Salud

Prohibido Ayudar A Otros… Sin Ayudarte Tú Primero

Prohibido Ayudar A Otros… Sin Ayudarte Tú Primero - Salud

Hola a todos:

Hoy vengo con una nueva entrada que creo que es muy importante. Desde pequeños hemos sido condicionados para ser “buenos” y “amables” con los demás y poner al otro como prioridad antes que nosotros mismos. Hacer lo contrario, muchas veces era considerado como “egoísta” y de “malas personas”… Pongo esas palabras entre comillas deliberadamente, porque la verdad es que no es cierto.

Pero veamos primero que son los condicionamientos. Bien por razones culturales, bien religiosos o simplemente por la educación que recibimos en casa, desde muy temprana edad aprendemos a diferenciar entre ser buenos o malos, entre lo que está bien o está mal. Por ejemplo, las niñas deben jugar con muñecas, los niños con coches, a las niñas les gusta el color rosa y a los niños el azul. No debemos culpar a nuestro entorno por dicha programación, puesto que lo más probable es que simplemente imitasen la educación y condicionamiento que ellos mismos recibieron. En el ejemplo anterior, si desde pequeño te han condicionado a que si eres niño debe gustarte jugar con coches y el color azul, el que te guste el color rosa puede hacerte sentir culpable. Ese es el principal problema de los condicionamientos, que te obligan a seguir unas pautas y a veces, crean sufrimiento al no coincidir tus propios deseos con lo que se espera de ti. Y pocas cosas hay tan complicadas como tratar de lidiar con lo que nos han inculcado desde pequeños.

Y una de las más comunes ideas que hemos recibido desde siempre, es la de anteponer las necesidades de otros a las nuestras y este es un grave error. No quiero que nadie se piense que estoy diciendo que jamás debes ayudar a los demás. Creo firmemente en la ayuda al prójimo. Me encanta ayudar a los demás. Pero jamás, nunca, antes de atender mis propias necesidades. Y la razón es muy simple: no puedes dar lo que no tienes. Y si tú no estás bien, no puedes proporcionar bienestar a otros, y ayudar se trata básicamente de eso.

Si antes puse unos ejemplos muy sencillos, ahora vayamos con uno bastante más complicado y controvertido. Imagina que estás pasando por una depresión, estados de baja autoestima y desvalorización de ti mismo/a y tienes hijos a los que cuidar. El condicionamiento habitual te diría que te ocupes de tus hijos antes de ti mismo/a, puesto que eres madre/padre y ellos son lo primero. Yo te digo que ese enfoque no puede ser correcto. Primero porque si tú no estás bien emocionalmente, eso precisamente es lo que le estás transmitiendo a tus hijos, por lo que es probable que ellos terminen también por necesitar algún tipo de atención psicológica. Segundo, porque un estado depresivo puede derivar en complicaciones físicas, y ello puede afectar a tu trabajo. Y la estabilidad económica también es fundamental con unos hijos que dependen de ti. Y en tercer lugar, porque ese desgaste de tratar de estar bien sin realmente estarlo y sin tratar esos problemas de depresión, baja autoestima y desvalorización, llegará un momento en el que empeorará, y por lo tanto tu situación será peor, y por consiguiente, la de tus hijos también. Por eso, siempre, es necesario, pensar primero en uno mismo.

Puede que al principio te resulte difícil entender este concepto y que incluso te sientas culpable, pero es necesario que intentes interiorizar que el ayudar a los demás no puede implicar tu propio desgaste emocional, porque si es así, realmente no estás ayudando. Nadie que no se ama a sí mismo puede amar a otros. Esa frase, que seguro habrás escuchado mil veces, tiene muchas más implicaciones de las que puede parecer y es que solo hay una única personas con la que vas a convivir durante toda tu vida: tú mismo. Si no eres capaz de proporcionarte a ti mismo todo el amor del mundo, ¿cómo vas a poder ofrecérselo a otras personas? Sería como pretender que un suicida te inculque ganas de vivir.

Por eso, tu primera prioridad, siempre, debe ser cuidar de ti mismo. Y desde ahí, desde ese bienestar, te garantizo que la ayuda a otros será realmente efectiva. No solo porque tendrás muchas cosas positivas que ofrecer, sino porque no hay mejor enseñanza que el ejemplo. Si otros te ven bien, querrán estar bien y verán que es posible.

Gracias por leerme. 🙂

 

 

 

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Acerca del autor

Cristinace2018

3 comentarios

  • ¡Me encantó! Creo fuertemente que todas y todos somos parte de la red de relaciones que teje nuestras existencias. Como bien señalas, no se trata de egoísmo, ni tampoco de abnegación, sino del punto medio entre ambos. De allí la importancia del autocuidado como parte del cuido de los demás.

    Saludos.

    • Nuestra prioridad, creo, debemos ser nosotros mismos. Y no se es malo por autocuidarse y por amarse uno mismo, al contrario. Creo que las personas que más se quieren son las más capacitadas para ayudar a los demás. Un abrazo! Y gracias por pasar por aquí.

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