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Series de televisión que ver una y otra vez (1): The Wire

Series de televisión que ver una y otra vez (1): The Wire - Cine y Televisión

Aquí comienza la enésima lista o recomendación seriéfila. Todos tenemos nuestras series favoritas. Y a todos nos llegan recomendaciones por todas partes. De nuestros amigos, pero sobre todo, de internet. No hay web de prensa general o especializada que no tenga un espacio dedicado a las series de televisión. La era dorada de la nueva televisión. La nueva forma de ver “televisión”. Internet y la posibilidad de ver cuando quieras una temporada entera de tu serie favorita. Estas son las características de los nuevos tiempos. Pero tanta oferta es abrumadora. Salvo unas cuantas series, la mayoría no pasan el filtro de los espectadores. La gente tiene mucho donde elegir y es difícil “engancharse” por completo a una. Probablemente Juego de Tronos sea de esas. Y en los últimos años, series como Breaking Bad o, tal vez, The Walking Dead, hayan seguido el mismo camino.

Pero antes que todo esto se revolucionara, y de eso no hace mucho, las series había que verlas en televisión. Había que esperar cada semana para ver los capítulos. En algunos casos teníamos que esperar a que algún “pirata” los subiera a internet para poder verlo. Si algo ha destacado por encima de todo, en lo que respecta a la series, es que se han caracterizado por los argumentos no concluyentes. En los ochenta y noventa muchas series seguían un mismo patrón. Cada episodio, una historia diferente. Pero eso cambió con series como Twin Peaks o Los Soprano. Fue el canal de pago de Estados Unidos, HBO, el que introdujo de manera más evidente, ese concepto. Precisamente una de sus series, The Wire, es para muchos una de las mejores de la historia, cuando no la mejor.

En 2008 emitían su última temporada. Fue entonces cuando supe de su existencia. Leí un artículo en la prensa que destacaba la calidad de sus historias. La consideraban una de las mejores series de los últimos tiempos. Eso me llamó la atención y me decidí a verla. ¿Cómo? Descargándola de internet. No tenía otra opción.

El primer episodio de la primera temporada de The Wire me pareció dos cosas: una, un poco aburrido, y dos, diferente. Es la típica historia de polis contra malos. Solo que los “polis” no parecen tan buenos. Y los malos no parecen serlo tanto. Es la historia de los bajos fondos de una ciudad, en donde el narcotráfico a pequeña escala esconde muchas cosas: marginación social, corrupción policial, violencia, etc. Lo que hacía destacar a The Wire, además de los guiones y sus personajes, era su argumento. La primera temporada estaba enteramente dedicada a una sola cuestión: perseguir a los cabecillas de una red de narcotraficantes en la ciudad de Baltimore. Pero las series nos habían enseñado mal. Nos habían mostrado que el crimen se combate fácilmente. Que la justicia es “justa”. Y que los “buenos” tienen todos los medios. En definitiva, que para pillar al malo había que hacer más bien poco. Pero no, la realidad no es así. Para poder pinchar el teléfono a un narcotraficante hay que pedir permiso a los jueces. Tienes que pedir permiso a tus superiores. Tienes que pedir que te asignen un presupuesto, un equipo profesional. En resumen, medios. Y no siempre es así. Y aunque parezca mentira, ahí radicaba la genialidad de su argumento.

A medida que veía más y más episodios, The Wire se iba convirtiendo en mi serie favorita. Tenía todo. Un buen número de personajes, todos importantes. No había protagonistas destacables, aunque poco a poco empezabas a tener tus favoritos. Los policías tienen sus propias miserias. Los delincuentes también. Y todos ellos parecen auténticos. Esto es un drama atractivo. Y aquí no hay ganadores.

The Wire tuvo cinco temporadas. En cada una de ellas una serie de policías tenía que dedicar su trabajo a un solo “caso”. Aunque a medida que pasaban las temporadas, veías como todos estaban relacionados. Los del barrio marginado, que sobrevivían menudeando con la venta de dosis, estaban relacionados con los tipos que trabajaban en el puerto de Baltimore. Los peces gordos de la ciudad, tanto de los negocios oscuros como los que no, estaban también vinculados. Corrupción política. Prensa que no podía hacer su trabajo. Escuelas públicas con dificultades. Chavales con poco futuro. El día a día de una ciudad americana con problemas. Los mismos que podía tener la realidad del Baltimore que inspiraba la serie.

The Wire es una de las series que siempre recomendaré a alguien. O mejor dicho, no. Lo de decir a alguien lo que tiene que ver, empieza a ser algo repetitivo. Y lo que a mí me entusiasma a otro le podrá parecer aburrido. En cualquier caso, The Wire es una serie que veré una y otra vez. Y nunca me cansaré de ello.

Steve Earle – I feel alright

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Acerca del autor

perher

1 comentario

  • Creo que ví un par de capítulos hace un tiempo y no me convenció del todo, todo es cuestión de darle una segunda oportunidad. Y sobre todo si tiene una banda sonora tan buena como las canciones de Steve Earle. Un saludo.




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