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Metacognición: “Observar” nuestros pensamientos

Metacognición: “Observar” nuestros pensamientos - Sociedad

Originalmente, el término Metacognición hacía referencia al pensamiento estratégico encargado de regular los procesos cognitivos empleados en el Aprendizaje, pero yo lo concibo como “la toma de consciencia de todo fenómeno psíquico”. Dicho conocimiento, según John Flavell (1979), se fundamenta -pero no se limita- en las variables de la persona (¿Cuáles son mis recursos?), de la tarea (¿Qué quiero hacer?) y de la estrategia (¿Cómo lo voy a hacer?).

A continuación, en virtud de la importancia que ejercerá el presente artículo en la comprensión de algunos más que publicaré próximamente en NCN, trataré a fondo algunas aplicaciones de este proceso, pero antes de hacerlo, quiero comenzar con la siguiente pregunta.

¿Qué significa ser Consciente?

Consiste en la capacidad de conocer simultáneamente el Interior y Exterior de mi propio Ser. Por un lado, puedo reconocer -sin emitir juicios- el impacto emocional que tienen los estímulos en mí, pero también soy capaz de saber que puedo modificar mi ambiente, por otro. ¿Cómo puedo estar seguro de eso? Porque el Ser no sólo es sustantivo sino verbo, es decir, la existencia es un proceso continuo de creación donde todo es cambiante y transitorio… ¡Y esa naturaleza de la realidad es nuestra oportunidad de crecimiento! Sólo desde este enfoque resulta mucho más fácil explicar la Metacognición.

Búsqueda de significado

Diré algo obvio para los efectos de profundizar este punto: No puedes dejar de experimentar nuestro mundo, o mejor dicho: Ser tú mismo en este plano existencial y conocerte mediante la reflexión en tus acciones. No dejas de actuar en ningún momento. Pero algunas de esas experiencias provienen de la realización de deseos inconscientes vacíos de significado. Los deseos inconscientes se originan en la Ignorancia Básica, que es la falta de conocimiento de uno mismo, lo cual crea un mayor Auto-distanciamiento. Del mismo modo, producen cierto “placer” más no verdadero Bienestar. Muchos de ellos son enfermizos y absorben nuestra atención dando origen a conductas incorrectas.

Como comentaba al principio, la Metacognición es la toma de consciencia de todo fenómeno psíquico. Para liberarse de los deseos inconscientes, es necesario detenerse un momento para conocerlos mediante las siguientes preguntas: ¿Qué estoy haciendo? ¿Por qué lo hago? ¿Cómo contribuye a mi Bienestar? ¿Debería seguir haciéndolo? Si una vez lograda la toma de consciencia del deseo se descubre que no hay razón válida para satisfacerlo, deberá ser ignorado y, entonces, será posible concentrarse en otro asunto que sea significativo. Las experiencias inconscientes no sólo son inevitables sino necesarias hasta cierto punto, es decir, cuando aprendimos de ellas lo que necesitábamos saber acerca de nosotros mismos es posible descartarlas por completo y elegir nuevas experiencias basadas en ese Aprendizaje Básico.

Regulación emocional

Nuestra mente posee su propio equilibrio al igual que nuestro cuerpo. Es por ello que resulta de fundamental importancia explorar nuestras respuestas emocionales producidas por nuestro entorno, a fin de conocer los pensamientos o creencias de los cuales provienen, en el camino del Auto-conocimiento.

Ilustraré este punto con el siguiente ejemplo: Un hombre siente envidia de otro porque aquel gana más dinero. El envidioso no soporta ver al otro personaje viviendo como a él le gustaría vivir. Está frustrado debido a que no ha conseguido realizarse como ser humano en la manera que quisiera, aparentemente. Pero el hombre envidioso descubre que en realidad no envidia el dinero del otro hombre sino que lo que realmente envidia es la felicidad que ha conseguido gracias a su esfuerzo y dedicación provenientes de haberse aceptado a sí mismo. Empero, después de haber explorado esa emoción, el hombre envidioso descubre que necesita aceptarse a él mismo para ser feliz en su propia realidad (…).

Concentración profunda

Después de una intensa vigilancia metacognitiva, consistente en descubrir el Significado de nuestras emociones y de nuestros actos, es posible sustituir nuestras conductas incorrectas provenientes de la Ignorancia Básica por otras mucho más significativas creadas gracias al Aprendizaje Básico, logrando así un mayor dominio sobre nuestra vida. Dicho Aprendizaje es el resultado de conocer nuestra esencia única e irrepetible así como también el propósito de nuestra existencia. Cuando nuestros recursos intelectuales se armonizan con el papel que hemos decidido desempeñar en la historia de la humanidad, para el cual nacimos, se obtienen logros extraordinarios.

Mayor funcionamiento ejecutivo

Las funciones ejecutivas son las habilidades mentales que nos permiten actuar en la vida cotidiana, es decir, adaptarnos a nuestro entorno. Entre ellas se encuentran:

  • Memoria de trabajo: Capacidad para realizar tareas que impliquen simultáneamente almacenamiento y manipulación de la información (como, por ejemplo, comprensión lectora).
  • Atención selectiva: Concentración en una sola actividad ignorando todas distracciones que sean irrelevantes en su realización.
  • Atención dividida: Responder a varias tareas repartiendo los recursos cognitivos entre ellas.
  • Inhibición de impulsos: Elección de un comportamiento aceptable según el contexto social.
  • Organización: Reconocimiento de los patrones prioritarios para realizar eficazmente una actividad.
  • Resolución de problemas: Análisis dinámico de las exigencias ambientales el cual permite organizar nuestros recursos para saber cómo actuar.

Existen más funciones ejecutivas (de hecho, continúa siendo un tema de investigación de la neuropsicología), pero elegí las anteriormente mencionadas para demostrar que la clave para procesar la información útil de nuestro entorno proviene del Aprendizaje Básico.

Organización de recursos

Los recursos forman parte de las variables de cada persona en el proceso de Aprendizaje. Para descubrir nuestros recursos es necesario preguntarse: ¿Qué sé yo? ¿Qué puedo hacer? ¿Cuál es mi estilo de aprendizaje dominante? ¿Cuáles son mis estrategias? ¿Cuáles son mis productos culturales? ¿Qué necesito aprender? ¿Cómo es mi manera de pensar? ¿Cómo es mi manera de sentir? ¿Cuáles son mis fortalezas? ¿Cuáles son mis áreas de desarrollo?

Creación de métodos

El uso de un método no supone, necesariamente, la automatización completa del proceso en cuestión sino, más bien, una mayor generación de resultados. Procedo a explicar a grandes rasgos algunos factores que intervienen en la elaboración de cualquier método:

  • Elección y diseño del producto: Después de cierta experiencia realizando la misma actividad, deberás preguntarte ¿Qué quiero crear y cómo quiero que sea?
  • Jerarquización de las tareas: Una vez que has completado el diseño de tu producto creativo, continuas preguntándote ¿Cuál es la tarea de mayor importancia que además me permitirá realizar las otras? ¿Cuál es la mejor manera de hacer dicha tarea? ¿Cuál será la próxima?
  • Conocimiento del proceso: Finalmente, después de haber realizado varios productos similares, es momento de saber ¿Qué características suelen tener en común los procesos creativos que originan dichos productos?

Soy consciente de que este punto es particularmente superfluo debido a que el análisis metacognitivo de cada proceso depende en mayor medida de su propia naturaleza intrínseca y compleja. No será igual la observación del proceso de escritura de un cuento que la de un poema a pesar de que en ambos casos se trate de escribir. Sin embargo, puedo asegurarte que te compartiré varios métodos a modo de ejemplos en futuros artículos.

Didáctica eficaz

Si bien es cierto que la manera de aprender de cada persona es única, la Metacognición de nuestro proceso favorece la enseñanza del mismo ya que: “Si yo sé como lo entendí, puedo explicárselo a otra persona”. Como ejemplo de esto, tienes mi post Claves de auto-motivación en el cual te comparto algunas ideas que obtuve observando mi proceso de Autoregulación emocional y que pueden serte de ayuda para que hagas lo mismo que yo.

Niveles metacognitivos

  • Metacognición de primer nivel: Observación y control constante de mis procesos cognitivos. Mejoramiento de mi aprendizaje.
  • Metacognición de segundo nivel: Observación de los procesos cognitivos de otra persona y capacidad de guiarlo a que él también los conozca. Didáctica eficaz. Mayor riqueza intelectual.
  • Metacognición de tercer nivel: Capacidad de guiar a otra persona a que observe y ayude a regular los procesos cognitivos de un tercer sujeto; etc.

Estrategias metacognitivas

  • Uso de preguntas: Constituyen exámenes de consciencia que permiten descubrir el sentido de nuestros actos así como conocer cualquier proceso psicológico.
  • Fichas de registro: Son una excelente manera de saber cómo se desarrolla una actividad para poder volverla más eficaz. Algunos ejemplos son: Fichas de registro de escritura, registro de partidas de Ajedrez, bitácoras de talleres; etc.
  • Autorretratos: Reflejan el conocimiento que tienes de ti. A su vez, los autorretratos son versátiles en cuanto a los recursos expresivos necesarios para su creación; Desde escribir, dibujar y pintar hasta componer música; no hay límites para tu creatividad.

Espero que este artículo haya cumplido su finalidad de contribuir a tu desarrollo intelectual. Si consideras que fue así, te invito a compartir tus reflexiones en los comentarios.

¡Gracias por leerme! 

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Acerca del autor

Efraín Ramírez

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