Sociedad

Mi Libertad

Mi Libertad - Sociedad

Mi libertad

Me encuentro actualmente estudiando especialización en la universidad, en la carrera de comunicación social. Estaba presto a realizar una labor de tipo social en un distrito limeño, para ser exacto en el distrito de la victoria.
Distrito lleno de gente “sabrosa “no solo por el estilo de baile, su comida pues ahí se prepara uno de los mejores cebiches que he probado en todo los periplos gastronómicos, que alguna vez he osado recorrer. También por su fama de ser un barrio muy movido, pues lamentablemente allí residen los más rankeados delincuentes, drogadictos, y gente de mal existir, como también gente muy agradable.
Conozco parte de esta historia, he sobrevivido en ese mundo, de barrio, gente sabrosa, hoy felizmente casado y con familia me vi en la urgencia de mudar, de casa, distrito.
La historia que deseo compartir, volvió a mi mente pues me hallaba preparando un pequeño reportaje para la universidad, acompañado de futuros colegas, en una cebicheria llamada “El Fidel” entre pequeños trozos de mariscos, y pescados, cebiche por cierto (preparado en jugo de limón, sal y otros ingredientes) de fondo una canción del salsero Frankie Ruiz “Mi Libertad”. Viene a mi mente diversas situaciones y personajes. No sé, no entiendo como en mi cabeza surge el de Miriam.
Una avezada mujer, que en una oportunidad conocí por intermedio de un trabajo de investigación. Era para el programa televisivo. Ellos llegaron a Perú, a realizar reportajes para su emisión en los estados unidos, principalmente para la ciudad de Miami. Mientras sonaba la música, recordaba pasajes de aquella mujer, que impresiono por la crudeza de relato de vida, fue introducida al mundo de las drogas por su hermana Cecilia a la edad de 14 años. Abusada por su padrastro con el consentimiento de su madre y hermana, dando por resultado su fuga de casa, por varios años.
Compartiendo robos, asaltos y más delitos. Con personajes que trataban de enamorar, (debo aclarar que era muy guapa cuando la conocí, en ese penal “Santa Mónica”) compartió parte de su alocada vida con el jefe de la policía, que en una ocasión le atrapo en alguna que otra fechoría. Esto le costaría caro al policía, pues ella al descubrir que era casado le mato en un arranque de celos y balas. Perdiendo amor y sobre todo la custodia de su único hijo, la familia de este policía se lo arrebato y exilió en algún punto de los estados unidos, jamás volvió a saber de él.
Paseo su existencia por donde la poca alma, que aun conservara, algunos bares de mala muerte, y sobre todo entrando y saliendo del penal, como si fuera su propia casa. Hasta que se dice que volvió a encontrar un amor perdido, que le haría perder toda condición de ser humano, mujer, y sobre todo conocería el peor capítulo de su vida. Este capítulo la volvería demente, elegir matar a ese hombre o salvar a su madre.
Como repito, asocié esta canción automáticamente con ella, seria por aquellas animas sin vida, que aun deambulan por las calles de este distrito. Y observara a través de las ventanas del recinto en que me encontraba en aquel instante. No sabría porque exactamente sucedía. La voz de orden y que estaba listo, para reunirnos con los contactos, para el reportaje.me devolvió al presente.
No dejaba de repasar aquellas preguntas, que le hiciéramos en el penal. (Aun sabiendo que las ordenes actuales, para el nuevo reportaje no las recordaba, Gladys, apuntadora, hace mil malabares y órdenes para no olvidar algún detalle).solo recordaba Miriam ¿Qué edad tenías cuando ese hombre abuso de ti? Especialmente en el hospital, ¿recuerdas? Tu madre llego para maldecirte, pensando que provocabas a su hombre. ¿Qué pasaba por tu mente, en ese momento?…otra vez un grito me trae a la realidad.
Pagamos la orden, nos retiramos trepamos a la móvil. Preparo mi reportera, cámara, cables y más. Logramos ingresar con este contacto a un lugar llamado “La fortaleza de Dios”, en este lugar moran los seres más increíbles, No solo porque se sientes los más bendecidos por Él. Al contrario la situación de abandono no solo económico, social, sino sobre todo humano, hace que alma más dura, se doblegue ante cada historia y situación.
Me encuentro con personajes e historias, sacadas de los libros de ficción más increíbles. Desde parricidas, violadores, estafadores, prófugos, ladronzuelos principiantes, también hay personas infectadas con ETS .SIDA, SIFILIS, y un largo etcétera. Logramos recoger testimonios para nuestro reportaje para la labor social, a futuro ya coordinado. Prestos casi ya a retirarnos una voz, de algunos de nuestros” guías y guardaespaldas” asignados por un” Taita”. (“Taita”, jefe de un pabellón, regularmente son capos de la mafia. O cabecillas de alguna agrupación delincuencial, no dudan en demostrar su poder, y suprema dominación ante una autoridad o a la propia población penal. Fue quien ordeno nuestra protección, previo pago de una cabeza de res, para los muchachos del penal.)
Nos indican falta que conozcan el “Templo”. Cruzamos miradas.me atrevo a preguntar ¿Quién está en ese templo? El guía responde:
-Dios no está ahí ¡solo verán a lo lejos a la sacerdotisa, ella les dará la bendición, para que todo les vaya bien! Pues su poder de palabra y acción es divino. Accedemos y marchamos rumbo al “Templo “en el trayecto preparo mis equipos, para registrar los datos más certeros. Por unos pasillos mal olientes y algunos descampados logramos divisar el “Templo”. Nos piden que aguardemos, esperamos y se nos permiten ingresar.
Tal sería mi sorpresa hallar el recinto religioso, ordenado, limpio, y unos personajes que fungen de acólitos, nos reciben .pero ese no sería la mayor sorpresa. Tal sacerdotisa era nada menos que Miriam. Claro que más madura entradita en años. Al primer vistazo no supe a ciencia cierta si me reconoció, pero nos atenido muy bien. Entre velas, canticos, y rezos muy extraños para mí, nos concedió la entrevista bajo la atenta mirada de unos de los guardaespaldas que nos acompañaba. Yo estaba seguro que era ella.
Terminada la sesión y casi ya para retirarnos ,solicito audiencia especial con la sacerdotisa ,me observa fijamente y accede a mi pedido, permitiéndome ingresar solo, pues el guardia espera fuera de su aposento.(podría costarle la vida, y en verdad no deseaba ser testigo de ello).pregunto temerariamente :
–¿Eres Miriam, Verdad? La rudeza de su mirada, era difícil muy difícil de olvidar.
Me pide no volverla llamar, con ese nombre, pues ya pertenecía al pasado.me pide jurar que no grabe nada, de lo que me contaría, pues su vida pende de un hilo. Como sacerdotisa está en la obligación de ser mujer del “Taita” debe serlo cada noche, y en ocasiones muy especiales. Cuenta con la protección especial de este, aun en el penal exclusivo de hombre, el solo hecho de mirarla o desearla pagaban el atrevimiento con su vida. Caí en cuenta que esta entrevista podría salirme cara, ya que aquel guardaespaldas podría escuchar o intuir algo, y perdería mi vida y de la del equipo.
Intempestivamente llaman a la puerta, con tal insistencia, e ingresan. Observan que me brindan las bendiciones para nuestra partida. Esperan unos segundos y nos despedimos. En el camino de retorno a la móvil, nadie se atrevía a preguntar algo. Ya en camino a la ciudad, meto la mano al bolsillo de mi pantalón y encuentro una nota, que compartiré con ustedes.

Penal “Santa Mónica “
“Testimonio”
Música: Regueton (Reggaetón)
Letra: Miriam V.

Hoy quiero que escuches, de mi propia voz
Las cosas que cristo en mi realizo.

Yo andaba en el mundo vagando sin luz,
¡No entendía nada de lo que sucedía!
Volver la vista atrás/solo me llenaba /
De gran melancolía mi vida/mi mente/

Mi suerte / mis manos / estaban vacías.
Coro: Hop, Hop; Hop, (Repite tres veces)

Yo me “metía un Huiro” al empezar el día.
Pensaba que quizá, así no sentiría,
El hastió que sentía de seguir en esta vida.
Y así buscaba mi alma /y así se escondía/

Quizá yo, ya no era buena compañía.
Metiéndome un trago /intentaba detener,
Las lágrimas que a veces /no podía contener/
La voz de un espíritu/sonaba en mi interior,
Y ella me decía/ que nada te salvaría.

Así pasaba el día / el bolsillo vacío /
Los zapatos descocidos/ y el estómago rugía/
El frio me partía / mientras que decidía /
De cual tacho de basura /el menú escogería,
Las drogas y el alcohol destrozaban mi vida.

A veces yo pensaba / si mamá me quisiera,
Esto no me sucedería/
Pensando que algún día / quizá la encontraría /
Escogiendo mil palabras / tal vez la perdonaría/
¿Qué fue lo que paso? ¿Qué hizo que mi vida?
Al fango rodaría.

Vagabunda, prostituta/caminando ya sin ruta
¿Cómo ver mi final? Si no tengo ni principio,
Un día vino un tipo/y me quiso conversar/
Este debe estar ocioso / ¿de mí que va a sacar?

Yo sé que estas muy triste/ y quisiera conversar/
Son muchas las cosas que hay que solucionar.

Coro: Hop, Hop; Hop (repite tres veces)

Ha llegado Jesucristo / y te quiere rescatar /
Tu corazón turbado / Él lo va a levantar /
Y todas tus maldades / te va a perdonar /
Será luz en tus tinieblas/ ya no habrá soledad.
Mil dudas en mi mente se empiezan a agrupar.

Yo decía ya no hay nadie que me pueda levantar.
Y el tipo me insistía, ¡Anda, vamos a intentar!
EL quiere que tus sueños, se vuelvan realidad/
Y dentro de sus planes /tú ya prevalecías/
Me dijo que a mis hijos, pronto yo los vería /
Y que pronto la vida / a mí me sonreiría/

La cruda situación/no me brinda otra opción/
Y pensaba que era necesario, buscar la salvación/
Me dijo abre tu alma/que cristo quiere entrar/
Esta era la puerta / que tenía que tumbar.

Mis ojos se cerraron /mis lágrimas rodaron /
Las piernas me temblaron /y una paz intensa,
Reboso mi corazón/

Coro: Hop, Hop; Hop (Repite tres veces)

Después de cierto tiempo/yo llegue a la prisión/
Sería que ese Cristo/ escucho mi oración /
Él sabía lo segura/ que estaba en mi decisión /
Segura en sus caminos /sin ninguna oposición.
No están fácil, ver las cosas/ sino buscas el perdón.
Lo que para otros es desgracia/para mi es bendición.

La gratitud que ahora siento/es un canto /una oración/
Que elevo a diario/ al cielo / y al señor de mi perdón /
Yo quisiera que supieras / que por dura que es la vida /
No estás sola en un rincón.
Cristo tiene en sus manos / de nosotros el destino/
Es mejor que no resistas /Cristo es la solución /
Abre las puertas / abre las puertas/
¡Cristo es la solución!

Miriam, cumplí con lo prometido en tu nota.se que hoy en día, descansas en los brazos del Señor.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 1 voto
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

pedrax

Deja un comentario

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información