Salud

¿Por qué el narcisista nunca es feliz?



¿Por qué el narcisista nunca es feliz? - Salud
Hoy me gustaría daros una nueva visión sobre el trastorno narcisista de la personalidad, como siempre ligado a mi experiencia de 28 años manteniendo a uno en mi vida, y las conclusiones que pude sacar al respecto. Para empezar estoy segura de esta afirmación: los narcisistas no conocen la felicidad. Al menos no como la conocemos nosotros.
A pesar de que durante algunas épocas de su vida puedan aparentar lo contrario, nunca son realmente felices, y por lo que yo pude experimentar, esto va empeorando con los años, especialmente si no alcanzan lo que ellos piensan que merecen (sobretodo a nivel económico). Conocí al narcisista al que finalmente logré aplicar el contacto cero (la mejor decisión de mi vida, por cierto), cuando yo tenía tan solo 15 años y él 18. Al principio (aparentemente) era un joven brillante, inteligente y siempre positivo. Por supuesto en aquella época yo desconocía a qué me enfrentaba, pero ahora analizando la situación desde la distancia y la experiencia adquirida, veo con claridad como las situaciones que él describía como «la mejor época de mi vida», siempre estaban ligadas al tema económico y en absoluto al emocional. De hecho, según sus propias palabras, la mejor época de su vida fue después de perder a su padre y mientras salía con una chica a la cual no tenía el menor aprecio y que acabó dejando porque según él, era insoportable y una de las peores relaciones que jamás había tenido (en aquella época me había descartado y no supe de su vida durante un par de años). Pero para él, esta fue su mejor época, porque fue cuando más dinero ganaba.
Donde cualquiera de nosotros habríamos estado francamente afectados por la dura pérdida de un padre y una relación tormentosa que para nada le satisfacía, para él era la mejor puesto que nunca había ganado tanto dinero antes y con tanta facilidad. El dinero es importante para todos, claro que sí, pero en el ámbito narcisista, es mucho más que eso. Es la vía para poder adquirir constantemente nuevas cosas materiales que puedan darle combustible y tener también combustible de los que le rodean en forma de admiración y sensación de poder. Y es que el narcisista no busca amor. No le interesa, ni le llena, ni le importa, únicamente en la medida que le permite dominar a otros.
Después de esta época, nunca volvió a recuperarse del todo económicamente y eso fue agriando cada vez más su carácter de un modo que nadie puede imaginar. Si quieres ver personificado lo que significa una persona profundamente amargada y resentida con la vida, observa a un narcisista que no haya logrado triunfar a nivel laboral o que esté pasando dificultades económicas. La explicación es muy sencilla: el mundo material es para el narcisista, lo que el mundo emocional para el resto de los mortales.
El problema de este apego material es que, por un lado, nunca es satisfecho por mucho tiempo, pues siempre necesitan y quieren más. Y por otro, que les cansa rápidamente, y al no tener ningún otro tipo de recursos, se aburren y se sienten hastiados con mucha facilidad. Cuando además, por circunstancias de la vida, no pueden acceder a un nivel económico alto, bien por sus propios medios o más frecuentemente, «parasitando a otros», el «drama narcisista» está servido.
Ellos saben que algo no está bien con su personalidad. Saben de esa «oscuridad» que necesita de combustible externo para ser silenciada. Por lo tanto, la felicidad nunca parte de ellos mismos, siempre viene dada por factores externos y suministrada bien por otras personas en forma de combustible (tienes varios artículos en mi perfil que te explicarán qué es exactamente el combustible), bien por posesiones/objetos materiales. Cuando este combustible material cesa, se vienen abajo. Si además sufren de complicaciones con sus suministros narcisistas, ya no son tan jóvenes, atractivos y capaces de «captar» nuevas víctimas, su mundo se desmorona y puedes verlo no solo en su humor, cada vez más agrio, y la sobradamente conocida «ira narcisista«, sino también en otras áreas de su vida en las que solían ser brillantes (por ejemplo, en algún tipo de deporte o actividad en el que inexplicablemente pasan a tener resultados penosos).
Volviendo a mi experiencia personal, puedo garantizaros que jamás vi tan feliz al narcisista, como cuando conseguía una nueva posesión material. Cierto que esta «felicidad» le duraba poco, pues rápidamente deseaba algo diferente o de mayor valor, pero un nuevo reloj, móvil, vehículo, incluso comida cara en un restaurante… les da un aporte tan bestial de suplemento, que no es de extrañar que la mayoría de ellos sean grandes derrochadores y parásitos (si encuentran una pareja exitosa o con dinero, la exprimirán al máximo). Incluso llegan a ser completamente irracionales con el tema de las posesiones, como comprar un teléfono de 1000 euros cuando acumulan varios meses sin poder pagar la luz, o incluso llegar a delinquir para conseguirlo.
Su modo de juzgar a otros también suele venir condicionado por este aspecto. Envidian profundamente (aunque oculten y disfracen ese sentimiento por el de admiración) a las personas que poseen más dinero que ellos, especialmente si forman parte de su entorno más cercano, y sus personajes de referencia suelen ser personas exitosas a nivel económico, sin importar el modo en que lograsen dicha fortuna (para ellos, el cómo conseguir ese dinero es lo de menos, ya que carecen totalmente de moralidad o principios y se sienten merecedores de todo). Un dicho que les pega totalmente es: «Tanto tienes, tanto vales» y no valoran en absoluto cosas como la honestidad, la integridad o la bondad. Yo casi diría que son más bien atributos que consideran como poco deseables o debilidades.
Otro de los pilares que impide al narcisista ser feliz, es la superficialidad de sus relaciones personales. No se relacionan con otros desde la sinceridad o el apego. Van formado máscaras, perfiles, adaptándose a quien tienen frente a ellos para lograr un propósito y son muy conscientes de que en ninguna relación muestran su «verdadero yo», pues esto ahuyentaría a cualquiera, y que probablemente nadie en su vida a llegado a quererles por quién realmente son, ya que nadie les conoce realmente. Eso les crea un rechazo hacia el mundo entero, convenciéndose falsamente de que son unos incomprendidos. Y por supuesto, al igual que con las posesiones materiales, en sus relaciones personales siempre aspiran a más y mejor combustible, por lo que hagas lo que hagas, jamás lograrás satisfacer al narcisista por mucho tiempo, por muy sumisa y complaciente que seas.
Cuando sienta que ya ha exprimido todo el combustible positivo cuando podía, comenzará con la devaluación para así obtener combustible negativo potente, pues probablemente el positivo ya no le resulte suficiente. Esto quiere decir que buscará ansioso tu dolor y sufrimiento causados por él. No olvidemos que se nutren de las respuestas emocionales que causan en ti.
Obviamente, este tipo de relación jamás será satisfactoria, bien porque el narcisista se aburra y proceda al descarte, bien porque la víctima se harte del abuso y ponga tierra por medio.
Por último, hay un tercer motivo por el que estoy convencida de que el narcisista nunca es feliz y que esto va empeorando con los años: por su propia percepción de sí mismo que, con el tiempo, va haciéndose más evidente.
La oscuridad interna del narcisista le ha acompañado durante toda su vida pero cuando son jóvenes (entre 20 y 30 años), es mucho más fácil de silenciar con diferentes suplementos narcisistas (y estos suplementos, más fáciles de conseguir). Con el tiempo, ese continuo estado de insatisfacción, se vuelve más intenso. Como un drogadicto que cada vez necesita una dosis mayor para que surta los efectos deseados.
Si te ha gustado este artículo, por favor no dejes de compartir en tus Redes Sociales para que pueda llegar a más personas que tal vez necesiten de esta información. En mi perfil encontrarás muchos más artículos para identificar este tipo de abuso, como por ejemplo: ¿Tienes cerca de ti un psicópata/sociópata/narcisista? o Lo que aprendí después de librarme de un psicópata narcisista.
Gracias por tu tiempo.
¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

4.65 - 26 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Cristinace2018

1 comentario

  • Buen artículo, acabo de salir de una relación de seis años con un narcisista (él rompió conmigo) esta siendo durísima mi recuperación, ya que este tipo de personas te crean una dependencia y te generan una especie de cáncer emocional que te va matando poco a poco hasta que quedas hecha trizas. No es fácil identificar este tipo de perfiles, al menos no lo fue para mí. Creía que era perfecto y que no había nadie mejor que él y, evidentemente, él reforzaba constantemente ese mensaje.
    Muchas veces me decía que luchaba contra el mismo para no ser malo, pero finalmente ellos mismos no pueden controlarse por mucho tiempo y ojo este trastorno no tiene cura.
    Cuando terminamos me sacó todo lo que pudo y no pudo y asimismo, su actuar fue extremadamente frió y nunca más miró hacía atrás, me sacó del departamento que alquilábamos, me pidió dinero (tontamente se lo di), habló muy mal de mi y finalmente me enteré que me engañaba con dos, otras pobres víctimas.
    Si alguien está en una relación con un narcisista salgan volando de ella, sé que es durísimo (yo misma no lo pude hacer) pero hoy entiendo que es lo mejor aunque aún sienta un poco de pena y dolor. Ese tipo de personas no aman a nadie, y se aburren fácilmente, son muy inteligentes, fríos y calculadores.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.