Literatura

Mi último adiós. Carta dedicada al Alzheimer



Mi último adiós. Carta dedicada al Alzheimer - Literatura

Buenas tardes a todos. Para comenzar deciros que soy escritora y de mis escritos, hay uno al que le tengo especial cariño y que no me canso de releer. Y sí, hoy me apetece dejaros por aquí esa carta que escribí hace un tiempo dedicada a la enfermedad del Alzheimer. En ella quise reflejar a un anciano que en un momento de lucidez, le escribe a su amada esposa. Espero que o guste y si es así dejádmelo saber en los comentarios. Gracias y feliz día.

Querida Isabel:
Hoy he despertado con una sensación en mi cuerpo. Me he sentido después de tanto tiempo ser yo mismo. Por eso he decidido escribirte esta carta. Tal vez mañana ya no esté.
Sé que hace muchos años que no te componía unas letras. Pero en esta ocasión deseo dejar por escrito aquello que tal vez en un futuro no sea capaz de expresar por mí mismo. Y te estarás preguntando si es que acaso pienso que ya no te querré. Todo lo contrario mi amor. Ahora más que nunca, después de estos 40 años a tu lado, sigues siendo mi adoración.
Últimamente sé que estás sufriendo por mí. Yo lamento no poder ser el mismo que era antes de esta enfermedad, que se va apoderando de mí poco a poco. No puedo precisar cómo empezó todo y sé que aunque para mí ha sido difícil aceptarlo, lo es aún peor para ti. Y necesito que estés preparada para lo que se avecina. Sobre todo que no hagas que me olvide totalmente de ti. Tal vez ocurra, no lo sé. Pero piensa que de mi corazón y de mi alma nunca nadie podrá separarte.
Aún recuerdo la primera vez que nos conocimos. Éramos jóvenes, muy jóvenes. Me miraste con tus expresivos ojos color miel y transformaste todo mi mundo por completo. Aquel día me enamoré perdidamente de ti y de tu mirada. Aunque no fue hasta poco después, en otro encuentro, que nos hicimos por fin novios.
A partir de aquel instante nuestras almas permanecieron unidas. Y vino nuestra boda. Ese día también lo recuerdo. Entraste por la puerta de la iglesia cual ángel traído del cielo. Yo era el hombre más feliz del mundo. Y aun lo soy, créeme. Vivo cada segundo de mi vida por y para ti. Sé que no pudiste darme un hijo, a pesar de que era nuestro mayor anhelo. Aún así tu entrega incondicional, ha valido para suplir cualquier otro deseo. Te admiro y mucho.
Sólo espero pasar el tiempo que me reste haciéndote feliz y dichosa. Jamás pierdas esa hermosa sonrisa de tus labios. Ni siquiera el día que veas que mi espíritu abandona mi cuerpo para perderse quién sabe dónde. Piensa que aunque lejos, yo estaré cerca de ti. Puede que no recuerde mi nombre o tal vez el tuyo, que olvide cada rincón de nuestro hermoso hogar; puede incluso que tengas que ayudarme a vestir porque ya no sepa ni siquiera como seguir el orden a la hora de ponerme la ropa por mí mismo; tal vez llegará un momento en que no sea capaz siquiera de pronunciar una palabra de amor hacia ti, o que nuestras miradas se crucen y no sepa quién eres. Y el día que esto pase, sólo te pido que seas fuerte mi vida. Y que leas de nuevo esta carta.
Porque para mí siempre serás el pilar que sostiene mis días, la mujer que ocupa cada noche mis pensamientos. Eres la persona más importante de mi existencia y la que ha dado sentido a cada segundo de mi tiempo. Y a pesar de los años nuestro amor perdurará y sé que será por siempre. Quiero darte las gracias ahora en estas líneas. Por ser mi compañera, mi amiga. Porque a pesar de nuestras diferencias sabes ser paciente conmigo. Porque aunque sé que hacía mucho que no tenía un momento de lucidez, tú has estado a mi lado. Y te necesito, recuérdalo siempre. No quiero cerrar los ojos por miedo. Tengo miedo de cerrarlos y que al abrirlos no recuerde haber escrito estas palabras. Sí, mi amor, tengo miedo de desaparecer otra vez, de no recordar, de no sentir, de no percibir mi entorno y de no percibirte a ti.
Llevo un rato viéndote dormir. Te ves tan calmada… Estás preciosa. Los años no parecen haber pasado por ti. Hasta mañana cuando despiertes no te darás cuenta de nada. Y entonces sé que te encontrarás leyendo esta carta. No te voy a mentir, no quiero vivir así. Porque en el olvido no se vive. Ojalá pronto me lleve Dios consigo y así librarte de esta carga. Sé que tú me amas. Cada día lo has demostrado. Tus caricias, tus besos…
Acabo de recordar nuestra primera cita en el cine. Estoy riendo, sí. Ya no recordaba ni que sabía reír. Entramos a ver una película de miedo. Parecías muy tranquila. Hasta que en una de las escenas te tapaste la cara contra mi brazo y me pediste que te protegiera. “Pero si sólo es una peli” te dije. Pero acepté dispuesto y te abracé contra mí, para calmar todos tus temores. Fue muy hermoso.
Quiero que sepas que echaré de menos todos estos momento a tu lado, y también los que podríamos haber vivido juntos. Echaré de menos mirar el atardecer y las puestas de sol. Como aquel día en nuestras vacaciones en Mallorca. Nos quedamos abrazados hasta el crepúsculo; hasta que fue inevitable volver al hotel. Echaré de menos mirar con mis ojos grises el alba cada mañana, siempre a tu lado. Pero sobre todo mi amor, te echaré de menos a ti.
Estas son mis últimas palabras, por ahora. Debo dar gracias otra vez a Dios por ello; por permitirme hablarte de nuevo. Mañana cuando despierte desearé que esto no haya sido un sueño. Y seguramente tú seguirás tan hermosa y radiante como lo has sido siempre; mi dulce amor, mi bella dama. Imagino que al leer esta epístola sientas la necesidad de llorar, lo comprendo. Sé lo que significo para ti y ahora más que nunca viviré convencido y agradecido conmigo mismo por tenerte. Por haberme cruzado en mi corto camino con la mujer más valiente y leal que he conocido. Porque gracias a ti descubrí el verdadero amor.
No quiero concluir sin decirte una vez más que te amo. El día que el destino desee que mi vida llegue a su fin, créeme que aún después de ese día te seguiré amando.
Tuyo:
Manuel.
©Todos los derechos reservados.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 4 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Inés Vega

2 comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.