Literatura

Relato Presagio Ii

Relato Presagio Ii - Literatura

Después de un largo fin de semana encerrado en el apartamento  pensó que ya era hora de salir de su misantropía  e ir en busca de vida humana, eran las 6:35 am  y en ese momento noto que  no podría dormir más aunque se esforzara en ello,  así que con pereza  se levantó a cocinar su desayuno , ya llevaba una de sus tres semanas de vacaciones sin hacer nada divertido en realidad, solo ver las noticias, él había llegado  a  imaginar que sus primeras vacaciones de su primer empleo decente debían ser épicas, extraordinarias, fantásticas,  pero no contaba que luego de salir de la oficina aquel último  día  de trabajo, sus planes se vinieran abajo cuando llego la noticia de una ineludible  tormenta  de proporciones espeluznantes que azotaría la ciudad y lo peores pronostico impidieron que despegaran los aviones, además  los recientes e inusuales accidentes de tránsito a causa de las ráfagas de viento y escombros volátiles  le hicieron desistir de salir por tierra de la ciudad,  no pudo más que refugiarse en su apartamento y  como todo los demás seres humanos de la ciudad hizo lo necesario para proveerse de todo lo básico para sobrevivir en casa,  lo que mas lo hacía  sentir desgraciado era el hecho que justo pasaba  esto en medio de sus primeras vacaciones,  de todas formas no había de otra que  conformarse  y se consolaba con imaginaciones de si mismo en la playa o en medio de caminos inhóspitos. Hasta ese momento pese a todo no había desistido y en la primera oportunidad que tuviera  se iría lejos tan lejos como fuera posible, por eso tenía todo empacado en su mochila por si acaso, pero ese día tan perezoso en que madrugo para hacer su desayuno no iba a ser, cuando estaba ya sirviendo sus huevos  de pronto el suelo comenzó a sacudirse y las paredes a moverse por siete terribles segundos de un pánico aun dormido,  la tierra rugió y posteriormente  se oyó sonidos crujientes por todas partes, después del despertar del pánico vino la reacción, tomo su billetera y salió corriendo del apartamento, se diría de ese momento que nadie en el mundo había bajado  tan rápido unas  escaleras desde un tercer piso, afuera llovía intensamente y congelaba de frio, sin sombrilla con tan solo  una sudadera vieja y chancletas desistió de su idea de quedarse afuera  al ver el aspecto tan tenebroso de la calle, al parecer también era el único ser viviente que existía  en la zona, nadie salió, nadie siquiera hizo algún ruido, ni los  perros de sus vecinos, ni las alarmas, no hubo señal de vida que lo confortara y como el movimiento telúrico no tuvo replicas después de un rato volvió por las escaleras como si nada hubiera pasado.

Dentro de casa los relojes de su habitación y sala estaban estáticos en la misma hora que los vio desde que despertó, había servicio de electricidad y agua  pero no  de televisión, ni Internet, ni señal celular, su Smartphone se había apagado y no parecía tener carga. Más calmado entonces atribuyo a la hora  y al clima la quietud silenciosa de todos los demás ante tremendo susto. Aunque él no lo admitía este temblor era lo más emociónante que le había pasado en los últimos días, se hallaba preso de una risa nerviosa que aunque no duro mucho, le hizo  sentir el hombre más afortunado, sin embargo  inmediatamente paro de reír hubo un estruendo colosal  alrededor, por arriba, a los  lados, abajo todo crujía, parecía como si todos los edificios estuvieran cayendo, por un momento para él fue el fin del mundo.

Tirado en el suelo no supo cuánto tiempo había pasado,  pensó que estaría muerto  sin ninguna duda pero ¿Cómo era estar muerto, que se sentía, habrían pensamientos así? Se levantó lentamente y se sorprendió al ver que todo estaba en su lugar, incluso los huevos estaban aún calientes sobre la mesa pero a él le parecía haber estado  sobre el suelo una eternidad. Lleno su estómago,  intento salir por la puerta sin éxito, algo parecía bloquearla, miro por sus dos ventanas pero parecía que la noche mas obscura se había apoderado del día,  todo era absoluta obscuridad,  inmediatamente después el baño comenzó a emitir ruidos extrañamente espeluznantes, las luces empezaron a parpadear  y el piso se hizo tan blando como un colchón, las cosas comenzaron a flotar en cámara lenta pero un sacudón  hizo que todo se estrellara contra la pared incluyéndolo a el mismo,  el golpe fue tan fuerte que al intentar levantarse perdió el equilibrio y se golpeó la cabeza con el borde de una mesa,  cayo inconsciente al suelo.  Al abrir los ojos vio a su mama que lo estaba llamando para que se levantara a comer y decía algo sobre llegar tarde a una reunión, adormecido aún se puso una muda de ropa elegante, se lavó la cara  pero cuando salía de la habitación recordó que su mama ya había muerto hace años.

Imagen de Lucian Freud (1922-2011) “Startled Man: Self Portrait”

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 4 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

heroe127

Deja un comentario

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información