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No es el año 2017, estamos en 1720

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No es el año 2017, estamos en 1720 - Sociedad

Realizar esta afirmación puede resultar tremendamente polémica y excéntrica,  y puedes que estés asombrado y empezar a hacerte la pregunta ¿estás sugiriendo que nos han robado 300 años de historia sin que nadie se diera cuenta?

Esto es lo que aseguran dos historiadores alemanes muy respetados que aseguran que nos han sumado 300 años a nuestra historia e incluso exponen las razones y los intereses que hay detrás de esto.

Los historiadores eran Heribert Illig y HansUlrich Niemitz descubrieron a raíz de sus investigaciones que, entre los siglos VIII y XI no había ocurrido prácticamente nada, es conocido por cualquier experto en historia en esta es una época muy oscura de la historia donde no existen apenas datos y los pocos que hay son muy insustanciales y no tienen trascendencia, y no sólo eso, sino que estos dos expertos alemanes aseguran que todos los documentos que daten entre esos dos siglos tienen toda la pinta de que son rotundamente falsos. Estos 300 años “de más” en nuestra historia los denominaron el tiempo fantasma.

Todo comenzó cuando en algún momento del siglo VIII, el emperador Otón II se alió con el Papa Silvestre II para cambiar fechas, y con ese cambio de fechas pretendían hacerse con todo el poder de Europa, así como una gran cantidad de bienes materiales como tierras, dinero, etc. Estas dos personalidades esperaron para llevar a cabo su plan en el momento más propicio y con mayor garantía de éxito.

¿Y cómo consiguieron todo eso con un simple cambio de fecha? Primero para que Otón consiguiera el trono necesitaban atribuirle un árbol genealógico que no tenía, y por supuesto necesitaban que fueran descendientes “de la realeza” y de ese modo podría alegar que procedía de una familia de reyes y poder ganarse así el derecho a acceder al trono dinástico. Este árbol genealógico para que fuera creíble necesitaban que “hubiera pasado mucho tiempo” para que hubiera pasado el “suficiente tiempo a que tuviera varios descendientes de la realeza”.

Por otra parte la elección en concreto del año 1000 tenía gran importancia para el Papa Silvestre II, ya que este año se consideraba en aquella época la fecha del fin del mundo y la de la llegada del mesías, tal y como sucedió en la actualidad en el año 2000 pero con mucha más fuerza. Este anunció relanzó la fe cristiana y las arcas papales.

Ahora la pregunta es, ¿cómo se pudo mantener una mentira de ese tamaño y de ese calibre?

Estamos hablando de una época en la que el analfabetismo estaba muy extendido en Europa, superando incluso tasas del 99 %, y las pocas mentes que sabían leer y escribir servían a los poderes más altos que fueron los que decidieron dar el cambiazo.

¿Y qué documentos existen que abalen esta afirmación?

No existe ningún documento como tal que lo corrobore, pero sí que existen algunos hechos extraños que tienen una difícil explicación, como por ejemplo, en la construcción de varios edificios en Constantinopla que tuvieron unos períodos de descanso de justo 300 años, es decir, hubo un parón en su construcción que se vuelve a retomar 300 años después. El arte de esa época también se paralizó y no avanzó nada prácticamente, de repente se paró la creación de arte de muy alta “calidad”, durante 300 años no hay nada novedoso ni rompedor, y después de ese período se vuelve otra vez al nivel anterior. Además de los muchos documentos que se sabe que están falsificados por la Iglesia de Roma, que se convirtió en la mayor fábrica de documentos falsificados de esa época.

Todos estos hechos sólo tienen explicación si esos 300 años de la historia los eliminas, y así te darás cuenta de que fueron añadidos de golpe.

 

 


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Acerca del autor

Javier Guerrero

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