Literatura

Reseña crítica de Daniel Cassany «La arquitectura de la frase»



Reseña crítica de Daniel Cassany «La arquitectura de la frase» - Literatura

El presente trabajo está basado en el capítulo La arquitectura de la frase perteneciente al libro La cocina de la escritura del escritor catalán Daniel Cassany. Dirigida a toda aquella persona interesada en la escritura, esta lectura promete, de manera refrescante, arrojar un poco de luz a las complicaciones que nos podemos encontrar al plasmar nuestras ideas en papel. Ofrece una guía y ayuda para convertir los manuscritos más oscuros y desaliñados en los más limpios e inteligibles.

Daniel Cassany habla sobre diversos elementos a tener en cuenta a la hora de redactar. Así, comienza con la explicación de lo que sería la extensión ideal de las frases. Utiliza diferentes fuentes y ejemplos como ayuda para hacer ver al lector cómo se puede complicar la lectura de una oración si se hace excesivamente larga y añadimos información en abundancia. Sin embargo, también señala los problemas de las frases demasiado cortas, sobre todo si se suceden unas a otras sin relación alguna.

Afirma que “la ordenación interna de la frase es otra cuestión que incide directamente sobre la inteligibilidad de la prosa”. Apunta que la estructura más básica y comprensible es la de sujeto-verbo-complementos. Plantea tres posibilidades para posicionar estos últimos: al principio, en medio o al final de la oración, cada una con sus ventajas e inconvenientes.

El tercer y último consejo que Cassany nos brinda es prestarle atención a la selección sintáctica que realizamos. Sugiere no esconder el sujeto en oraciones impersonales o pasivas para ganar fuerza en la afirmación y equilibrar el uso de nombres y verbos para arrojar claridad y no oscurecer con abstractividad, así como limitar el uso de gerundios que, según la opinión del autor, cargan la frase. También recomienda evitar las negaciones debido a que requieren un nivel de atención más elevado respecto a las afirmaciones, y utilizar un estilo activo, ya que de lo contrario, añade pesadez y lentitud al ritmo.

Finalmente, concluye con una serie de ejercicios propuestos para que el propio lector los realice, con una de las posibles correcciones y su explicación y con una síntesis en forma de consejos sobre lo hablado durante todo el capítulo.

Cassany nos expone su postura de manera clara y precisa. Utiliza un lenguaje fácil de interpretar y que no deja lugar a confusiones, y en el caso de que estas se produzcan, quedan visiblemente solventadas gracias a la gran cantidad de ejemplos y correcciones que ofrece. Esto, sin embargo, puede convertirse en un elemento de doble filo, pues así como despeja las posibles dudas también atribuye cierta carga y una sensación de repetición a la hora de leer, debido a la cantidad de texto sin información sustancial. Quizás se debería haber disminuido ligeramente el volumen de aclaraciones.

Respecto al contenido, lo considero muy acertado, útil y lógico. Tal vez las únicas reservas que tenga sean en relación a la restricción del uso de la negación. Es cierto que según qué tipo de negativas son complejas, pero no encuentro que la negación básica requiera más esfuerzo o tiempo para comprender si lo comparamos con una afirmación, como podría ser mañana iré a trabajar/ mañana no iré a trabajar. A no ser que haya intereses de por medio de tipo comercial o de relaciones públicas, como bien señala el escritor, no considero que su uso sea tan perjudicial.

Me gustaría elogiar finalmente la interactividad que presenta al exponer ejercicios pensados para el lector que ayuden a asimilar y poner en práctica lo aprendido durante la lectura. Denota entrega e interés, no un simple deseo de escribir y que lo entienda quien quiera.

La conclusión que saco sobre la lectura es una breve. Mediante una escritura llevadera y generalmente ligera, Daniel Cassany en mi opinión consigue alcanzar su objetivo de manera muy sencilla: facilitar pautas a seguir para que cualquier mensaje que tengamos en mente esté escrito correctamente y que su comprensión sea lo más fácil posible. Los principiantes, en lo que a esta práctica que es el escribir se refiere, encuentran en estas líneas información valiosa que, sin duda, no dejará indiferente a cualquier interesado en el tema.

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Acerca del autor

Wolfus

2 comentarios

  • Es que una buena sintaxis nos permite seleccionar el orden en el que presentamos la información y unimos las oraciones. Con ella podemos alternar entre oraciones simples y compuestas, así como evitar la acumulación de estructuras repetidas. Bueno y pedagógico artículo.
    Un saludo.

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