente importante: el presente.

Al reflexionar sobre mi pasado recordé el dolor que sentí los últimos años y que, paso a paso ha ido quedando atrás…
Sé que las heridas se curan, y que aunque cierren, quedan cicatrices que al final siempre acaban ahí, dejando marca. Pero todo pasa, siempre pasa, y termina acomodándose en el lugar que le corresponde.

Hoy, agradezco la gracia de tener aún mis papás…
El que mis hijos sigan luchando por abrirse camino en la vida, tal cual lo hice y aún lo hago yo…
Agradezco el no dejar de aprender, que nunca dejo de conocer algo nuevo, aunque con este transcurrir pierda por momentos mi sonrisa.
Agradezco mis amistades, muchas de ellas ángeles en mi vida. Y agradezco que muchas, a pesar de la distancia, siempre están.
Y sobre todo, agradezco nunca perder mi creencia y mi fé en Dios.

Hoy sonrío…
Siento lo que tengo, toco y agradezco.
Aprendí que merece más la pena vivir el hoy, en vez de recordar tiempos que fueron y que ya no son…

Gracias por el ayer, pero sobretodo, gracias por mi hoy.

¡ME SIENTO A TODA MADRE!

Mayra Esquivel.

Pd. Hijos han sido, son y serán lo mas valioso que tengo. Mi mayor orgullo, mi trabajo mejor realizado. Mi motor; ustedes son la razón que al día de hoy me levanta. Los amu mostros.

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Mayra Esquivel

2 comentarios

  • Muy lindas sus palabras y a mirar para delante. Hoy me levante con eso precisamente, y si tuviera que volver a empezar, viviendo mi niñez de nuevo, pero con las ventajas de saber todo, no habrían lecciones que aprender, ahí es donde uno se da cuenta que fue bueno equivocarse, claro no ser desobediente, equicovarse como humanos, para aprender a no caer de nuevo.

    • Así es Brielle. Los errores nos ayudan a no volvernos a equivocar, si los sabemos entender como otra oportunidad para vivir felices. Tristemente nos vemos como víctimas del destino, en lugar de vernos como guerrer@s de la vida.
      Gracias por leerme. Bendiciones.

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