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Proyecto gran simio



Proyecto gran simio - Sociedad

Acabo de ver un video en que se dice que es un mito que para Darwin el hombre descienda del mono. En realidad, para Darwin sí descendemos de los simios, no del chimpancé, el orangután, el gorila o el bonobo, sino de un simio que fue ancestro de los cuatro, pero simio al fin. El propio video lo dice. Sería el mismo caso del león, el tigre, el leopardo, y el jaguar, todos descendientes de un ancestro común, la pantera. Por eso el nombre científico del león es Panthera leo, el del tigre Panthera tigris, el del jaguar Panthera onca y el del leopardo Panthera pardus. La pantera original, obviamente era un felino parecido a sus descendientes al igual que el ancestro común de hombres y monos era un simio. En El origen del hombre, ese libro valiente que le granjeó tanta fama y enemigos -Alfred Russell Wallace no se atrevió a aplicar la selección natural al hombre-, Darwin especula cómo perdimos el pelo que cubría nuestro cuerpo. En pocas palabras, pensaba que una vez estuvimos cubiertos de pelo y éramos muy parecidos a nuestros primos. Y es lo lógico, si siempre hubiésemos sido monos desnudos (según el libro del darwinista Desmond Morris) nos habríamos extinguido por no resistir la insolación o los fríos nocturnos cuando no nos podíamos cubrir con pieles o carecíamos de fuego. Lo interesante del caso es cómo han cambiado las cosas con los estudios genéticos. Hace unos años yo enseñaba que nosotros éramos homínidos y los chimpancés, orangutanes, gorilas y bonobos eran póngidos. El ancestro común pudo ser el ramaphitecus o el kenyapithecus, simios de hace 17 millones de años. Pero todo cambió. Se nos dice que nos separamos de los chimpancés, dado el gran parecido genético que tenemos con este animal, hace apenas unos siete millones de años. El ancestro más antiguo de nosotros sería el Sahelanthropus Tchadensis, aunque eso hoy se discute. El punto es que el parecido nuestro con chimpancés y gorilas es tanto que hoy se clasifica a gorilas, chimpancés y bonobos como homínidos, al igual que nosotros. Ya no son póngidos. Para nosotros se ha reservado el término homininos. En otras palabras, tal vez sí fuimos un grupo que se separó de los chimpancés hace siete millones de años. Por cierto, cualquiera puede buscar el Proyecto Gran Simio, un plan para dotar de derechos humanos a nuestros hermanos homínidos, el chimpancé, el gorila, el orangután y el bonobo. Dice Wikipedia: «El PGS o GAP (Great Ape Project), es una organización internacional de primatólogos, psicólogos, filósofos y otros expertos que promueven una Declaración de los Derechos de los Grandes Simios, que otorgaría ciertos derechos morales y legales a los grandes simios, incluyendo el derecho a la vida, la protección de la libertad individual y la prohibición de la tortura y maltrato físico y psicológico». Muchos pensadores se han opuesto a ese plan, pues consideran que todo derecho implica un deber y no se puede dotar de derechos a quienes no pueden cumplir deberes.

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Luis Alberto Solórzano Sojo

1 comentario

  • En El origen del hombre, ese libro valiente que le granjeó tanta fama y enemigos : The Descent of Man fue un best-seller, igual que The Origin of Species. Sí que tuvo enemigos, por ejemplo en la comunidad científica, por su falta de rigor. Pero no lo publicó «contra viento y marea», sino que al contrario fue muy bien recibido y celebrado. Las ideas racistas de este libro y otros de la Inglaterra victoriana, penetraron como agua de mayo en las élites anglosajonas, que buscaban legitimar sus ideas sobre la pureza racial y la eugenesia social con un halo científico. Incluso hoy día cuando la genética y la biología ha superado estas categorías hace casi un siglo, siguen muy vivas en el Reino Unido y Norteamérica entre las personas de extrema derecha y sus categorías siguen siendo reivindicadas por la izquierda demócrata cada día.

    Houston Chamberlain, estaba obsesionado por intentar infundir al nazismo de estas ideas raciales, el arianismo, la consideración de los judíos como «raza degenerada» etc. Este señor inglés de hecho consiguió conocer a Adolf Hitler y que las ideas del darvinismo social se implantaran en el III Reich como no podía hacerse en Inglaterra.

    Personalmente creo que tomaría una cerveza con Darwin, e incluso con sus amigos masones; creo que realmente, al menos algunos de ellos, intentaban aportar mucho a la ciencia y explicar las inmensas diferencias entre personas europeas y subsaharianas por ejemplo. Sin embargo, en la práctica el paradigma darwinista supuso una desviación histórica de la comprensión del mundo natural y social, que aún estamos pagando. Sospecho que Darwin no sería nada darwinista hoy, y de hecho en sus últimos escritos ya no empezaba a verlo claro. Ojalá hubiese podido conocer el ADN, la auto-domesticación, la teoría simbiótica, los sistemas complejos emergentes, la epigenética… Habría escrito cosas mucho mejores que El Origen de las especies y El origen del Hombre. A Hitler o a los movimientos supremacistas blancos y afroamericanos, les habría llegado un mejor modelo de comprensión de la realidad.

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