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Política para Adultos: Parte I

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Política para Adultos: Parte I - Política

Antes de continuar con la lectura de este articulo, puede que sea de interés leer que publique anteriormente bajo el título: “¡El Rey ha muerto! ¡Larga vida al Rey!” Es quizás una de las frases más recordadas, atribuida al filósofo político Nicolás Maquiavelo, esto es un pequeño error. En realidad la frase fue dicha por Napoleón Bonaparte, quien la escribió en su ejemplar de “El Príncipe”, como una nota al final del libro. Primero, haré una breve introducción con respecto a este personaje. Nicolás Maquiavelo nació en Italia, específicamente en Florencia, en el año 1469. Dejaré de lado detalles que considero irrelevantes como su juventud o su trabajo civil, que es destacable, lo interesante viene relacionado con su visión política. Nicolás Maquiavelo dijo en una ocasión: “Si una persona desea fundar un estado y crear sus leyes, debe comenzar por asumir que todos los hombres son perversos y que están preparados para mostrar su naturaleza, siempre y cuando encuentren la ocasión para ello.” Si leemos esto, es terrible asumir que todas las personas que habitan el mundo son naturalmente malvadas. Más aún, de que son incapaces de actuar en beneficio de un estado o lo que podrían actuar como sinónimos, ya sea una empresa, una meta y un sueño. Este tipo de pensamiento hizo muy poco popular a Nicolás, quien defendía con una postura firme, el hecho de que la política debía de carecer del dominio de la moral y la religión. Problemático, considerando que, para la época en la que vivía, la Iglesia Católica tenía una gran influencia alrededor del mundo. Dicho pensamiento no provenía de un odio a la autoridad religiosa o una actitud infantil contra la autoridad reinante. Partía de la necesidad, de las experiencias propias del autor.

“La experiencia siempre ha demostrado que jamás suceden bien las cosas cuando dependen de muchos” -Nicolás Maquiavelo.

Italia en esa época fue víctima de muchas intromisiones exteriores además de que, su organización política era de “ciudades-estados”, parecido a las antiguas naciones griegas que, pese a conformar un solo pueblo eran independientes una de la otra. (Esparta y Atenas son un buen ejemplo, en caso de que no les interese tanto la historia universal, recuerden la película 300. Pese a ser históricamente inexacta, por lo menos hacen mención al hecho de que cada ciudad griega era independiente la una de la otra, siendo una alianza necesaria para expulsar al Imperio Persa). Dichas ciudades-estados eran política y financieramente poderosas, esto se debía a la posición prestigiosa (contaban con salida al mar, siendo el comercio marítimo vital para el florecimiento medieval), contaban con un gran ratio de urbanización comparado al resto de Europa (de un 20% esto era un factor que provocaba una gran inmigración a dichas zonas más cómodas), tener una de las mayores poblaciones de su tiempo (distribuidas a lo largo de las ciudades como Milán, Génova y Florencia) y además, la reconstrucción de las catedrales, siendo la fe un gran factor decisivo en la mentalidad del hombre promedio en la edad media. Lamento la divagación, pero soy un apasionado de la historia, además de que quiero dar un mejor contexto.

Nicolás Maquiavelo, considero en lo personal, era alguien adelantado para su época. Pese a lo cruel e inhumano que suena un gobierno que no esté ligado a la moral o la religión, independientemente de la fecha de tal pensamiento, es algo justo y además de necesario. Muchos gobiernos en la actualidad siguen este patrón, pese a que disfrazan sus discursos detrás de “La necesidad del pueblo” o “Lo que es correcto para mis compatriotas”. Cada uno de los actuales gobernantes, intenta enmarañar a sus subordinados para que estén dispuestos a vivir bajo las condiciones que estos decidan. Es una terrible verdad de que, muchos de los políticos y personalidades intentan aparentar cierto grado de empatía con respecto a los problemas o situaciones particulares de cada hombre y mujer. Pero al final del día, “El Príncipe” vive en su palacio mientras que los nobles, aquellos cercanos al príncipe comparten tales lujos, dejando lejos a los campesinos que no tienen opción más que servir para mantener así el reino. Nicolás también dijo: Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento.” ¿En que se traduce? Que todo estado bien gobernado y todo soberano inteligente, tienen cuidado de no llevar a la desesperación a la nobleza (en la actualidad, dicho término se puede aplicar a diferentes clases de personas), ni al pueblo al descontento. (¿No han notado como la cerveza, el entretenimiento, la comida rápida y otro tipo de placeres son más accesibles que las medicinas?).

Con este artículo no les invito a la anarquía social o que dejen sus propias convicciones, una de mis profesoras más queridas de mi juventud me dijo a mí y a la clase: “Yo no les enseño para que crean en lo mismo que yo o vean el mundo a mi manera, sino para que cuestión todo lo que se presente en su vida”. Cuestionar no es algo nada malo, implica que nos tomamos un momento para analizar, comprender y decidir si aquello que se nos presenta tiene utilidad o un valor en nuestras vidas. Pese a que la consciencia social, es decir, el pensamiento colectivo de la sociedad, a menudo intenta adquirir derechos, consideraciones y otro tipo de beneficios, en raras ocasiones un príncipe ha logrado llevar al éxito rotundo a su estado además de mantenerse en el poder durante un tiempo considerable. Fíjense que, Nicolás Maquiavelo dice “Un estado bien gobernado”, nunca dice “Un estado próspero, equitativo o poderoso”. Eso nos da en que pensar… Ningún estado bien gobernado busca la prosperidad, el poder o alguna de esas características. Un estado bien gobernado busca su propia estabilidad, mantenerse la “cabeza baja” frente a las hostilidades. ¿Les parece correcto esto? Usaré de ejemplo, quizás, una de las personalidades más criticadas tanto del 2017, como probablemente lo será, en el 2018.

“Al fin y al cabo, no te miden por cuánto te comprometes en algo, sino por lo que finalmente logras.” – Donald Trump.

Donald Trump, considero en mi opinión, es un personaje maquiavélico. ¿Esto es malo? Si vamos por el diccionario, la descripción que encontré (de primera, no me juzguen) en internet fue la siguiente: “Maquiavélico es un término que significa una persona que actúa con astucia, hipocresía y engaños para lograr lo que desea.” Luego de leer lo que explicado, además de como he expuesto la postura de Maquiavelo ¿Consideran ustedes que su apellido debería de ser asociado a la hipocresía, los engaños y la astucia? Dudo mucho que Nicolás Maquiavelo fuera hipócrita (Def. “Que finge una cualidad, sentimiento, virtud u opinión que no tiene.”) Su postura, no era de hipocresía, el defendía que un príncipe, para perpetuar su estado debía de usar cualquier medio a su alcance, cual fuera. Ahora ¿Que político tiende a mantener todas las promesas que ha hecho? ¿Qué político no recurre a la astucia o los engaños? Entonces ¿No sería más correcto decir que una persona que actúa con astucia, hipocresía y engaños debería ser llamada “Político”? El filósofo italiano destaco lo obvio, que los príncipes no deben regirse bajo las mismas leyes de los meros mortales, un gran gobernante no necesariamente debe ser querido. Donald Trump ha jugado todas sus cartas de la mejor manera posible, principalmente, los sectores descontentos con sus medidas son principalmente por inmigración u otras posturas personales, insuficientes para destituirlo. Además de ello, ha mantenido felices a los sectores que le apoyaron en su candidatura. Si un hombre, promete algo, más aún, un gobernante de una nación y lo cumple. ¿Cómo esperas que sus partidarios no le defiendan? Sin contar que cuenta con la mayoría, dado los republicanos abundan los sectores políticos y judiciales de Estados Unidos como pulgas abundan en un perro. (Comparación no hecha para ser ofensiva). Hay otro personaje, que provoca en mí el pensamiento de ser un sujeto maquiavélico, este es el ex-presidente Marcos Pérez Jiménez.

““Sería un enorme sacrilegio permitir que se hicieran verbenas o reuniones obscenas y políticas en espacios que están dedicados a la memoria del Libertador…Y mucho más grande será el sacrilegio, si a algún venezolano se le ocurriese utilizar el nombre del Padre de la Patria, el Libertador Simón Bolívar, para sus ambiciones políticas, puesto que el Libertador no era político, sólo fue nuestro Libertador…Y recuérdese bien, que sus últimas palabras fueron: “Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos políticos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro”
Marcos Pérez Jiménez

En caso de que no conozcan a este personaje, les invito a investigar sobre su vida. Este enlace lleva a una página venezolana Venezuela Tuya o en caso de desear algo más formal, Wikipedia. Si es algo que desean saber, sí, soy venezolano pero de tener curiosidad en conocer mi opinión sobre la situación actual deberán esperar a otra ocasión, donde me sienta más inclinado a hablar de ello. Continuando con el tema, Marcos Pérez Jiménez tuvo un régimen militar bastante duro, era una dictadura en todo el sentido de la palabra. ¿Por qué le considero un personaje maquiavélico? El señor Marcos Pérez Jiménez no vivía de la opinión de las otras personas, tampoco deseaba impresionar o rodearse con lujos. Tenía una visión para su nación, planeaba cumplirla a como dé lugar. Sus medidas fueron bastante inteligentes en materia política además de económicamente hablando, supo controlar el flujo del dinero además de dirigir una reforma estructural del país. Les digo, con bastante seguridad, que muchas de sus obras aún siguen en pie y funcionales, quizás maltratadas por la falta de mantenimiento. Pese a que muchos, en el día de hoy, le ven como un dictador, un hombre que causo sufrimiento, muerte y otro tipo de penurias su mandato causo prosperidad para el ciudadano común, además de establecer a Venezuela como una potencia de su tiempo.

¿En qué fracaso? Es bastante claro, para eso coloque la cita de Maquiavelo. MPJ (Como solemos abreviar su nombre en mi país) no se preocupó en mantener contento al pueblo, para poder realizar su sueño en el menor tiempo posible y con la mayor eficiencia, debía de hacer todo con mano dura. La gente tiende a quejarse de sus acciones contra sus rivales políticos y comunistas, pero la gente ignora el hecho de que, de haberse sometido a su mandato y actuar con complacencia, no habrían encontrado el fatídico destino que le esperaba. Nicolás Maquiavelo también dijo: “Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten.” Un gobernador que desee complacer a todos los sectores de su nación, se encontrará en una situación bastante precaria. Los humanos estamos llamados a vivir en comunidades, pero en dichas comunidades no necesariamente todos se llevan bien. En esas situaciones, es cuando el gobernante se da cuenta de que, aquello que dijo nunca haría cada vez se hace más tentador, de que esos obstáculos pueden ser derribados con un poco de más fuerza y de que esos enemigos tan molestos, podrían desaparecer de demasiadas formas. Dicen también, que el poder corrompe a las personas, pero opino firmemente de que, las personas corrompemos el poder. En caso de tener que responder por la vida de millones… ¿Detendrías el progreso para poder satisfacer a miles? ¿Tirarías a la basura la tradición para complacer a quienes no la conocen? El problema no es que el fin justifique los medios. El problema proviene una vez que las personas hablan de fines, pero sus medios nunca los alcanzan. Si esto es producto de la corrupción, la incompetencia u otro motivo, no queda en mí juzgarlo. Solo guarden un pensamiento crítico y reconocerán, que la hipocresía no era algo de Nicolás Maquiavelo.

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