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Qué Es El Toc Y Cómo (No) Enfrentarlo



Qué Es El Toc Y Cómo (No) Enfrentarlo - Salud

Una mujer se encuentra junto a su bebé de cinco meses en la cocina, mientras se prepara a un sandwich. Al cortar el pan con el cuchillo, una imagen se le pasa por la cabeza: ella utiliza el cuchillo para apuñalar a su hijo. La imagen la atormenta, y se pasa por horas buscando razones en su cabeza para demostrarse que ella no sería capaz de hacer algo así. Nunca en ningún momento ha lastimado a nadie sin ninguna razón, y menos a alguien a quien ama.

Un adolescente se encuentra sentado en el sillón con uno de sus amigos más cercanos mirando un partido de fútbol, por un segundo se le plantea la idea de besar a su amigo. A partir de ese momento, siente un gran malestar, dudas, y se plantea una y otra vez en su cabeza si es posible que sea homosexual. Jamás ha sentido atracción por una persona de su mismo sexo, y siempre le han atraído las chicas.

Un hombre tiene el molesto hábito de volver hasta la puerta de su casa, cada vez que sale de la misma, a controlar si la puerta ha sido correctamente trancada con llave. Ni una sola vez se encontró con que no había trancado la puerta.

 

Lo que todas estas personas tienen en común es que padecen de lo que se conoce como Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), que no se trata, como mucha gente piensa, en ponerse impaciente cuando se cocina algo en el microondas, o en preferir que los lápices estén ordenados de cierta manera, sino en un trastorno que lleva a que millones de personas alrededor del Mundo padecen de mucha ansiedad, angustia y culpa, entre otras emociones o sensaciones negativas.

Sí es cierto que las personas con ciertos rasgos obsesivos en su personalidad tienen más posibilidades de sufrir este trastorno, así como las personas más inseguras e introvertidas, quienes tienden a dudar más acerca de sí mismos.

 

¿Pero de qué se trata exactamente el TOC?

 

En primer lugar, como se habrán dado cuenta, se trata de ideas intrusivas que aparecen en nuestra mente, de forma obsesiva, y que luchamos contra ellas de forma compulsiva, como bien dice el nombre. Estas compulsiones pueden ser solamente mentales, o también llevados al mundo físico, como se puede apreciar en el comienzo del texto. Una persona con estos rasgos obsesivos a la que se le aparezca la idea de que puede ser, o hacer, algo que considera desagradable o inmoral, posiblemente intente convencerse a sí mismo en interminables diálogos en su propia cabeza por qué es que estas ideas son irracionales, y demostrarse que él o ella en realidad es una buena persona, llegando normalmente a conclusiones satisfactorias, pero apareciendo nuevamente la misma pregunta (o reformulada), pasándose horas, días, semanas, meses o hasta años, luchando contra una idea que no tiene ningún tipo de soporte lógico o real. Lo mismo sucede con una persona que cada unos pocos minutos sienta una imperiosa necesidad de lavarse las manos, y pase una gran parte del día en el baño haciéndolo. Esta persona le hace caso a una idea irracional de que sus manos están sucias, y se pasa realizando estas compulsiones.

Pero estas personas están cometiendo un error, lo que están realizando es contraproducente, como veremos a continuación.

 

¿Cómo luchar efectivamente contra el TOC?

 

En pocas palabras: no luchando. La forma más efectiva que se conoce, en mi opinión, desde la Psicología, para disminuir los síntomas de este trastorno es precisamente haciendo lo que puede sonarle más contraintuitivo a una persona con rasgos obsesivos: no dándole importancia a estos pensamientos y no luchando contra ellos.

A todas las personas les aparecen ideas absurdas y desagradables, pero no son todas las que les dan la importancia que merecen: ninguna. Una persona a la que le aparecen pensamientos inmorales de forma repetida puede comprender racionalmente que estas ideas no tienen particular importancia y que no dicen nada de él, pero para sentirse completamente seguro, enfrentará estas ideas con los ya mencionados diálogos internos, cayendo nuevamente en la trampa del TOC. Es preferible cortar todo de raíz y no seguirle el juego a estas ideas. En un lenguaje más psicológico: no reforzar esta conducta, ya que toda conducta no reforzada se termina extinguiendo.

Por supuesto, esto no resulta fácil y es preferible acompañarlo con una terapia psicológica cognitivo conductual, para encontrar las ideas irracionales que nos llevan a darle más importancia de la que tienen a estos pensamientos, y poder desmantelarlas, así como para encontrar técnicas efectivas para poder ignorar los pensamientos obsesivos cuando estos aparezcan. Un ejemplo sería pronunciar en voz baja (o simplemente decirse a sí mismo) algo que nos recuerde que no debemos caer en el juego del TOC. Algo corto y efectivo, como “basta”, o “estos pensamientos no significan nada”.

También, sobretodo en casos donde la persona se sienta especialmente ansiosa o con un considerable malestar, la terapia psicológica con un tratamiento psiquiátrico. Es importante saber que un psicólogo no está capacitado para medicar a sus pacientes, por lo que se debe acudir con un profesional del área. De más está decir que tampoco debe uno automedicarse, ya que no conoce cuáles son los riesgos que esto pueda significar.

Otros aspectos que pueden ayudar a reducir de forma significativa los síntomas es cambiar ciertos aspectos de la vida diaria que puedan estar ayudando a que estos aparezcan: es más posible que estas ideas aparezcan, con más fuerza, y que uno tienda a seguirles el juego, si se encuentra en un momento con mucho tiempo libre, sin objetivos claros en la vida, y en los que se realice poca actividad física. Una persona que estudia, trabaja, tiene cierto orden en su vida y se encuentra relativamente satisfecho con ésta, tiene menos posibilidades de que la lucha contra las ideas irracionales le quite tiempo de su vida. En cambio, una persona ociosa, que no logra encontrar ningún tipo de organización o de sentido a su vida, incrementa las posibilidades. Lo mismo ocurre con el ejercicio físico: está comprobado que los efectos del mismo ayudan a tener un psiquis más estable, así como con los ejercicios de relajación o la meditación.

 

 

 

 

 

 

Link imagen: https://www.losandes.com.ar/article/-sufris-de-un-toc-aqui-una-lista-de-los-mas-comunes-y-como-identificarlos

Por último, es importante saber que no existe, de momento, una cura contra el TOC, pero lo que sí tenemos son herramientas para reducir al menor grado posible los síntomas del mismo, haciendo que las personas que lo padecen puedan llevar vidas satisfactorias, sin perder interminables horas de compulsiones inútiles y gran malestar psicológico. Es importante entender que las ideas absurdas e inmorales van a seguir apareciendo, lo fundamental es cómo respondemos ante esto: o les damos la importancia que no tienen, y seguimos con una vida de ansiedad, culpa y vergüenza sin razón; o simplemente las tomamos como lo que son: ideas intrusivas, molestas y desagradables, pero sin poder sobre nosotros.

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Andrescl92

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