Literatura

Mirando Desde El Abismo De La Infelicidad. Parte I

Mirando Desde El Abismo De La Infelicidad. Parte I - Literatura

Desde que nacemos, se presentan obstáculos en nuestro día a día y, con cada uno de ellos, una decisión por tomar; para superarlos, necesitamos evolucionar, es decir, cada obstáculo que se posa frente a nosotros requiere una versión mejorada de nosotros mismos, nos invita a aprender y a evolucionar para poder avanzar a una nueva experiencia. El aprendizaje y crecimiento personal obtenido en un tiempo y en unas circunstancias determinadas, nos educa a siempre perseguir una constante evolución y a transformar el aprendizaje en una meta.

Es por lo anterior que, desde que somos niños nos proponemos metas, planes y/o proyectos, con el propósito de aprender aún más y avanzar; a medida que crecemos, nuestros intereses y enfoques cambian, por tanto, nuestras metas se ven transformadas; llega un momento en el cual entendemos que la meta primordial para el ser humano es: ser feliz. Sin embargo, el entender ese hecho lleva consigo hacernos una pregunta del todo trascendental: ¿qué es ser feliz? Es claro que la respuesta a esta interrogante varía de persona a persona, puesto que, depende de las creencias, vivencias y en definitiva, de la manera en la cual cada persona observa la vida.

Para mí, la felicidad es estar en paz: contigo mismo y con las personas que te rodean. Ahora bien, estar en paz contigo mismo significa que, aún y cuando cometemos errores, entendemos que somos humanos y nos equivocamos y, en base a esa realidad, nos perdonamos, no nos reprochamos nada, aprendemos, evolucionamos y avanzamos. En cuanto a estar en paz con los demás, considero que esto no significa que se deba vivir para complacer a todos y no tener problemas o desacuerdos con nadie, muy por el contrario, consiste en encarar y afrontar los problemas o los desacuerdos con otros de forma sana; evitar querer controlar a los demás y entender que nadie piensa igual a otro, y que por esto, cada quien actúa conforme a sus convicciones; no vivir en la hipocresía: ni con nosotros mismos, ni con los demás; y evitar buscar la perfección, debido a que no somos perfectos y al tratar de conseguir esa falsa perfección en todo y no encontrarla, va a comenzar a abundar la frustración en nuestras vidas.

Además de estar en paz, también es necesario para ser feliz: amarte a ti mismo, esto consiste en conocerte, aceptarte y quererte; descubrir cuáles son tus virtudes o cualidades, así como, tus defectos o aquellas circunstancias o creencias, que te impiden cumplir tus metas; consiste en valorar todo, el paquete completo, porque eso te hace ser quien eres y esto también forma parte de estar en paz contigo mismo. Lo anterior no significa que, por aceptarnos y amarnos, debamos vivir estancados, debido a que, el autoconocimiento, la autocrítica, el crecimiento y la evolución continua, son un componente esencial para ser feliz.

Por último, para ser feliz se “debe”: encontrar a quien amar y ser amado de vuelta. No es una obligación encontrar el amor en otra persona, pero, es una decisión estar abierto y receptivo a él. Es necesario valorar y aprender de la soledad (por difícil que parezca en algunos momentos), o valorar y aprender del estar en pareja (entiéndase esto como una relación amorosa saludable), según sea el caso particular de cada persona. Considero que lo más importante de estar solo o acompañado, es aprender todo lo que podamos de la fase en la cual nos encontremos, porque de eso se trata la vida: de una constante evolución.

Ahora bien, ¿qué sucede cuando alguno de los eslabones que conforman nuestra felicidad está desbalanceado o sufre algún daño? Es importante reflexionar sobre qué compone lo que cada uno de nosotros entiende por “felicidad” y a partir de allí realizar una introspección: mirar hacia dentro, observarnos, analizarnos, entendernos. También es importante que tengamos en cuenta que, nuestra vida no son partes aisladas de un todo, por el contrario, todas las piezas están interconectadas, por ende, cuando una parte de nuestra vida se encuentra alterada, esto va a desequilibrar lo demás.

Cuando nos damos cuenta que, lo que nosotros creemos que es la felicidad o ser feliz, no se corresponde con el estado actual de nuestra vida, es momento de actuar…

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Acerca del autor

Jaiberly Sánchez

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