Literatura

Ogbeate, Orúnmila Bendice a las Mujeres Todos los Días.



Ogbeate, Orúnmila Bendice a las Mujeres Todos los Días. - Literatura

Ogbeate.

En medio de dos grandes reinos, vivía un hombre de grandes virtudes y conocimientos, completamente bendecido por Olodumare, por ser un hombre sabio y de buenos sentimientos. Aquel hombre, de impecable presencia tenía una relación con una mujer de gran belleza con quien hacía vida en su propio hogar. Por ser un hombre sabio todos los reinos cercanos lo mandaban a llamar, permaneciendo este, mucho tiempo fuera de casa.

La mujer quien siempre se encontraba en su hogar, salía a los alrededores para distraerse y en ocasiones dar rienda suelta a su imaginación llena de deseos y pasión. Un día mientras ella se encontraba extasiada con sus pensamientos en medio del monte, vio a Esú Elegbara, y noto que este era un hombre joven con una virtud exageradamente sobresaliente y viril.

Al mismo tiempo, durante esa época se desarrollaba una disputa entre dos reinos, que se encontraban dividido por un río, cerca de las tierras del hombre sabio, uno de los reinos era gobernado por los hombres, quienes eran de carácter fuerte, arrogantes, dominantes y temerarios, el otro reino era sumamente pacífico, respetuoso y exageradamente cobarde, liderado por las mujeres.

Sucedió que los hombres por su carácter dominador prendieron que la reina de las mujeres les alimentara con el producto de sus cosechas, a lo que la reina Obini (mujer) respondió:

-Ustedes los hombres no pueden pretender que yo les de nuestros frutos y cosechas, pues, esto no me pertenece a mi solamente, esto es fruto del trabajo de todas quienes aquí vivimos, le pertenece a todas las mujeres de mi reino – Respondió la mujer con voz temerosa.

El rey de los Okuni (hombres), viendo el desagravio y que la reina quien era sumisa y miedosa le respondía negativamente a su petición, también le contesto:

-Insolente Obini, no puedes tu negarte a darnos tus cosechas, pues yo, soy el rey y mi pueblo tiene hambre, si persisten en negarme los alimentos tendrán que pagar con sus vidas y morirán en medio de los ataques más crueles jamás vistos. – Esa fue la respuesta del rey de los hombres causando más miedo y presión psicológica a las mujeres.

Entonces las mujeres decidieron ir en busca de ayuda a las tierras del hombre sabio, que habitaba entre los dos reinos muy cerca del río y para allá planearon su visita.

El sabio hombre, había salido camino a tierras extranjeras pues ya lo habían llamado para aconsejar a otros reinos con problemas diversos, dejando como siempre a su amada Ayé en casa. Ya hacía algún tiempo él notaba que su esposa tenía formas distintas de atenderle en casa y que no era la misma cuando él llegaba de sus viajes. Tomando en cuenta la forma característica de atenciones de su mujer, decidió consultar a Ifá y le fue revelado Ogbeate el Odu 29 del sagrado oráculo de Ifá.

Ifá le predecía a este sabio y paciente hombre (Orúnmila), que ese día, a pesar de todo su vasto conocimiento y paciencia debería tomar decisiones en virtud de la esencia propia de la mujer, bien sea como madre, amiga, hermana e incluso esposa. Así que se detuvo en medio del camino a tratar de entender lo que ocurría en casa y luego de interpretar aquel Odu maravilloso realizó ebbo con un par de gallos y unas cintas que tenía en su haber para ese momento, luego de colocar el ebbo se regresó a su casa donde vio a Esú Elegbara con Ayé.

-¿Qué sucede aquí? – Preguntó el hombre a su mujer sorprendida en deshonra sobre Esú Elegbara.

-Señor de gran sabiduría, yo nunca quise faltarte los respetos, pero la tentación fue mucha y ya no pude saber de mi conciencia en medio de este sentimiento. – Respondió Esú Elegbara, quien por su juventud también fue sorprendido ante la bella tentación de la mujer de Orúnmila.

Con una mirada de tristeza y con la decepción gritándole improperios en sus pensamientos, el sabio ni siquiera dejo que la mujer hablara, pues estaba claro que nada podía decir en su favor para explicar lo que en ese momento estaba pasando.

Tomó entonces la decisión de entregar a su mujer al joven quitándose de enmedio para que ella fuera feliz, él ya no era quien le garantizaría satisfacción alguna ni en la intimidad ni en ningún otro aspecto de la vida en pareja. Por su parte el joven Esú debería seguir cumpliendo su misión en la tierra, llevar los mensajes a Olodumare y traer las respuestas para salvar a la humanidad.

-La acción que desde hace algún tiempo vienes haciendo Ayé, no son dignas de perdón, sin embargo yo no soy sino un hombre que debe respetar tus decisiones por malas que parezcan, tal vez llegó la hora de que cumpla tus deseos. – Dijo el sabio con voz conciliadora pero resignada y dirigiéndose al joven le dijo.

-Por tu parte Esú Elegbara deberás asumir las consecuencias de tus actos, así comenzaras a madurar para que algún día pongas en práctica tu experiencia y sepas rechazar las tentaciones de tantas cosas malas que encontrarás en tus caminos.

Antes de darse la vuelta y seguir su ruta, les condeno, a que Ayé, viviera sobre Esú Elegbara unidos para siempre para satisfacer sus instintos y recordarle a la humanidad de las consecuencias buenas y malas antes de caer en las tentaciones, no sólo de la carne, también de la avaricia, la gula, ira, soberbia, pereza y envidia.

Muy lastimado por el reciente acontecimiento, cerca del rio, se encontró con un grupo de mujeres que lo detuvieron en el acto.

-¿Eres Orúnmila el sabio hombre que aconseja a la humanidad para salvarla de las injusticias? – Preguntaron las mujeres que a todas vistas estaban atemorizadas por las amenazas de sus enemigos.

-Yo soy un humilde servidor de la humanidad y hoy especialmente de las mujeres, estoy dispuesto hacer lo que sea con tal de salvarlas de todo mal y peligro siempre y cuando su causa sea noble y guiada por la gracia de Olodumare. – Respondió con voz digna y llena de firmeza.

Las mujeres comenzaron de inmediato a relatar lo que sucedía, pero Orúnmila al revisar sus bolsillos no tenía con que consultar el oráculo de Ifá, así que volvió la vista a un lado del camino donde las aguas del río daban levemente algunos toques, tomo 16 piedras de tamaño regular lisas y blanquecinas y realizó el procedimiento adivinatorio, dando como resultado Ogbeate el mismo signo como reafirmación del mensaje de Ifá para con el mismo.

Las observaciones fueron realizadas a las mujeres:

-No sentirán miedo por los abusos de los hombres en general! pues sin usted no existirá jamás humanidad, ¿acaso no son ustedes, quienes nos traen al mundo? – Preguntó el sabio.

-¿Es que sin ustedes no existiría la división entre un hombre y una mujer para determinar sus diferencias así como el bien del mal, lo oscuro y lo claro, lo dulce y lo salado? Son las mujeres la vida misma sin ellas no puede existir nada concebido bajo las leyes de Olodumare, así pus, es que para que exista hombre debe haber mujer, hoy y mañana, en esta vida y en la próxima también.

Con estas palabras las mujeres comenzaron a sentir valor para enfrentar a los hombres y se dispusieron a realizar el ebbo que contaba de darle a Osun (Diosa única de las aguas dulces) dos Adié (gallinas). Pero las obini, no disponían de ninguna en ese momento, en medio de la divergencia respondió una de las mujeres.

-Orúnmila sabio sacerdote, tengo en mi casa 2 Adié pero esta cluecas ¿esas servirán para este propósito?

Orúnmila respondió afirmativamente y subieron a las márgenes del río en la frontera de la tierra de los Okuni (hombres), Invocaron a la Diosa, ama y señora de los ríos Osun y con voz firme dijeron:

Osun, iya ti igbadun, awọn eniyan ti o fẹ lati pa awọn ọmọ rẹ ni wọn fi ranṣẹ si ọ.

ma ṣe gba ifarapa yii.

Ase.

Los que significa en español: Osun, madre de la dulzura, estas Gallinas cluecas te las envían  los que hoy quieren acabar con tus hijos. No permitas este atropello. Ase.

De repente, las aguas del río comenzaron a desbordarse del lado del reino de los hombres, muchos perdieron la vida, otros extenuados por el cansancio se entregaron en el reino de las mujeres par así poder vivir y tener paz. Así fue que las Obini le ganaron la guerra a los Okuni y también la razón del Esú Ayé.

Cuando estudiamos este relato, debemos ser conscientes de las enseñanzas de Ifá. Cuando hablamos de Ayé, hablamos de esas ganas necias de saciar la banalidad sin temor a lo divino, estamos en la práctica religiosa de Ifá, pero no somos capaces de cambiar los vicios por la filosofía de vida que nos ofrece este mundo tan bello y maravilloso, en muchos casos preferimos recibir atributos o ceremonias (santos y poderes) que no serán nada si primero no estamos conscientes de los verdaderos cambios internos en nuestras vidas.

Ogbeate es la oportunidad de cambiar para no ser esclavos de nosotros mismos como le pasó al joven Esú Elegbara por no saber, quizás, por la inexperiencia, las consecuencias de entregarse a los deseos de otras personas.

Cabe destacar que no es solo lo carnal, que ciertamente tiene que ver con las tentaciones, sino también de nuestro yo interno, que nos lleva a ser infieles hasta con nuestras convicciones condenándonos como traidores. Tal vez si en lugar de dar rienda suelta a las banalidades buscáramos en lo filosófico, el verdadero fin, que es ser Feliz, pero de verdad verdad, la felicidad no está en realizarse ceremonias a loco y en muchas ocasiones por capricho de algunos sacerdotes o practicantes de la regla de Osha.

Se trata de cambiar, se trata de observar ese Esú Ayé, que me entregaron y ni siquiera se el por qué o el para que  de este atributo.

Orúnmila siempre hace algo por la Mujer, ciertamente mujeres que puedan estar leyendo este artículo y hombres también, Orúnmila estará agradecido por la vida en la tierra y más allá, pues es la vida la razón por la que hoy estamos reunidos entorna a Ifá. No hagan caso, ustedes mujeres, a esos comentarios machistas de bendiciones y más bendiciones a las mujeres, con el único fin de intimar solamente, son las mujeres la base de la existencia y nunca deberán ser abusadas por hombre alguno sobre la faz de la tierra, pero ustedes mujeres deben saber que esa bendiciones no deberán ser traicionadas jamás por las banalidades, el capricho, la individualidad, sepan que esto es una gran responsabilidad con ustedes, con sus hijos, con sus esposo y con Ifá.

Orúnmila les acompañe hoy, mañana y siempre, y nosotros hombres de verdad, defendamos y respetemos a quienes nos dan la vida desde el mismo instante en que llegamos al mundo pues del vientre de una mujer llega la vida y la continuidad de esta hasta el fin de los siglos.

También es importante resaltar que este Odu revela situaciones donde no sabemos qué decisión tomar, en ocasiones nos vemos entre dos bandos, sometiéndose a largas horas de pensamientos, estrés y esto nos lleva a tomar decisiones o solamente a no tomarlas. Pues les tengo noticias… Cuando esto suceda, Consulte a Ifá, solo Ifá será el único que le va ayudar a tomar la decisión más acertada.

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Acerca del autor

Carlos Colmenares

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