Historia

“solamente Una Vez” La Historia De La Canción.

“solamente Una Vez” La Historia De La Canción. - Historia

Cuantas veces hemos escuchado una canción que llega a conectar emocionalmente con nosotros, algunas de una manera tan profunda que sentimos que el autor estaba contando nuestra historia sin conocerla.

“Solamente una vez” en un bolero del prócer de la canción mexicana Agustín Lara, una de esas canciones que se encuentran ya en la memoria colectiva de todos los mexicanos.

La fama de este compositor mexicano que conoció el éxito a principios de los años 30, siempre fue la del bohemio pianista que tocaba en los cabarés de la Ciudad de México y dedicaba sus inspiradas obras al amor y desamor de mujeres fatales.

“Arráncame la vida” o “Aventurera” son algunos de los temas con los que gano la fama y que retratan el mundo romántico pero sombrío al que se le relacionaba a él y a su música.

Dueño de algunas de las obras más importantes del cancionero mexicano(incluso me atrevería a decir latinoamericano) la vida del compositor es un tema aparte, tiene una riqueza artística e histórica enorme.

Pero en este articulo estamos hablando del tema que es quizás él más conocido del prolífico autor.

Cuando escuchamos la letra de la canción “Solamente una vez” podemos imaginar cualquier cosa excepto que se trate de un tema que ahonda más en lo espiritual.

Cuantas veces hemos escuchado (o dedicado) ese tema a algún amor que nos ha dejado o pensado en la desesperación amorosa que llevo al autor a escribir con tanta pasión el tema.

Esto ultimo puede ser cierto, pero no es lo que parece a simple vista.

El tema esta dedicado al gran tenor mexicano José Mojica, nacido el 14 de septiembre de 1895 en San Gabriel Jalisco México.

Dueño de una voz prodigiosa tuvo la oportunidad de estudiar en el Conservatorio Nacional de Música bajo la tutela del maestro José Pierson.

Su búsqueda de talento lo llevo a probar fortuna en la ciudad de Nueva York, ahí tuvo que lavar platos para subsistir mientras hacia audiciones en busca de alguna oportunidad como cantante y actor.

En ese oficio de lavaplatos fue descubierto un día por Enrico Caruso el famoso cantante de opera, al escucharlo cantar lo recomendó para ser admitido en la Compañía de Opera de Chicago, en la que hizo su debut y disfruto de sus primeros éxitos en tierra americana.

Este éxito llevo a Mojica hasta Hollywood, en la época de los 30 grabo películas tanto en USA como en México, convirtiéndolo en una estrella de fama mundial.

Estando en la cúspide de su carrera Mojica experimento un duro golpe al enterarse de la muerte de su madre, el hecho lo dejo hundido en una gran depresión y desesperado busco refugio en la religión.

José Mojica decidió desprenderse de todas sus posesiones materiales y abandonar su carrera en la música y el cine para convertirse en sacerdote franciscano.

Cuenta la leyenda que una noche en Buenos Aires mientras los dos artistas estaban de gira, Agustín Lara paso a su cuarto de hotel para conocerlo y conversar, Mojica le hablo a Lara sobre su plan para retirarse de los escenarios y como solamente podía encontrar consuelo al dolor que le causaba la perdida de su madre en la vida religiosa.

Agustín Lara quedo tan conmovido al escuchar esta historia que se inspiro en ella para componer el tema, este fue dedicado a Mojica y fue grabado por otro grande de la música mexicana el tenor Pedro Vargas.

Aunque muchas personas piensan que esta canción es otra más de desamor en realidad es más profunda, habla de un despertar espiritual y una búsqueda personal fuera de lo mundano.

Esta canción nos habla de que a pesar de poseer riquezas y fama el vacío que nos deja la perdida de un ser querido no puede llenarse.

José Mojica fue ordenado sacerdote en 1947 y aunque siguió aprovechando sus dotes artísticos para ayudar económicamente a su congregación e incluso grabo la película “Yo pecador” en 1959 (película autobiográfica que el mismo escribió) continuo en el ejercicio religioso hasta su muerte el 20 de septiembre de 1974 en la ciudad de Lima Perú.

Estos dos personajes son sin duda dos grandes artistas mexicanos, que nos han llenado de emociones y cuya obra sigue teniendo relevancia hoy en día, así que la próxima vez que escuches esta hermosa canción tal vez le encuentres un sentido diferente.

Solamente una vez, amé en la vida,
solamente una vez, y nada más,
una vez nada más en mi huerto, brilló la esperanza,
la esperanza que alumbra el camino, de mi soledad.
 
Una vez nada más, se entrega el alma,
con la dulce y total renunciación,
y cuando este milagro realiza, el prodigio de amarse,
hay campanas de fiesta que cantan, en el corazón.

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btomosh

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