Literatura

Placer y abandono



Placer y abandono - Literatura

Cuando se ausentaba de casa, el tiempo de sentimientos se paraba. También las palabras hipócritas. Llegaba el momento de la improvisación, cadencia confusa para levantar un imperio. Nos quitábamos la ropa con el placer que daba la propia incertidumbre. La confianza en nuestro cuerpo interior sembraba las caricias debajo de las sábanas.

La fastidiosa mosquita con su lengua veloz come la miga de pan que hay en tu ojo. No parpadea, está muerta. Lo mismo sucede con lo nuestro; el tiempo es un juez sin escrúpulos; estamos condenados al fuego obtuso de la nada. Sonríes desde el otro lado de la cama, te quiero como la miel a la abeja. Seré el saltamontes de tus gracias, seré la araña en tu espalda. Luego el insecticida me hará olvidar, olvidar que somos parásitos de la sociedad culpable. La noche se ha acabado, el personaje kafkiano es al ave fénix de tus besos. Tus besos que vuelan en el aire sin destino fijo.

Pero aquel día llamaron por teléfono. Nos iban a desahuciar. La revolución me comía las tripas. No quedaba nada por hacer. Me serví una copa de vino tinto barato. Abrió la puerta, regresó como si tal cosa. La maldición correspondía a las que tenemos que servir. La casa estaba sin limpiar.
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Acerca del autor

Juan Carlos Pazos

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