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OPINIONES POLÍTICAS: GUERRA DE BANDERAS.



OPINIONES POLÍTICAS: GUERRA DE BANDERAS. - Política

Estamos ciegos y sordos, y a pesar de todo, oímos y vemos perfectamente. No obstante, los recientes acontecimientos políticos, sobretodo en Cataluña, están haciendo que vuelvan a resurgir con fuerza los viejos demonios del nacionalismo.

Nacionalismo catalán por una parte. Embustero y sin ningún tipo de sentido histórico realista, toda una creación guiada por una oligarquía de rancio abolengo burgués, que se arrima siempre al ascua que más calienta. Y ahora, como se les ha ido de las manos, azuzan a las masas excitadas de sentimentalismo patriotero, abogando por una «Patria catalana» y sin otra argumentación que la efectiva y resuelta coletilla de «España nos roba
Luego, está el no menos rancio y obsoleto patrioterismo español en blanco y negro. Este, no le hace ningún tipo de favor a la idea democrática de España y a la necesaría concordia entre los diferentes pueblos que conforman el Estado. Sin embargo, muchos son los que corren a desempolvar viejas banderas llenas de polvo que simbolizan tiempos oscuros para las libertades y el progreso de una Nación. Y lo más absurdo de todo, es que la mayoría ni siquiera lo vivieron en sus carnes, incluso, ni lo conocen en profundidad; por eso son tan inútilmente inconscientes.
Otros, y en la misma línea nacionalista española, alzan «vivas y alabanzas» a un rey, lo cual, de facto, los convierte en súbditos, una atribución que lleva implícita la negación de ser una persona realmente libre. Quizá, en otros tiempos, la monarquía podía tener sentido como unificadora y cohesionadora de una nación, pues las mentes todavía no estaban preparadas, o no conocían la idea de democracia. Por lo tanto, la monarquía es una institución obsoleta que debería ser abolida. Además, no creo que a sus miembros les faltaran ofertas de trabajo. Otra opción sería presentarse a unas elecciones libres y democráticas en forma de partido político, y si son elegidos, sería la voluntad del pueblo.
Pero a todo esto, el «quid de la cuestión», los nacionalismos, tan solo están haciendo mal al pueblo español.
¿Pues, que es España o Cataluña? Tan solo una idea. Una idea que cada ciudadano/a, idealiza a su manera. Y aquí está la llave de la manipulación sentimentalista que hacen siempre las oligarquías que tan solo buscan sembrar la discordia para tapar la «mierda que no consiguen limpiar» y que la ciudadanía no vea más allá de una bandera. Los perjudicados siempre son los mismos. Porqué, en vez de salir a la calle para ver quien tiene la bandera más grande y seguir el juego a las clases dominantes, deberíamos preocuparnos por nuestros derechos sociales, nuestra sanidad, nuestra educación, los derechos laborales cada vez más recortados, etc…, y sin embargo, «¡oh, casualidad! ningún representante político pone énfasis últimamente en todo esto que tan necesario es para el bienestar social de una nación. Es más, muchos políticos ya ni siquiera hablan de « estas pequeñas cosas sin importancia.»
¿Acaso la gente que defiende el independentismo cree que una República catalana gobernada por los oligarcas de siempre será mejor? ¿ Es una Nación unida e indivisible, que mira siempre desde Madrid hacia fuera, la solución a las innegables diferentes identidades que conforman los diferentes pueblos de España?
No, y mil veces no. No, hasta que la oligarquía que « controla el cotarro» vea que peligra su posición privilegiada. No, hasta que los políticos que el pueblo soberano elige, hagan su trabajo y rindan verdadera lealtad a los ciudadanos y ciudadanas que los han puesto al mando. No, hasta que el pueblo consiga cortar los hilos que manipulan «los asuntos de la patria», y nos demos cuenta que una bandera es tan solo un trozo de tela, un símbolo material que ha cambiado a lo largo de la historia, y que utilizan los poderosos para inculcar su particular idea. Estos utilizan sus sentimentales peones. Ciegos, sordos y ebrios de nacionalismo son lanzados a la calle mientras « los de arriba, se lo llevan calentito» a costa de los ciudadanos y ciudadanas de a pie. Y lo más paradójico de todo, es que la gran mayoría no es consciente.
Por consiguiente, la gente solo quiere vivir en paz .Tener un sueldo digno y justo en relación a su trabajo, así como una estabilidad laboral certera. Poder acceder a una sanidad de calidad en caso de necesitarla, y saber que sus hijos van a tener una buena educación, laica y sin adulterar. Derechos sociales, libertades políticas y religiosas sin ningún tipo de imposición, y por supuesto, igualdad real entre los diferentes pueblos que compartimos la idea de España, sin nacionalismos rancios ni lineas rojas. Pues, al fin y al cabo, todas las personas queremos lo mismo, incluso, aunque todavía no lo sepamos.

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Acerca del autor

miquelangelo

1 comentario

  • Le recomiendo leer libros. Cuando uno empieza a hacer ejercicio físico, es en los primeros meses cuando más se notan los cambios y el progreso; pues lo mismo le pasará a usted cuando lea libros. Da igual el tema, pero que estén bien escritos; si no quiere fallar pues busque clásicos. Verá a largo plazo, que la realidad se le hace más grande, y se sentirá mucho más ignorante; eso es lo que pasará si lee libros y amuebla mucho mejor su mente. Ánimo!!

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