Literatura

“medley; Cheerleader”

“medley; Cheerleader” - Literatura

Allan junto con su cómplice habían llegado a la entrada de una casa con tejado y un chimenea, con unos ventanales en el segundo nivel del inmueble.
– Es grande tu casa.- trató Allan de dar un cumplido.
– Gracias, la obtuve en una subasta hace unas semanas.-
-¿Qué?! ¡¡Estás bromeando!! ¿Verdad?.-
-Por supuesto que lo hago, ¡hahaha! Eres muy inocente, me agrada, seguro nos llevaremos bien.-
Allan la volteó a ver, los lentes un poco empañados del chico lo incomodaban un poco pero él sabía que la joven era hermosa, bella y radiante, sin necesidad siquiera de mirarla, el sonido de su risa le decía todo lo que él quería escuchar.
-¿Y bien?.- preguntó la joven, quien le mostraba a Allan su mejor sonrisa.
– ¿A qué te refieres?-
– Vaya que eres lento, ¿Te has preguntado porqué no te he pedido tu nombre aún?.-
Allan empezaba poco a poco a tomarle confianza a esto y contestó.- ciertamente, aunque voy a jugar, quiero entrar en tu misterio.-
La joven, agachó un poco su rostro y dejó que un mechón le cayera, de inmediato lo recorrió con su mano al tiempo que dejaba asomar un hoyuelo implantado en su mejilla derecha .- ¿Cómo te llamas y cómo es que no te había visto rondar por los campos de atletismo? ¿Acaso eres de primer semestre?.-
.- Bien ¿A quién engaño? No soy nada bueno intentando hacerme el interesante, me llamo Allan Regard y estudio Derecho, estoy en mi séptimo semestre, seguro no nos habíamos visto porque no estoy acostumbrado a pasearme por las instalaciones de la escuela y… ¿Ya me dirás tu nombre?.-
La joven rubia le dio un pequeño golpe con la mano abierta a Allan justo en su hombro.
– ¡Oh vamos, Allan! ¿De verdad quieres acabar con el misterio, acabar con la duda que mantiene tu interés por mi? ¡Bien! Mi Nombre es Chloe y estoy estudiando Medicina y sí, llevo ropa cómoda y deportiva porque soy parte del equipo de porristas.-
-¡Woow! Eso sí es interesante, a veces pienso que estaría mejor viviendo otra identidad, lo que yo hago no causa sensación alguna ¿Sabes? Por cierto que bonit…-
Chloe no permitió que Allan terminará la frase interrumpiendolo.
– ¡¡Sshhh!! Por favor no lo arruines, estoy cansada de los halagos, es un nombre, no le des tanto sentido a una palabra, no antes de que yo misma se lo haya dado.-
– hahaha, bien, disculpa, sólo diré que me gusta, ammm… ¿Mañana irás de nuevo a la pista?.-
– ¡¡Bien, Allan!! Al menos lo estás intentando, gracias por la compañía y será mejor que trates de evitar las huídas al viejo arroyo del bosquejo, con lo que acaba de pasar con esa chica es mejor andarse con cuidado.-
-¿La conocías?.- preguntó Allan, quizá un poco rápido.
– calma, no, no la conocí, la vi un par de ocasiones en sesiones del consejo escolar, al parecer buscaba más comodidades para su séquito.-
-¿De qué hablas? ¿Eres parte del consejo estudiantil? ¿Cuál séquito?.-
Al terminar la frase, una señora, al parecer la madre de Chloe le gritó desde el pórtico.
-¡¡Chloe!! ¡¡Querida!! ¿Con quién estás? Entra ya.-
– ¡ppff! Mi madre me llama, nos vemos Allan, cuídate.-
Allan de nuevo se quedó con un “espera” ahogado en su garganta.

Al alejarse poco a poco de la casa de Chloe Allan notó un rostro conocido justo en una banca, decidió acercarsele y hablarle un poco, después de todo Allan debía practicar eso de “socializar”.

¡¡Gerard!!- Saludó Allan con exagerada sorpresa.

-¡Hey, Allan! ¿Cómo estás, amigo? hace bastante que no te veía.- Gerard era un tipo agradable, con una rutina bastante peculiar, flirtear con chicas, las que se pudieran, era un Don Juan, tenía el cabello rubio y un carisma que seguramente era su arma mortal con cualquier joven, más sin embargo un buen amigo.

-Bien, gracias ¿ y tú, qué tal te trata la vida de Don Juan? sigues con eso ¿ verdad?.-

– ¡jajaja! No, ¿qué pasó Allan? sabes que casi no se me da eso, de hecho justo espero a una chica, amigo ¡¡ufff!! debes conocerla, es ardiente y mira que le fascina mucho bailar, tú sabes a lo que me refiero.-

-hahaha no has cambiado, amigo ¿ la verás aquí?.- preguntó Allan tratando de darle seguimiento a la charla.

-Sí, es de la carrera, seguro la conoces, se llama Paola.-

-¡¿Mills?! ¿Paola Mills? ¡¡Joder, Gerard!! Esa chica es muy distinta, Sabes que maneja al equipo de porristas ¿cierto? ¿y qué hay de Mary?-

-¡¡Sshhh!! Guarda silencio Regard, Mary sigue conmigo pero bien sabes que no estudia con nosotros, no es la primera ni la última vez que hago esto, sabes que tengo mis métodos, deja de ser tan recatado y si me apoyas quizá te invite a los ensayos de las porristas para que conozcas a alguien, amigo, te hace mucha falta estar con alguien, dime algo ¿ ya lo estrenaste?-

-¡ Cielos, Gerard! ¿en serio? ¿ qué te importa? además…-. Allan frenó su comentario, se acordó que Chloe también estaba en el equipo de porristas.- Bueno, de acuerdo, amigo, mientras no abuses de esto, te apoyo.-

-jajaja, wooow vaya que eres adorable, sabía que no habías tenido acción pero descuida, de eso me encargo yo.- Gerard reveló una sonrisa juguetona, la cual a Allan le causaba un poco de repugnancia pero de verdad le gustaba Chloe, así que dejó de pelear con Gerard y tomó su oferta.- Por cierto.- continuó Gerard.- Debes irte hermano, allí viene Paola y no quiero que nos amargues esta noche.-

Allan, un poco avergonzado asentió con la cabeza, hundio sus manos en los bolsillos de su chaqueta y emprendió su viaje en dirección contraria a la que la líder de las porristas llegaba.

Esa noche, mientras Allan terminaba de hacer algunos apuntes de Derecho Laboral, se imaginaba a la sonrisa de Chloe, era la principal razón por la cual había olvidado el asunto de los Ritz.- Finalmente.- Pensó .- Dicho asuntono tiene más que tintes raros pero ¿ qué demonios me importa? Si Melannie ya no está no es mi culpa.-

Alguien llamaba a la puerta de su habitación.- ¡¡Adelante!! .- gritó Allan.

-Allan, ¿ cómo te encuentras? durante la cena estuviste muy callado como….- Allan interrumpió a su madre .- ¿Cómo siempre?-.- No, como si algo tuvieras, sabes que puedes contar con nostros, hay algo de lo que quiero hablarte.-

-¿Qué sucede?.-

– Sabes que las cosas están un poco ammm extrañas, últimamente, es debido al caso de los Ritz.-

-¡¡Ohh!! Descuida, no estoy en malos pasos, si a eso te refieres, sabes que Melannie y yo sólo compartimos clases, no más.- Allan mentía, lo hacía para que las preguntas de su madre se esfumaran.

-No es eso, Allan, hoy vinieron dos oficiales…-

-¡¡¿qué?!! ¿ Por qué?.-

-Allan, tranquilo, es parte de su trabajo, vinieron a hacer un par de preguntas, es todo, nada de lo que tengamos que arrepentirnos, sólo quiero que te enfoques en tu carrera, estás por salir y sabes que me encantaría verte graduado y …

-Sí, mamá, lo sé, conozco los planes y no tienes de que preocuparte, por cierto ¿De quién era el cadáver que vimos ayer?.-

La señora Regard tragó un poco de saliva y espetó.- Uno de los tantos amantes de esa niña, al parecer fue un suicidio pero Allan, ¡¡Por Dios!! deja de hacer esa clase de preguntas y ve a dormir, descansa, mi vida.- La señora Ritz muy incomoda salió del cuarto de su hijo.

Allan se quedó con más dudas, esta nueva charla con su madre lo había dejado más intrigado por el asunto de los Ritz, tomó su celular y le marcó a su amigo Mathias quien contestó a los pocos segundos.-

-¡Demonios Regard! duérmete ya.-

-Te veo en el bosquejo en media hora.- Allan de inmediato colgó y murmuro para sí.- Voy a llegar al fondo de esto…

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Acerca del autor

Yeffry Estrada

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