Literatura

Postumus Delirius

Postumus Delirius - Literatura

Hay algo al borde de mi mente. Está próximo a saltar al vacio mientras recicla cicatrices que luxan el antecedente. La antesala de la locura es este vacío sideral, la lucida sensación de sentir que el alma se cubre de callos.
Relato este testimonio minutos antes de naufragar en mi psiquis, en ese mismo instante donde el instante es humo entre las manos.
Soy joven y vigoroso, mi espermas aún sigue urgente, pero el pretérito elocuente dejo de ser perfecto en la demencia antagónica de un pasado sincronico.
Veo imágenes, fotografías viejas de mis facultades mentales en estado de ebullición. La memoria dispara cuadro tras cuadro una escena fatídica en la noche criptica que traga saliva y me pone a rezar aunque no crea en Dios.
Escucho voces, a lo lejos, en un rincón del lóbulo de mi oreja. Las voces me invitan a cantar. Vienen de algún más allá que desconozco, una voz ronca, cansada pero aliviada en el pos sufrimiento.

Me adentro a la enajenación, hago palabras del desequilibrio en el testimonio:

Todo comienza con un calambre en la mirada
Los ojos se detienen en la hora señalada
El tiempo gira en los relojes pero no se siente
La sangre empieza a acumularse y entorpece la corriente
El corazón se condiciona únicamente a percutir
Y las ideas de la mente se limitan a existir
El alma quiere detonarse a la altura del diafragma
Y la sonrisa es una mueca parecida a los fantasmas
El silencio es nuestro único idioma
Las palabras se suicidan al igual que las hormonas
El cerebro tiende a ejercer cierta presión
Y una grieta en el cráneo antecede la explosión

Los días pasan, el estómago se cierra
Los pulmones se alimentan de tabaco y se envenenan
La creatividad esta muerta en un baúl
Y las paredes de la casa toman forma de ataúd
El cuerpo empieza a asimilar la falta de oxigenación
Su combustible es el abrazo de una muchacha de sol
Ya estas jodido y todo empieza a terminar cuando caemos en la cuenta que aprendimos a rezar
En la demencia todas las cosas son posibles
Mantener conversaciones con amores invisibles es normal
Porque a esta altura la locura, ya nos empieza a enfermar

Un mate amargon es lo único que nos alimenta y todo tiene el sentido de una guitarra sin cuerdas
Los recuerdos se robaron todas las ganas de vivir
Y ya pasaron cuatro soles y tres lunas sin dormir
Las venas ya te amordazaron por la médula espinal
Y las vértebras del cuerpo sufren el juicio final
Estoy muriendo en cada parpadeo
Ya no creo en lo siento
Ya no creo en lo que veo

La noche ha muerto y el día empieza a dar sus primeros bostezos.
Pienso en mi padre, afuera, mientras tanto, lloran las cigarras.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

4.14 - 29 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

elartededecir

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información