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No le cortes las alas a tu hijo



No le cortes las alas a tu hijo - Sociedad

No le cortes las alas a tu hijo.

Desde hace varias generaciones, el ser humano ha gozado de un derecho irrevocable y sumamente poderoso, que muchas veces no aprovechamos. El libre albedrio, es nuestra libertad de elegir ser y hacia dónde ir. Nuestras decisiones, son aquellas las que dirigen nuestro camino y nuestra forma de andar en esta vida, sea la correcta o la equivocada.

Nuestra libertad de elegir, es algo que nos define como humanos y como seres inteligentes, aunque a veces pienso lo contrario viendo a las personas hoy en día. Nuestros sueños, nuestras metas, nuestros objetivos, es resultado de nuestro aprendizaje a lo largo de la experiencia y de la mano de la pasión y las emociones únicas que sentimos por aquellos que hemos elegido hacer. Me refiero a la libertad de elegir a que nos queremos dedicar y hacia donde llevar nuestro camino.

Pero hay veces en que este derecho que a la vez que se nos inculca, de manera contradictoria se nos niega por parte de nuestros padres. ¿Quién aquí a soñado o querido ser algo en la vida y que de repente, esa elección haya sido truncada por la imposición de un ideal distinto al nuestro? ¿Quién no ha sentido esa ira cuando papá o mamá nos dice que seamos tal cosa cuando queríamos ser otra? ¿Quién hoy vive de lo que le han impuesto sus padres, cuando en realidad quisiéramos vivir de otra cosa? ¿Quién ha vivido el drama de nuestros padres, oyéndolos decir que nos moriremos de hambre por elegir lo que nos gusta?

Desde la antigüedad existe el concepto de las tradiciones o legados familiares, donde un cargo es pasado de generación en generación, para continuar con vida hasta la actualidad. Parece un concepto antiguo pero aun en pleno 2019, existen ciclos que están siendo rotos y faltan por romperse. El típico dilema de: “mi hijo va a ser abogado” o “¿fotógrafo? No! tu serás cirujano!”, o como me ha pasado a mí: “aquí está mi hijo, futuro profesor como su padre y como su abuelo”.

Padres, madres, representantes, quien sea que este leyendo esto y tenga hijos, el mundo de hoy está lleno de posibilidades que antes no existían. Si crees que no se puede vivir de cosas como el arte, la música, la fotografía, cualquier cosa que rompa con lo que su linaje haya sido, están muy errados. Tal vez eso que ustedes le impongan a su hijo o hija, le de cierta estabilidad económica, al fin y al cabo solo eso les interesa. No importa que su hijo odie eso que le impusieron y viva infeliz hasta su vejez, el empleo viene y va, sea formal o informal, pero la felicidad es algo que ninguna tradición puede borrar.

Si su hijo no quiere ser ingeniero o abogado como alguno de ustedes lo es, déjelo tranquilo, igual va a ganar dinero sea de lo que él quiera vivir, tal vez no gane tanto como ustedes quisieran, pero va a ser feliz y eso es lo que cuenta.

Como padres, ustedes deberían velar por la felicidad de sus hijos, aunque choque con los ideales de ustedes. Hoy existe mucha más facilidad que hace décadas, solo miren a los youtubers por ejemplo.

Lo que quiero dar a entender, es que todos tenemos el derecho a elegir que queremos para nuestra vida. Mientras nos haga felices y a la vez que nos de sustento, todo debería ser hermoso, pero no los culpo si ustedes no quieran verlo así. Tal vez también querían ser algo diferente en la vida y su padre se lo negaron, y sus abuelos a sus padres y sus bisabuelos a sus abuelos. Cada persona tiene un camino y es el derecho a elegir, es una virtud que todos debemos aprovechar desde el inicio.

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