Ciencia

Psicología de la creación



Psicología de la creación - Ciencia

La psicología se independizó de la filosofía y se encaminó a convertirse en ciencia en la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX. Para ser ciencia necesitaba un objeto apropiado: la conducta. Para estudiar la conducta requería que el ser humano fuera determinado, pasivo, semejante a una máquina. Ivan Pavlov y John Watson estudiaron a fondo el condicionamiento clásico. B. Skinner creó el condicionamiento operante. En ambos casos, el ser humano era una caja negra que recibía estímulos y daba respuestas. Esto pronto se relacionó con la psicología de las relaciones interpersonales de Karen Horney, Harry Stack Sullivan y Erich Fromm. Los estímulos más nimios de un padre condicionaban la conducta de sus hijos. Una leve sonrisa cuando un varoncito tomaba un carro en vez de una muñeca o un ligero fruncimiento de cejas cuando hacía lo contrario encauzaban al pequeño.

Semejante actitud no pudo menos que despertar reacciones. Alfonso Caycedo creó la sofrología, que puede resumirse como una acción consciente sobre las determinaciones inconscientes, inspirada en el existencialismo. Tengo ante mis ojos el libro Psicología de la Creación, de Gabriel Veraldi. El tema central es la actividad creativa del sujeto sobre el mundo, no solo del ser humano. La obra empieza hablando de la creatividad de la hormiga de fuego. La tesis central es que en la lucha por la vida, los organismos deben implementar soluciones a problemas, desde un pseudópodo hasta una herramienta. ¿Cuál es el proceso mediante el cual encontramos ideas nuevas? Ante una necesidad o problema, la mente busca soluciones. Tenemos el estímulo y ponemos el cerebro a trabajar, a que nos brinde recuerdos, posibilidades… hasta que una de todas encaja perfectamente. Ese hallazgo va acompañado por una sensación de felicidad, de descubrimiento, sin la cual sería imposible identificarlo como tal. A veces el inconsciente continúa trabajando y nos da la solución en un sueño, como en el caso de Kekulé y la estructura del benceno o de Tartini y su Trino del diablo.

Lo interesante es que a veces creatividad e inteligencia no van de la mano. Personas con asombrosos cocientes intelectuales pasan inadvertidas, mientras que otras, que apenas sobrepasan la media, alcanzan logros espectaculares. John Stuart Mill, quien dominaba el griego a los tres años y escribía sobre lógica y economía a los 12, apenas se recuerda, mientras que Copérnico, con un cociente menor, movió al mundo. Grandes músicos, literatos, pintores y escultores, creativos en alto grado, no eran excepcionalmente inteligentes. Es porque la inteligencia es la capacidad de entender algo. Se puede ser muy hábil para entender ecuaciones o filosofía, incluso poseer inteligencia emocional para comprender a otras personas, pero esto no necesariamente implica la habilidad de crear soluciones nuevas.

Esto quedó patente en el experimento conocido como “los termes de Terman”. El investigador Lewis Terman, quien popularizó y mejoró las pruebas de inteligencia creadas por Binet, dio seguimiento durante varios años a muchachos y muchachas con cocientes iguales o superiores a 140 (lo normal es 100). Con esto acabó con muchos mitos sobre el genio atormentado y próximo a la locura. Fueron personas bien adaptadas y exitosas. Eso sí, se reprodujeron poco y sus hijos tuvieron una media intelectual de 127. Ni padres ni hijos fueron especialmente creativos, no revolucionaron el arte o la ciencia. Eso probó que la creatividad es más difícil de medir y predecir que la inteligencia.

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 9 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Luis Alberto Solórzano Sojo

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información