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MI HISTORIA DE CUANDO NIÑO

MI HISTORIA DE CUANDO NIÑO - Sociedad

Nací en una colonia proletaria… en una vecindad de 40 viviendas. Fui huérfano de padre desde los 5 años de edad.

Crecí comiendo la comida que mi madre podía darme: muchas veces comí tortas de plátano o galletas marías con margarina y café negro de olla de barro.  Muchas veces mi comportamiento fue corregido con cinturonazos o con el cordón de la plancha, así me enseño mi mama a respetarla a ella y también a las personas mayores.

Me bañaba a jicarazos, de pequeño no tuve televisión ni radio. Todos los días, tenía que tender mi cama y ayudar en los quehaceres cotidianos. En la primaria, mi uniforme era color café, al estilo del ejército, mis zapatos tenían que estar bien lustrados y todos los lunes mis compañeros y yo le rendíamos honores a la bandera. Los maestros nos daban un reglazo en las manos, cuando estas se encontraban sucias o con las uñas largas.

Recuerdo que infinidad de veces tome agua, directamente de la llave o de la tinaja;  también recuerdo que en toda mi niñez y adolescencia, siempre vestí con zapatos y ropa que le regalaban a mi mama.

Tenía que estar aseado, con manos limpias y bien peinado a la hora de comer y se me enseño a usar cubiertos: cuchara, tenedor y cuchillo.

Crecí aprendiendo y estudiando, sin tener celular, ni tablet y mucho menos una computadora.  Ayudaba a mi madre en todas las tareas de la casa, fáciles o difíciles y jamás pensé que me estuviera explotando infantilmente. Mi mama me puso un horario para dormir y otro para levantarme, que tenía que respetar.

Cuando sacaba buenas calificaciones, no me hacían regalos, porque solo estaba cumpliendo con mi obligación.  Mis malas calificaciones y/o un mal comportamiento, significaban cinturonazos, pero eso era tan solo un correctivo y no un caso para llamar a la policía.

Al día de hoy, ya soy un anciano con un cuerpo sin cicatrices y completo, puesto que no me falta ningún pedazo y aparte, gozo de excelente salud. Existen todavía muchas personas iguales a mí… Que fuimos de los tiempos del permiso, del por favor, de las gracias y sobre todo del respeto.  Los niños y jóvenes de hoy no tienen, ni conocen, lo que personas como yo si sabemos:  Orden, respeto, atención, disciplina, bondad, educación y amor…

Quien no cumple con sus obligaciones, no puede exigir sus derechos.

JO$E LUI$  M.B.

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Acerca del autor

Jose Luis Melendez Bernal

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