Deporte

Sigo Siendo El Número 15

Sigo Siendo El Número 15 - Deporte

Al contrario que su primo, Tracy McGrady, Vince Carter si pasó por la universidad antes de dar el salto a la liga profesional. La carta de presentación que traía era buena, por lo que los Raptors de Toronto lo seleccionaron para sus filas. Una vez acomodado, Vince empezó a demostrar sus habilidades en la cancha convirtiéndose, junto a su primo, en el arma anotadora del equipo. Era peligroso desde la media distancia, pero lo que de verdad estaba dando forma a su imagen como jugador, era la potencia bruta que demostraba cada vez que hundía en el balón con un mate. Esto proceso de construcción de identidad se completó cuando Carter destrozó estrepitosamente a sus rivales en el legendario concurso de mates del «All Star» del año 2000. Un ya veterano Steve Francis contemplaba en directo con la boca abierta el modo en el que Vince «levitaba» en el aire antes de hacer contacto con el aro.

 

El equipo de Toronto se abría paso sin dejar supervivientes, pero en el año 2001 sufrió un impacto que «agrietó» su sólida ofensiva. Orlando Magic tenía «los dientes largos» con T-Mac, por lo que le ofreció un contrato que no pudo rechazar. Desaparecido Tracy, Carter se quedaba como única estrella del equipo del Velociraptor. Esto se reflejo de dos formas; el equipo tuvo un balance más pobre que en temporadas anteriores, y el índice de anotación de Vince subió debido a que ya no estaba su primo para compartir.

 

Las temporadas se sucedieron y el equipo de Toronto seguía sin recibir refuerzos. El peso del equipo seguía estando sobre los hombros de Vince, lo cual estaba empezando a cansar al jugador. De esta forma Carter se quitó la venda, y forzó el traspaso. El equipo receptor fueron los Nets de New Jersey. La imagen que Carter forjó en este equipo es la que muchas personas fabrican en su cabeza al hablar del jugador: un Vince más maduro, vestido de blanco, y consiguiendo junto al mítico Jason Kidd unas cifras que los llevarían hasta las rondas más altas de los playoffs. Cabe destacar la temporada 2006-2007 en la que los Nets de Carter podían haber culminado la clasificación magna, de no haber sido por un despiadado Dwyane Wade que los eliminó.

 

Completada su etapa en New Jersey, Vince desapareció de la escena principal. Los años habían pasado y a Carter, como a su primo, no lo quedo otra opción que marcharse con dignidad y comenzar un viaje a contrarreloj por la liga. Picoteó en los Suns, los Mavericks, los Grizzlies, y los Kings, pero siempre como «un jugador secundario». El público lo veía como la leyenda que era, pero «no lo tomaba en serio». Se centraba más en recordar y elogiar su pasado, que en observar el juego que desarrollaba en la cancha. Hoy en día, con 41 años, sigue en activo en los Hawks de Atlanta, equipo que también acogió a Tracy al final de su camino. Sin embargo, «no es un jugador real». En este 2019, Vince es un elemento anacrónico, que existe en la NBA únicamente para recordarnos épocas mejores. Funciona como un catalizador que da forma física y mantiene vivos nuestros recuerdos.

 

 

 

 

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

2.60 - 5 votos
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Sarvatore

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información