Literatura

Personajes en una novela. Paso a paso.

Personajes en una novela. Paso a paso. - Literatura

Buenos días mis queridos lectores y amantes de la literatura. Regresamos en este espacio de escritura creativa, para intentar resolver dudas y contribuir a que todos aquellos iniciados en la escritura avancen poco a poco. Hace varias entradas os hablé de la novela, qué es, cuando se considera un texto como novela y dé qué partes consta la misma. Pues bien, hoy hablaremos sobre los personajes. Son una parte fundamental para la creación de una historia. Poco a poco iremos profundizando en otras cuestiones, desde las escenas hasta los diálogos, pero eso será en próximas entradas. Y sin más rodeos, vamos allá.

Como ya sabéis, para contar una historia necesitamos personajes, ya sean humanos o animales, reales o fantásticos. Son un elemento imprescindible. Pero, ¿cuántos personajes se necesitan y cómo deben ser? Pues bien, hay dos tipos de personajes, el principal y los secundarios, pero todos igualmente importantes. Darle vida a los personajes de una novela, no es una tarea fácil. Has de dotarlos de personalidad propia y que esa personalidad sea lo más creíble e identificativa posible. Me explico: no es lo mismo la forma de hablar de un anciano que de un niño; no se expresan igual ni piensan igual. Por eso os recomiendo comenzar por hacer una ficha para vuestro personaje.

Esta ficha o guía os servirá de base para que cuando necesitéis un dato sobre el personaje en cuestión, sólo acudáis a ver los apuntes. Recordad que estáis creándolo desde cero y que tenéis que tener muy claro como será. El lector necesita alguien con quien identificarse cuando lea la novela y así poder sentir todo lo que siente tu personaje. Cuanto más real sea, mejor, da igual que sea una novela de fantasía o una romántica. La idea es que el lector viva la historia.

¿Y cómo se crea una ficha de personaje? Bueno, hoy en día con tanta tecnología, hay programas de móvil que facilitan esa tarea, generadores de personajes donde te dan ejemplos ya creados o incluso ejemplos de fichas por internet, pero si lo preferís podéis hacerlo a la antigua usanza. Yo, por ejemplo, tengo varias tarjetitas, una por cada personaje que vaya a tener mi obra. En ella me apunto los datos básicos y más importantes que necesito para mi personaje. Y no me refiero sólo a los datos básicos como el nombre o el lugar de nacimiento o a lo relacionado con su físico (color de ojos, de pelo, estatura, etcétera). También debéis tener en cuenta cómo vestirá (según la época en la que se desarrolla la historia), cómo es su carácter, qué cosas le gustan o por el contrario odia, si tiene alguna manía o gesto que le caracteriza (por ejemplo es un personaje que cada mañana al despertar sigue la misma rutina), cuáles serán sus defectos, cuáles sus virtudes. Imagina cuáles serán los problemas a los que tiene que enfrentarse y cómo los superará. Podéis ir añadiendo muchas cosas más según se os ocurran. Esto es solamente una noción básica. No existe una fórmula mágica e infalible para la construcción de personajes que gusten a todo el mundo.

 

Yo uso tarjetas como estas para mis personajes.

 

Una vez tengas creada la ficha (y esto es para todos los personajes, sean protagonistas o secundarios) ya puedes pensar en cómo se moverá en la historia. Recuerda que debes hacer que paso a paso tu personaje vaya evolucionando, ve mostrando poco a poco de él, no de golpe. Sé sutil y deja cosas a la imaginación, que el lector quiera seguir conociendo más de ese personaje.

Tu personaje necesitará objetivos, una meta que alcanzar, algo que lograr y como en la vida misma, no todo es color de rosa, así que ponle pequeñas trabas, hazle sufrir. Y no vale que el personaje huya de las situaciones, tarde o temprano deberá salir de su zona de confort y enfrentarlas. Ah y dales un nombre, piensa en uno original que se quede grabado en el lector. Recuerda que cuanto más trabajes a tu personaje, más podrá empatizar el lector con él. No es lo mismo un héroe que un villano, pero ambos deben tener motivos para ser como son y un por qué. Recuerda que como humanos no somos perfectos, así que tus personajes tampoco lo son. Ellos también se equivocan en las decisiones, también tienen alguna debilidad y también tienen miedo en algún momento o incluso pueden llegar a mentir. Los límites los pones tú.

Y hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os resultase útil y que os animéis a escribir esa historia que os ronda en la cabeza. Todo es empezar. Leed mucho, preguntad a otras personas, apuntaros a algún curso de escritura y veréis que pasito a pasito todo se consigue. Nadie dijo que fuese fácil, pero tampoco imposible. Si os ha gustado la entrada, no os olvidéis de compartir para que llegue a otros. Dejadme saber en comentarios si os ha sido útil y qué os cuesta más a la hora de escribir una historia. Nos vemos en la próxima entrada y disfrutad del resto de la semana.

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Acerca del autor

Inés Vega

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