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¿por Qué Un Piano Tiene Pedales?

¿por Qué Un Piano Tiene Pedales? - Viajes y ocio

Una pregunta que seguramente muchos se han hecho. ¿Por qué un piano necesita pedales? Y más aún ¿Para qué sirven y por qué son tres?

Empecemos diciendo que hay dos tipos de piano. Los verticales y los de cola.

Ambos pianos funcionan bajo el mismo fundamento, el cuál puedes saber en mi artículo ¿Cómo funciona un piano? Pero su principal diferencia reside en que el piano de cola al ser más grande, puede tener cuerdas más grandes, lo que hace que su sonido sea más fuerte, y es por ello que estos pianos son los que se usan en conciertos de solos y orquestas.

La otra diferencia, es que uno de sus tres pedales tienen una función distinta.

Empecemos explicando que hacen los dos pedales que sirven para lo mismo en ambos pianos.

El pedal derecho es quizá el pedal más importante. Retomando lo que citaba Franz Liszt:

“El pedal es la respiración del alma”.

O algo más poético dicho por Marguerite Long:

“El pedal permite mantener un canto, revalorizar su seducción”.

Y es que esa es la sensación que deja el sonido en el piano al pisar el pedal derecho, mejor llamado Pedal de Resonancia.

Si leíste mi artículo mencionado sabrás que dentro del mecanismo que permite que la tecla empuje el martillo contra la cuerda, existe un apagador que lo que hace es apretar dichas cuerdas. Ese apagador se levanta cuando se presiona la tecla y cae cuando se suelta, para apagar el sonido. Sin embargo, al pisar el pedal de resonancia, todos los apagadores se levantan, haciendo que a pesar de que tu pulses una tecla y la sueltes, el sonido no se apague y dure mientras dure la vibración de la cuerda.

Pero esto va más allá. Si tú tocas una tecla en un piano, sin pisar el pedal de resonancia, y la dejas presionada hasta que el sonido se apague, el único sonido que percibirás será el de esa sola tecla. Sin embargo, si pisas el pedal de resonancia y presionas la misma tecla, escucharás algo diferente. Sentirás cómo si el sonido reverberara con más vida, como si fluyera por todo el piano y le sacara una especie de canto.

Eso es porque al estar todas las cuerdas libres, la vibración de la tecla pulsada causa que todas las demás teclas vibren y suenen a la vez. Obviamente suenan con un volumen mucho menor y la que resalta por sobre todas es la tecla pulsada. Pero el sonido del piano completo está ahí, y se puede percibir. Y ese sonido es el que le da vida al piano.

Como diría Heinrich Neuhaus:

“No utilizar para nada el pedal es la excepción. Utilizarlo de manera constante pero razonable, es la regla”.

Pasemos al pedal izquierdo. En el piano de cola se le llama Pedal Unicorde, y en el vertical Pedal de Aproximación. Su función es, en términos generales, la misma en ambos pianos, pero difieren en su funcionamiento y en el sonido final.

En un piano vertical el pedal de aproximación lo que hace es acercar todos los martillos a la cuerda. Esto hace que la distancia que tienen que recorrer sea menor, y recordando nuestras clases de física básica sabemos que la fuerza es igual a la masa por la aceleración, y la aceleración es una función de la velocidad, y la velocidad a su vez de la distancia. Es decir, entre más cerca estén los martillos golpearán con menos fuerza la cuerda, causando que el volumen del piano sea más bajo.

En un piano de cola lo que hace el pedal unicorde es que mueve los martillos un poco a la derecha. Esto causa que si antes tocaban 3 cuerdas por nota (igual en mi artículo mencionado explico por qué algunas notas tienen más de una cuerda), ahora toque solo dos o una. Esto también hace que el sonido sea más bajo, pero a diferencia del vertical, aquí la vibración de la única cuerda tocada causa la vibración de las otras cuerdas de esa misma nota, arrancando del piano un sonido más dulce.

Finalmente el pedal central. Este en específico tiene una función totalmente distinta en cada piano.

En el piano de cola se llama Pedal Sostenuto. Lo que hace es lo mismo que el de resonancia, pero solamente para las teclas que ya están pulsadas. Es decir, deja los apagadores arriba aunque las teclas se suelten. Sin embargo, si tocas después otras teclas, estas ya no tendrán ese efecto, a menos que vuelvas a pisar el pedal.

En el piano vertical este pedal se llama de Sordina. Lo que hace es bajar una manta de fieltro que se posiciona entre los martillos y las cuerdas. Esto hace que el sonido suene apagado. Hay que pulsar con mucha fuerza las teclas en este caso para que el piano se haga oír. Sin embargo, el efecto obtenido es bastante agradable. La sonata para piano No. 14 en do sostenido menor de Beethoven, mejor conocida como Claro de Luna, usa el efecto de este pedal a la perfección.

Y esa es básicamente la función de los pedales en los pianos. Dominar su uso también lleva tiempo, pero una vez que se logra le puedes imprimir a tus interpretaciones una belleza cien veces superior.

 

 

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Khanarual

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