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Sociedad

¿qué Es El Patriarcado?

¿qué Es El Patriarcado? - Sociedad

Estragos

Efímera

como mis alegrías,

como mi sonrisa,

como mis motivaciones.

Eterna

como mis lágrimas,

como el universo,

y las heridas de mi cuerpo.

Elevada

como mis sueños,

que terminan siendo más eminentes

que la misma realidad.

Estragos, daños, lesiones,

Traumas…

Dolores…

 
Poema seleccionado para la antología “Camino de letras”, Tahiel Ediciones.
 

 

El poema presente lo escribí bajo un profundo dolor. ¿Y usted quiere saber qué es el patriarcado? Yo le voy a contar qué es.

Patriarcado fueron todas esas veces que me silbaron aún siendo una niña y me tocaron la cola en la calle, en la escuela o en el transporte, porque desde niñas muchos – no todos, nunca me gusta generalizar – nos ven como si fuéramos objetos sexuales.

Patriarcado fueron todas esas veces que mi hermano mayor podía decir toda clase de puteadas en la mesa por ser hombre y si yo decía algo como “mierda” era una maleducada porque “las señoritas no hablan así”.

Patriarcado fueron todas esas veces que mi otro hermano mayor quedaba a mi cuidado y creía gracioso llamarme chasqueando los dedos o silbando como si yo fuese un perro.

Patriarcado fueron todas aquellas veces en la escuela primaria en las que quise jugar al fútbol y me acusaron de “mujer débil”. Casi siempre, la profesora me preguntaba si no quería mejor jugar al juego del quemado.

Patriarcado fue aquella vez en primer año de la secundaria cuando un grupo de compañeros abusó de mí, y los directivos no hicieron absolutamente nada debido a que los chicos populares que habían ocasionado ese abuso se defendían entre sí.

Patriarcado fue cuando la situación anterior me provocó ataques de pánico y, cuando pude volver al colegio, mis compañeras mujeres vinieron a pedirme explicaciones y acusarme de mentirosa en lugar de apoyarme, porque gustaban de esos chicos populares.

Patriarcado fue cuando mi otro hermano mayor y su novia se enteraron de lo sucedido y lo tomaron a chiste, diciéndome “y si te abusan, aprovechá, disfrutá”.

Patriarcado fue cuando tuve anorexia y me morí de hambre durante tres años y todos me decían que estaba hermosa y que cualquier prenda me quedaba bien al cuerpo.

Patriarcado fue cuando cuatro compañeros hombres, blancos, heterosexuales y cisgénero estuvieron todo un año burlándose de mí en el colegio, en la calle y hasta en mis redes sociales, como también empujándome, golpeándome y maltratándome en cada oportunidad; el resto de los treinta y tres alumnos que estaban en el aula sumados a los profesores, directores y monjas se taparon los ojos, los oídos y no emitieron voz ni voto, ignorando mis gritos de ayuda.

Patriarcado fue cuando uno de esos compañeros, que sabía que no debía arrojar bolas de nieve al rostro, me proyectó una en la cara y arruinó mi viaje de egresados. Ningún adulto hizo nada, y todos lo defendieron a él porque se excusaba diciendo que fue un accidente. A mí nadie me creyó y mi ojo estuvo lesionado por meses. “Él es buen chico, no lo habrá querido hacer apropósito”, decían.

Patriarcado fue cuando fui al colegio y mostré que, por lo descrito en el párrafo anterior, se estaban burlando por mensajes de Whatsapp. Sacaban capturas de pantalla a todo lo que yo hacía, escribían barbaridades, me insultaban todo el tiempo, y la peor: mandaban fotos de orangutanes con moretones en el rostro. ¿Y qué me dijo la directora?: “no podemos hacer nada con lo que te envían por internet”.

Patriarcado fue cuando egresé y dos años después, los mismos hombres seguían burlándose de mí en las redes sociales, cosificándome, maltratándome, publicando mis fotos en sus propias redes sociales.

Patriarcado fue cuando al fin pude abrirme y contarle a mi familia que había sido maltratada, violada y casi asesinada por mi ex pareja, que se aprovechó de mi fuerte depresión para arruinar mi vida, para recibir respuestas como: “parte es tu culpa por no haber contado”, “por suerte no te pasó nada”, “a algunas mujeres les gusta eso”, “¿por qué te dejaste?”, “es culpa de tus padres”. O, simplemente, no recibir respuesta…

Patriarcado fue cuando denuncié a la comisaría de la mujer y la policía que decía ser feminista, lejos de apoyarme, me criticó duramente por no haber hablado antes, porque “otra podía ser asesinada” e “iba a ser mi culpa”.

Patriarcado fue cuando los padres de mi segunda pareja me llevaron a su grupo de iglesia llamado “Acción Católica” en el que, lejos de hacer acciones por los demás, criticaban todo el tiempo en sus charlas a la comunidad homosexual y a las mujeres que abortaban. Y luego, cuando descubrieron que mis opiniones no eran como las de ellos, dijeron a mis espaldas “no permitas que ella te aleje de la iglesia”.

Patriarcado fue cuando mi segunda pareja me dejó porque descubrí que quien me maltrató me seguía con cuentas falsas en internet y tuve ataques de ansiedad. Siempre respeté sus votos de castidad y su religión cristiana. Como “cambié” y “no era la misma” me dejó sola en mi momento más débil, para luego decirme, refiriéndose a las violaciones que sufrí: “a vos te gusta que te cojan, pero cuando te cogen de verdad te traumás”.

Patriarcado fue cuando todo lo que me ocurrió en la vida llevó a que estuviese drogada y alcoholizada casi todos los días durante casi tres años, y muchos hombres querían aprovecharse de mí por mi situación, incluso aquellos que supuestamente me repudiaban.

Patriarcado fue cuando me metieron droga en un vaso y los guardias me tiraron en la vereda porque creían que yo estaba “quebrada”. Terminé internada con fuertes convulsiones, vómitos y pérdida de conciencia.

Patriarcado fue cuando la persona que me llevó al hospital creyó que yo debía devolverle el favor y quiso aprovecharse de mí y obligarme a ser su novia.

Patriarcado fue cuando mi madre envió un mail a una directora de orquesta supuestamente feminista que tenía en su agrupación al hombre que me violó, pero ella nunca le contestó.

Patriarcado fue cuando me dijeron que mi misión en la vida algún día era formar una familia, porque piensan que lo único que somos las mujeres se resume en incubadoras, sirvientas y objetos de uso sexual.

Patriarcado es todo el tiempo.

Patriarcado es cuando alguien en la televisión dice impunemente “y si la violación es inevitable, relájate y goza”.

Patriarcado es cuando todos los días nos enteramos de una muerta más y, en los medios, la juzgan por su ropa, por su alcohol en sangre o porque estaba sola a cualquier hora.

Patriarcado es cuando le creen menos a una víctima que su abusador. Patriarcado es cuando casan niñas, mutilan sus genitales o las venden para trata de blancas y casi ninguna organización se encarga de hacer algo para revertir eso.

Patriarcado es y, lamentablemente, seguirá siendo gracias a los ortodoxos, gracias a las iglesias, gracias al neoliberalismo y gracias a los “machos alfa” que, por tener dos testículos colgando entre sus piernas, se creen superiores a la otra mitad del mundo.

 

 

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Kirigiri

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