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Mamá y  Papá: ¿Qué pasa cuando voy por primera vez a la escuela?.Narración en primera persona, expresando los acontecimientos de la etapa.

Mamá y  Papá: ¿Qué pasa cuando voy por primera vez a la escuela?.Narración en primera persona, expresando los acontecimientos de la etapa. - Salud

Mamá y  Papá:

¿Qué pasa cuando voy por primera vez a la escuela?

Narración en primera persona, expresando los acontecimientos de la etapa

 Es normal que me sienta ansioso  los primeros días en la escuela, es una experiencia totalmente nueva, aunque unos días antes, mamá me preparó con palabras para esto,  cuando se despide de mí al llegar a la escuela,   a veces me angustio,  por momentos  siento que jamás la volveré a ver, he escuchado que esto pasa porque estoy  en un proceso de adaptación y separación de casa,  en donde vengo pocas horas a la escuela y estoy conociendo a mi Miss y a mis compañeros.

En esta constancia,  donde vivo la   despedida y el regreso de mi mamá,  empiezo a sentir la seguridad de que mamá regresará por mí todos los días, también   comienzo a conocer a mi miss y  le voy teniendo confianza,  puedo expresarle mi afecto y ella nos expresa su afecto porque nos  canta y nos pone actividades de juegos que son divertidas,   en ocasiones aún necesito una mantita para sentir seguridad  a través de este objeto,  me recuerda a mamá,   y me hace sentir más autoconfianza,  y  yo sigo explorando la escuela  como un más allá de mi casa,  desarrollando habilidades de la vida.

En la escuela hay niños y niñas como yo, estoy en un momento de vida donde me agrada estar con ellos, pero quiero jugar con el juguete yo solito, quiero que vengan esos chicos a donde yo estoy, quiero que esa niña me dé su lunch, quiero  jugar solo con varios materiales; me cuesta mucho compartir, a  veces,  cuando  quiero un juguete para mí y lo tiene un compañero, lo he llegado a morder y a empujar, la verdad es que mi etapa no me permite identificar cuánto lastimo a los demás, si sienten dolor o no, apenas estoy aprendiendo a identificar lo que yo siento,  a saber que tengo emociones distintas, a veces sólo es  hambre, otras veces es ganas de jugar y correr.

En ocasiones  siento algo que me frustra, un enojo que se desborda de mi control, puede que me pase cuando algo no puedo hacer, o cuando me dicen que no a algo que deseo mucho,  en ese momento,  como un volcán,  mis impulsos salen, no los puedo controlar, pataleo y lloro, todavía no tengo la herramienta de utilizar mi vocabulario para poner en palabras todo lo que siento, vivo y quiero, ya que esencialmente me comunico con mi cuerpo.

El otro día una compañera me empujó porque quería mi silla, la miss nos explicó y entendí que a ella le pasa lo mismo que a mí, expresa sus necesidades con el cuerpo y está en el mismo  proceso de adaptación a este nuevo mundo social que es la escuela.

Cuando ocurre un conflicto social, mi miss con su voz me calma,  reconstruye la situación con sus palabras para que pueda darme cuenta de lo que pasó y de lo que siento,  me enseña cómo solucionarlo con el ejemplo y  así,  empiezo a darme cuenta que otros niños lloran, que a mí no me gusta que me empujen o que me muerdan, poco a poco aprendo a decir “alto” cuando algo no me agrada o me lastima, y  estoy  entendiendo que aquí se utilizan las palabras.

Estoy  en el proceso de comunicar las necesidades que ya identifico con palabras, todavía me queda un largo camino, mi cuerpo aún es mi principal lenguaje y busco la satisfacción inmediata  de mis deseos,  ya que aún no sé  cómo posponer una necesidad apremiante.

Mis padres siempre me preguntan cómo me fue, yo aún no tengo muchas  respuestas,  pero de pronto, espontáneamente hablo y cuento mientras mis padres me escuchan atentos y repiten lo que digo como para confirmarlo.

Yo creo que a mamá también le ha costado trabajo dejarme en la escuela, aunque ella me habla  y me anima con sus palabras y caricias,  puedo sentir su angustia al despedirse como una comunicación de su cuerpo con mi cuerpo, eso siempre me ha pasado con mamá,  y también con papá, quizá porque nuestro vínculo empezó así, con el cuerpo.

Todavía no puedo hablar y expresar todo lo que pienso y siento, pero si pudiera hacerlo,  les diría a mis papás que tengan calma, que voy a estar bien,  les diría “síganme motivando con seguridad y con la alegría de que yo les enseñe todo lo que aprendo”.

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Magenta99

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