Literatura

Lsd (Historia Corta De Terror)

Lsd (Historia Corta De Terror) - Literatura

Un día de simple ocio, una tarde donde no hay nada mejor que hacer que echarte un toque, o eso es lo que pensaba Mark, ahí, sentado en el sofá de la sala, algunas cosas en grabe desorden, recordando los viejos tiempos, si, los alocados tiempos de juventud, no era muy mayor que digamos, no tan maduro como a él le gustaría llegar a ser.
Mark estaba acostumbrado a los narcóticos y los alusivos, nada nuevo para él, la marihuana es algo que fumaba en sus tiempos de antaño, algo de cocaína por los buenos tiempos, éxtasis para las fiestas, pero nada más le gustaba que el LSD, según él, los mejores viajes es con ese alusivo.
Esa tarde Mark se arrepentiría de tomar a su vieja amiga, a la mas confiable para viajes extremos al más allá.
Él sabía que los alusivos le pegaban muy bien, más que bien, tomó sus llaves del hogar y las del auto y se aseguró de guardarlas en un lugar donde no pudiera alcanzarlas durante su viaje.
Todo estaba listo, listo para divertirse un rato ¿Por qué no?
Una pequeña lamina que causaba cierto escozor en la lengua, pronto jalad por esta, llegaba a su sistema digestivo y luego al organismo.
Se relajó en el sillón, espero alrededor de una media hora y al autobús de la locura estaba aparcado, listo para comenzar la fantasía.
Las paredes se movían, el piso se derritió, podía ver los sonidos, es un mantra armonioso, los colores cada vez se hacían más psicodélicos, un viaje increíble.
El tiempo se movía muy rápido, más rápido de lo normal, Mark comenzó a sentir hambre, no le costó mucho trabajo bajar del bus e ir a su cocina, una cocina que constaba de una barra desayunadora infinita con algunos personajes pintorescos de Alicia en el País de las Maravillas.
Abrió su nevera de textura suave, saco un pavo de ella, tomo n poco de vino, sal y algunas especias, Mark comenzó a untar los ingredientes al pavo, no dejando espacio sin cubrir, el pavo estaría delicioso.
Mark precalentó el horno, mientras bailaba de un lado a otro, un tutururu o tiritirí, algo rítmico ve tú a saber.
El horno estaba listo, abrió a compuerta y metió el pavo para que se cocinara muy bien.
 El tiempo le pasó muy deprisa, él estaba sumamente hambriento, en cuestión de minutos, segundos para él, el pavo estaba listo, Mark lo retiró con un guante de protección, lo partió y sirvió en un plato, caminó hasta la sala de nuevo.
Pretendió ver la televisión, cosa que era poco creíble, tal vez veía las palabras en colores o algunos personajes salir de la pantalla y bailar alrededor suyo.
El pavo, estaba sumamente delicioso.
Cuando Mark quedo completamente satisfecho, se dedicó a dormir, ahí en el sofá donde todo comenzó, todo acabará.
Unas cuantas horas después Mark despertó con un dolor muy grande en la cabeza, algo mareado pero feliz, comenzó a recordar todo lo que vio en su viajé, lo que sintió y olio… y comió.
_Un momento… mi nevera esta vacía.
Recordó algo preocupado Mark, tambaleante se levantó del sofá para ver qué es lo que había cocinado, en efecto, algo se había comido, la realidad, no era un pavo, era su hijo.
 

 

Es un honor para mi representarles esta historia, espero a disfruten tanto como disfruté el escribirla y traerla ante ustedes, sin mas que decir… hasta la próxima.

 

 

 

#Terror #LSD #Drogas

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 1 voto
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Ritsu Alcazar

Deja un comentario

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información