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Miopía y lentes de contacto



Miopía y lentes de contacto - Salud

Uso lentes desde que estaba en secundaria. No me fue particularmente bien con el armazón. Los compañeros de entonces no me trataban muy bien y hacían de las suyas: me robaban cosas, me escondían la mochila, me tiraban de las escaleras. Así que cuando llegaron los lentes la cosa no fue muy diferente: me los quitaban, los tiraban a la basura, los escupían, los pisaban “accidentalmente”, etc. Así que comencé a odiar los armazones con toda mi alma, simplemente no había forma de que yo pudiera usar aquellas cosas, pero padecía miopía y no había más remedio.

 

Cuando entré a la preparatoria comencé a usar lentes de contacto y fue la cosa más increíble que me pasó, era como si fueran mis propios ojos y no había nadie en el mundo que pudiera arrancarlos. Por primera vez en muchos años fui muy feliz de poder ver tan bien como los demás y sin mayores molestias… o eso creía.

 

Cuando se es miope se necesita usar sí o sí los lentes. sin ellos simplemente no ves ni tu sombra, todo es un cúmulo de manchas borrosas que no te dejan ver con claridad nada, ni siquiera a la persona que tienes frente a ti. Obviamente con los pupilentes pasa exactamente lo mismo, hay que usarlos siempre. La diferencia con el armazón radica en que por las noches te puedes quitar fácilmente los lentes y dejarlos junto a tu cómoda, con las lentillas en cambio hay que hacer un poco más que eso, pues hay que lavarse las manos, sacar los lentes de los ojos, limpiarlos, guardarlos en su estuche y sólo hasta después de todo eso dejarlos junto a tu cama.

 

Infortunadamente yo tenía la mala costumbre de leer en la cama antes de acostarme, y muchas veces me quedaba dormida mientras leía. Esto provocaba que en incontables ocasiones me quedara dormida con el armazón y se aplastara. Cuando comencé a usar los lentes de contacto también me pasaba, y mis ojos se irritaban y resecaban, o peor, los lentes se caían y se perdían.

 

Que se perdieran me pasó no pocas veces: se caían cuando jugaba futbol, cuando me lavaba la cara, cuando me quedaba dormida (¡la primera vez que pasó mi mamá me convenció de que se me había quedado pegado el lente en el ojo! tenía 15 años y le creí), cuando entraba a la clase deportes, y un largo etcétera. Eran cómodos cuando los usaba, pero se perdían a cada rato. Fuera de eso no requerían mayor cuidado más que su líquido limpiador del diario y sus pastillas cada tres meses para quitar las enzimas. Eran los años 90’s.

 

Ahora sigo usando lentes de contacto, pero los alterno con el armazón, esto porque las lentillas de ahora requieren todavía más cuidados que durante mi juventud; pero también son infinitamente más cómodas: te irritan menos los ojos, ya no se caen con tanta facilidad, hasta puedes quedarte dormida o nadar con ellas, y no pasa absolutamente nada, pero… son desechables.

 

Así es, los lentes de contacto de ahora deben cambiarse cada mes o de lo contrario vivir con el riesgo de pescar una infección en los ojos. Eso las vuelve más caras, particularmente cuando no tienes la misma graduación en ambos ojos, porque entonces necesitarás dos cajas distintas por ojo. A la larga son igual de caras que un armazón, o al menos así es con los lentes de contacto blando, que son los que uso. Ignoro cuales serán las condiciones para los rígidos.

 

En resumen, si padeces miopía pero quieres tener la comodidad de los lentes de contacto, debes tomar ciertas precauciones:

 

  1. Si vas usar lentes de uso continuo (uso de 24 horas), debes dejarlos descansar al menos un día completo por semana, ó

 

  1. Puedes usarlos durante el día y dejarlos descansar mientras duermes.

 

  1. En ambos casos deberás cambiarlos una vez al mes, si los usas 24 horas al día el cambio de lentes tendrá a ser más frecuente.

 

  1. Debes usar un líquido limpiador adecuado (hubo un tiempo que un fabricante descontinuó uno de sus productos porque producía ceguera a largo plazo… gulp).
  2. También debes cambiar tu estuche cada cierto tiempo, porque se contaminan fácilmente.

 

  1. Siempre debes tener un armazón de emergencia para las posibles contingencias: que el lente se pierda o haya que cambiarlo.

 

  1. Consulta siempre a tu oftalmólogo, es la persona que más puede ayudarte a mantener sanos tus ojos.

 

#10x10challenge Día 2, nota 1.

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blanestrod

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