Literatura

Rojo Profundo

Rojo Profundo - Literatura

En la lejanía de los inocentes fuimos a encontrarnos.

La casa frente al mar era nuestro sitio para evitar testigos. Era el lugar donde las miradas indeseadas no podían llegar.

Involucrados ya en la intimidad, te tocaba los labios, te rodeaba las caderas.

La pasión que estaba creando te estaba empezando a gobernar.

De este modo, note como tu lengua se ponía inquieta y la boca pedía un beso.

Estabas ahí, dulce.

Apreté tu cintura para atraerte hacia mí.

Unidos así te transmitía más fuego del que ya tenías.

El calor de mi cuerpo te compartía mis deseos y pude ver como eso te estremecía.

Ahí estábamos, mi amor, en nuestro pequeño momento de placer…los dos y nadie más.

La cama nos miraba. El momento pedía piel, y nosotros también.

Tus cabellos te cubrían hasta donde podían luego de que la ropa dejo de hacerlo. Te volvías luz sin lo material.

Estabas imponente, como siempre.

Te perseguí entonces por las sabanas hasta que di contigo.

No te deje huir, y tú no querías que lo hiciera.

Te sostuve con firmeza y fui justo al cuello.

Te mordí sutilmente logrando que un suspiro se escapara de ti.

En un instante, cambiaste la situación poniéndote encima mío.

Había perdido el control por completo y eso dibujaba una sonrisa en tu boca.

En mi oído, murmuraste algo que me hizo estremecer.

Quería tocarte, pero no me lo permitías.

Me sentía vulnerable pero muy excitado, adoraba ser víctima de tu placer.

De pronto, un violento sonido quebró la escena.

Asustada, vestiste tu desnudo cuerpo con las sabanas mientras mirabas con temor la puerta.

Algo se había roto fuera del cuarto, y tenía que averiguar que era.

La pasión había muerto y su lugar había sido tomado por el miedo.

Lentamente fui hasta la puerta y la abrí con cuidado.

Estabas detrás de mí, acurrucada contra mi brazo, cuando descubrimos como la escena se explicaba sola.

Uno de los ventanales de la casa había sido destrozado por el impacto de una roca, la cual yacía sobre la alfombra.

“¿quién haría algo así?” me pregunté mientras examinaba la situación.

De golpe, mis ojos se hicieron enormes cuando vi que, entre los cristales, había una nota escrita en un rojo profundo que rezaba: “Este es tu final”

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

4.50 - 2 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Britania

Deja un comentario

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información