Política

Mundial 2018: ¿Una trampa contra Rusia?

Mundial 2018: ¿Una trampa contra Rusia? - Política

millennika/12jun18

Recientemente se han escuchado repetidos rumores de que el inminente mundial de futbol en Rusia podría esconder una trampa geopolítica, incluso militar, contra dicho país. Éste es un asunto preocupante y que debe ser tenido muy en consideración, pues las crecientes tensiones que están surgiendo en distintos ámbitos de la arena internacional muy bien podrían incendiarse a partir de cualquier evento que actúe como “chispa” detonadora.

Los referidos rumores alertan en concreto de movimientos por parte de Ucrania posiblemente orientados a lanzar una ofensiva para reconquistar las repúblicas populares del Este (Donetsk y Lugansk), e incluso una Crimea que ha vuelto a ser rusa. Kiev comenzó hace tiempo preparativos militares que parecen a todas luces orientados hacia una operación de este tipo. Estos movimientos, obviamente, contarían con el paraguas protector de la gran concentración de tropas OTAN que hay en Europa del Este y en la región del mar Báltico (concentración que ahora mismo está siendo reforzada según el portal Defense News). La OTAN se ha posicionado muy cerca de las fronteras rusas con los países bálticos, añadiendo recientemente un contingente de 18000 hombres en el que participan 19 estados, con la presunta única intención de desarrollar unos ejercicios que está previsto que duren hasta el 15 de junio. Estas maniobras se desarrollan en territorios de cuatro países (Polonia, Lituania, Estonia y Letonia) y son el preludio de una concentración de fuerzas mayor, abiertamente prevista para los próximos meses.

Los movimientos de Ucrania, escoltados por la OTAN, pretenderían aprovechar el hecho de que la opinión pública mundial esté mirando a Rusia, con lo que ésta, consciente de ello y de estar en juego su imagen, no podría permitirse, teóricamente, dar una respuesta demasiado contundente. De este tipo de trampas ya hay antecedentes, como cuando Rusia tuvo que intervenir en Georgia en 2008 coincidiendo con las olimpiadas que se celebraban en China.

De producirse una ofensiva de este tipo durante el Mundial, Putin se vería en el dilema de dejar caer esos territorios en manos ucranianas, lo cual acabaría suponiendo una OTAN más cerca de sus fronteras, o responder y ver cómo los gobiernos occidentales llaman al boicot del campeonato (pudiendo esto acabar en la suspensión del mismo).

Cualquiera de esos dos escenarios le encantarían al gobierno ucraniano, especialmente el primero. Según algunas informaciones, existe entre los altos mandos militares ucranianos la convicción de que, con un buen plan, la conquista de las repúblicas populares del Este podría completarse en el plazo de una semana.

Por otro lado, no hay que olvidar las declaraciones de Putin de hace unos años: “Si la guerra es inevitable es mejor dar uno el primer golpe.” También es cierto que ha habido cierta falta de respuesta de Rusia a los ataques que ha sufrido, ella o sus aliados, en Siria. Esto parece evidenciar que los dirigentes rusos son muy conscientes de estar siendo provocados. Es posible que incluso piensen en las consecuencias que una espiral bélica podría tener con su propia población, preocupación ésta de la que no se atisba rastro alguno en las mentes de unas élites occidentales que no parecen tener más principio que su interés.

Lo cierto es que, en esta “Guerra Fría 2.0”, Rusia ha demostrado una inteligencia estratégica muy notable, así como la voluntad de actuar en los momentos clave. Y esta posible trampa sería, sin duda, un momento clave de primer orden. La caída de las repúblicas populares y/o Crimea sería una derrota del gobierno ruso, no sólo ante el mundo, sino ante su propia población, lo cual aumentaría las disensiones internas y podría ser el inicio de dinámicas que debilitaran al país. Es impensable que, atendiendo a su escala de prioridades, Rusia no actúe para detener un evento hostil de esa magnitud, aún sabiendo que los gobiernos y medios occidentales aprovecharían su actuación para atacarla aún más, y que, en última instancia, ello supondría una intensa profundización en esta “nueva” guerra fría (que no es sino la vieja, nunca cerrada por las élites occidentales).

Las últimas noticias que han trascendido sobre el asunto (el 10 de junio) parecen encajar perfectamente en la hipótesis de la trampa, con Ucrania como punta de lanza. Según ha confirmado el Servicio de Prensa de las fuerzas armadas estadounidenses, Washington ha enviado cuatro aviones de reabastecimiento a Ucrania, junto con 150 miembros de personal. Esta ayuda se suma a los cientos de millones de dólares con que EEUU ha apoyado a Ucrania desde el inicio del conflicto, dotándola de drones, sistemas de radar, equipamiento y armamento letal como misiles y sistemas antitanque.

Habrá que observar con detalle los próximos acontecimientos, y no sólo en esta zona sino también en Siria (hay quienes alertan de que Israel podría activar ciertos planes aprovechando el Mundial) y en otras áreas clave del tablero geopolítico global. Nótese que todo esto ocurre en un escenario, a nivel mundial, en el que los tradicionales bloques y alianzas se están moviendo y resquebrajando en muchos aspectos, lo cual genera una situación mucho más inestable e impredecible. Cualquier error de cálculo, o irresponsabilidad por parte de alguien, podría desatar una tormenta perfecta que nadie en su sano juicio puede desear. Por desgracia ese sano juicio está totalmente ausente de las cabezas de ciertas élites.

 

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

4.67 - 3 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

millennika

Deja un comentario

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría comenzar a escribir y además poder ganar dinero mientras tanto?
Escribe en NoCreasNada y te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información