Literatura

“medley; Ensueño”

“medley; Ensueño” - Literatura

-¡¡Allan!! ¡¡Allan espera!! ¡oye!- Mathias tomó del brazo a Allan quien volteó.

-¿Qué quieres, Mathias? Por favor mantente alejado, no quiero que hablemos, ya nada es igual, sólo compañeros.- dijo de una manera muy cortante Allan.

-Espera, no me dejaste ni hablar anoche, tenemos que ir más tarde con Red Queen, por la carpeta de investigación, recuerda.- Apeló Mathias.

-No lo sé, ya no quiero saber nada más, me gusta mucho Sandy y será mejor que me involucre de lleno a ella y a la escuela, no quiero saber más de Red Queen y… y tampoco de ti.-

-Joder, Allan déjame explicarte, no es lo que parece, yo no intenté violar a Melannie.- Esta última oración de Mathias fue pronunciada casi como un susurro.

-Quiero que me expliques aquí y de inmediato lo que escuché en la fiesta de Mills.-

-Aquí no puedo, vamos a algún cubículo de estudio y te lo contaré todo.-

Allan accedió y ambos fueron al cubículo más cercano.

-Bien, empieza.- Inició Allan.

Mathias tomó un respiro.- antes que comience quiero que guardes secreto acerca de lo que te contaré porque si bien es cierto que no le hice nada malo a Melannie si cometí un error con Gerard, ¿vale? De aquí no sale nada.-

-Mientras no sea nada grave, nada saldrá de aquí.-

Mathias miró a Allan con cierta incomprensión.- Bueno, como sea, sé que lo entenderás, no sé que habrás escuchado exactamente en aquel momento pero Paola y yo tuvimos un momento, nada serio sólo un par de segundos besándonos, ella tenía problemas con Gerard y fue un arranque, te juro que no lo volveré a hacer.-

-ok, entiendo ve al grano con lo de Melannie, lo de Paola no lo comentaré con Gerard a menos que llegue a más.-

-No, para nada es una página que ya cerré, bueno, le dije a Paola que creía correcto parar con el engaño y decírselo a Gerard él lo iba a entender pero ella no quería y me amenazó con arruinar mi reputación y dijo que aprovecharía la situación de que Red Queen era muy amiga de los Tíos de Melannie para esparcir el rumor de que yo la había intentado violar, al fin de que Red como sabes es súper amiga de Paola y…- Allan frenó lo que estaba diciendo Mathias.

-¡¡Espera!! ¡¡ ¿Qué?!! ¿Red Queen conoce a los tíos de Melannie?-

-Sí, al parecer es así, de hecho el día de la fiesta, antes de que llegaras, ellos le dijeron a Paola que irían entregarles un regalito a los tíos de Melannie.-

-¿y lo viste? ¿viste el “regalito”?-

-No, por supuesto que no, pero lo llevaban dentro un maletín de cuero.-

Allan, se levantó de su silla, se llevó la mano derecha a su boca y la oprimió un poco con un movimiento hacía abajo, abrió la boca al igual que su boca, elevó sus manos a su mandíbula.- ¡¡Ohh!!! ¡¡joder!! ¡¡Lo vi!! ¡¡Math, yo lo vi!!- Mathias se levantó de su respectivo asiento y poniendo sus manos sobre los hombros de Allan.

-Allan, tranquilo, no grites, nos sacarán de aquí, ¿qué viste?.-

-El maletín, vi el jodido “regalito”, pero…- Allan hizo una pausa y ante la ingenuidad de Mathias se puso frente a la pizarra que estaba en el cubículo y se puso una mano en su mentón.- Espera, a la camioneta la vi mucho antes, antes de salir la vi.-

-Allan, comienzas a asustarme ¿de qué camioneta hablas?-

-La camioneta, pareciera que le pertenece a alguien de mucho presupuesto económico, estaba blindada, como si se tratase de algún político.-

-No te sigo amigo, jajaja de hecho creo que estás enloqueciendo, yo debo irme, nuestra clase está por empezar y recuerda que son temas para el examen final.-

Allan se volteó de inmediato.- ¡¡No!! ¡¡Tú no te vas!! ¡¡siéntate!!- apuntando con un dedo a Mathias le ordenó que tomara asiento.

-De acuerdo viejo, tranquilo, al menos deja sacar mi agua que se me ha secado la garganta.-

-¿de qué color es la camioneta de Kevin?-

-Oh no, hermano, el buen Kevs no tiene camioneta, anda a chanclas jajaja no es cierto, trae un Ford fiesta.-

– ¡Demonios! ¿quién pudo haber ido con esa familia entonces?.-

Allan terminó por desesperarse y decidió que sería mejor que ambos fueran a clases, había terminado por creerle a Mathias, después de todo, sabía que no era capaz de hacer algo así mientras que Paola había tomado malas mañas de su amiga, Edith Fletcher.

Al llegar al salón de clases, Allan vio en una de las sillas más cercanas al escritorio de la Profesora Swan a Sandy Campbell.

Mathias al notar la cara anonadada de su amigo le dio un pequeño golpe en el pecho.- tras ella tigre.- La profesora Swan apresuró la entrada de los jóvenes.- Claro que sí profesora.- Mathias dejó que la profesora avanzará a su escritorio y mientras este iba atrás de ella gruñó.- GGRRR.- La mayor parte de los estudiantes soltó una risa de complicidad junto con Sandy quien en ese momento volteó hacía Allan.- ¡¡Dios!! Pero que sonrisa, que dulce sensación, pareciera que la luz proveniente de la conciencia solar, esa que entra por la ventana, está destinada a refinar esa mirada, coqueta, dulce y asesina al mismo tiempo, si es que eres una asesina permíteme a mí, noble siervo, ser la presa de tu telar, de tu planificada misión, dame muerte ahora, ahora que encuentro la felicidad, dame muerte y que sea en tus pupilas color avellana que sea justo ahora que mi corazón adole…-

-¡¡¡Siéntese señor Regard!!!-

Allan dio un brinco del susto, Miss. Swan había interrumpido el pensamiento de Allan.

-y límpiese esa baba que le escurre, por favor.- Miss. Swan hizo un gesto de asco mientras toda la clase incluyendo a Sandy Campbell soltaba carcajadas.

Allan muy sonrojado y avergonzada tomó asiento, sintió un golpe en su nuca, era su némesis en cuanto a promedio, Dustin Hansen, un chico de temperamento, bastante refino, hijo mayor de unos padres dueños de una barra muy prestigiosa de abogado de New Hampshire.

-¿A qué hora le das el anillo, Regard? Seguro será mientras duermes, ya sabes, en tus sueños jajajaja.-

Allan sentía mucho desprecio por Dustin pues siempre  competía con él en pruebas de destreza en temas jurídicos, era el típico chico que nunca callaba y siempre compartía datos interesantes a la clase, Allan sabía que Dustin estaba tras Sandy y bueno, casi media escuela, aunque Dustin fuera muy culto su arrogancia lo llevaba al extremo de estar solo y no era culpa de nadie más que de él mismo, era un pelirrojo descendente de una familia Aristócrata de Noruega.

-¡¡Hey!! Más te vale dejarlo en paz, que ni tus adinerados padres te salvarán de mi puño, Hansen.- sentenció Mathias que se encontraba a lado de Dustin.

Al salir de clases, Mathias ánimo a Allan a que se acercara con Sandy y le pidiera salir, Allan se sentía muy nervioso pero aceptó y antes de que el profesor de Derecho Laboral llegara, él saludó  a Sandy.

-Hola ¿qué tal?- Allan llevaba las manos en los bolsillos de su pantalón para evitar que Sandy notará el sudor que por estas brotaba.

-Hola, Allan, ¿cómo estás?-

-Bi… bien  Sandy, ¿y tú?-

-jajaja bien.- Sandy una vez más mostró a Allan una sonrisa dulce que dejaba notar su hoyuelo.

– ¡Genial! Oye, estuve pensando en lo que me dijiste la noche de la fiesta.-

-¿¡¡AHH sí!!? Y dime, ¿a qué conclusión llegaste?- Sandy tomó su bolígrafo y lo puso en su mueca.

Allan con tal gesto sentía que se derretía.- Pues, quisiera intentar una reparación.-

-¿Reparación?- Sandy giró un poco la cabeza en señal de confusión.

-Ammm pues, esa noche me dijiste que estábamos rotos, sé que lo dijiste en un sentido figurado y esto utilizando el mismo truco para comunicarnos mejor.- Allan no podía ocultar lo nervioso que estaba.

-¡¡ahhh!! Ya veo, jajaja bien, entonces ¿estamos en reparación?-

-Claro, bueno o sea, yo sí quiero y no quiero complicarlo, es decir, ya sabes, que esto acabe en una avería o que se queme el motor.-

-¿ahh?- Sandy de verdad no comprendía que rumbo era el que tomaba la conversación.

-¡¡Allan deja de ser imbécil!!- gritó desde su asiento Mathias con una cara que mostraba diversión.

-¡¡Cállate!! Lo estoy intentando.-

Mathias se levantó de su asiento y poniendo el brazo sobre el hombro de Mathias y con una mano desplegada hacía Sandy.- Sandy, lo que este pobre chico quiere decir es que si te gustaría ser su novia.-

Sandy se llevó las manos a su rostro en señal de sorpresa.- ¡¡sí!! Sí acepto Allan.-

Mathias alcanzó una lata de refresco del pupitre más cercano y le arrancó la lengüeta.- ¡¡Hey!!.- reclamó el dueño de la misma.

-Cállate, aquí está.- dijo Mathias quien le extendió la lengüeta a Sandy y empujó al mismo tiempo a Allan acercándolo más a Sandy.- Tu anillo.- le dijo a Sandy, quien lo tómo riendo.- ahora bésala Regard.- Allan se acercó a Sandy quien lo recibió con un caluroso beso en la boca.

-¡¡Oh!! humilde dama, de tus labios recibo con placer el dulce néctar de la felicidad, quizá sea un veneno, puede que más tarde acabe con mi vida cayendo sobre mis ya vencidas piernas, vencidas no por la pócima dulce que de tus labios emana sino por la búsqueda incansable que he hecho para encontrarte a ti, amor, amor maldito que me tiene vuelto un loco, un loco que no piensa más que en hacerte feli…-

-¡¡Aplausos!! ¡¡que vivan los novios!! – gritó Mathias interrumpiendo los pensamientos de Allan y al mismo tiempo el beso de la pareja, las pocas personas que se encontraban en el salón y que no habían salido por algún alimento aplaudieron y gritaron –¡¡ que vivan los novios!!- seguido de una carcajada general.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

4.75 - 4 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Yeffry Estrada

1 comentario

Deja un comentario

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información