Ciencia

¿Puede un humano vencer a un T. rex en lucha de brazos?

¿Puede un humano vencer a un T. rex en lucha de brazos? - Ciencia

Los científicos se están quedando sin temas de investigación, y esto lo demuestra. Seguramente cuando el paleontólogo Jack Conrad del Museo de Historia Natural de Nueva York empezó su carrera, nunca imaginó que en algún momento tendría que responder una pregunta tan anodina: ¿quién ganaría entre un humano y un T. rex en lucha de brazos? Esperemos que sus padres estén orgullosos.

Por lo menos, la primera impresión es los brazos del dinosaurio son débiles. Flacos, sin músculo y demasiado cortos como para servir de algo más que un adorno a un animal de ese tamaño. De hecho, los brazos medían menos de un metro; no es demasiado espacio para guardar músculos enormes. Así, solo basándonos en eso, podríamos pensar que sí, efectivamente, un humano fuerte, como los que compiten en vencidas, pulseadas o como les quieran llamar, podría ganar.

Pero, de nuevo, la ciencia nos quita nuestros sueños. De acuerdo con Jack Conrad, ningún humano del que se haya tenido registro podría vencer al T. rex. Para contestar esto, estudiaron el tamaño de los huesos disponibles y los puntos en los que el músculo conectaría con el hueso. Al parecer, los bíceps de cada brazo del Tiranosaurio podrían levantar 430 libras en curl; para darnos una idea, los humanos más fuertes no suelen superar las 260 libras. Además, no se trata solo del bíceps; el pecho y el hombro también son fundamentales a la hora de las vencidas. En este sentido, Conrad cree que estos animales tendrían la fuerza para arrancar el brazo de un humano sin problemas.

Pero no todo está perdido. Hasta ahora, los científicos no saben para qué o cómo usaban sus brazos los T. rex. Las teorías más aceptadas dicen que se usaban para sostener a la hembra durante el apareamiento, para arrojar pedazos de carne dentro de la boca o para levantarse cuando estaba en el suelo. Algo en común entre todos estos escenarios: el movimiento necesario es de arriba hacia abajo, sin ningún tipo de rotación. De hecho, se cree que no podían girar el brazo, algo necesario para ganar en vencidas.

Ojalá en algún momento de tu vida esta información sea útil. Tal vez sea algo para tener en cuenta con eso de que apenas hace unos días encontraron el fósil más grande hasta ahora de un T. rex.

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Vodko

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