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UBER, BUEN O MAL NEGOCIO…

UBER, BUEN O MAL NEGOCIO… - Sociedad

VIVENCIAS UBER.

Hola.

En octubre de 2016 un amigo me dijo; “porqué no compras un coche y lo manejas con uber”. Tengo 63 años y vendí mi negocio porque quiero vender mi curso y mi libro de capacitación por internet. Entonces el fin de año llegó muy rápido y mi deducción fue; está bien, voy a comprar un coche para manejarlo en uber. Mi amigo me ayudó y salimos a la ciudad con el servicio de uber. Pedimos un servicio uberx y le preguntamos al chofer acerca de sus experiencias y así lo hicimos con 3 o 4 servicios más…

Busqué un coche y encontré el que me gustó, un Sentra 2013 negro con rines de aluminio y a/a.

Llevé a cabo los trámites para ingresar a uber; conseguí  la carta de no antecedentes penales, compré la tag para pago de vías rápidas, accesorios para el celular (clip para sujetarlo, enchufe para carga de batería y cable con multi contactos), todo esto para dar el mejor servicio a los pasajeros que uber exige a los conductores.

Estudié los tutoriales uber para hacer el examen de admisión en sus oficinas. Sin estudiar los tutoriales, podría haber reprobado el examen y para poder volver a presentarlo deben pasar 2 años. Esto me hubiera ocasionado un serio problema porque yo ya tenía el coche y los accesorios.

Finalmente compré el seguro del coche que uber exige, no es cualquier seguro.

Con todo los tramites cumplidos, salí el 5 de noviembre a ofrecer el servicio uber como socio/conductor y mi primer cliente fue un muchacho repartidor de pizzas.

Ahora. ¿Quien sirve a quien? Pasó por mi mente.

Y así empecé a saber usar la aplicación uber; primero debo activar la aplicación y oprimir “conectado”, esto significa que en cualquier momento puede sonar la alarma solicitud de algún servicio de un pasajero. A veces pasan varios minutos para sonar la alarma, mismos que son tiempo-hombre y consumo de gasolina que merman la ganancia del día.

Conforme a los días, aparentemente fui adquiriendo experiencia pues son varias cosas que debemos controlar los conductores al mismo tiempo; concentrados al manejar, aceptar la solicitud del servicio,  usar la aplicación del GPS (waze). Dominar el navegador, es una flecha que va sobre una línea azul del waze y al principio cometí varios errores y tuve corregir la ruta, a veces muy rápido y otras tuve que recorrer una distancia larga para recuperar el camino para regresar a la ruta para llegar al destino del pasajero abordo.

MANEJAR APRISA ES EN CONTRA DE LAS GANANCIAS.

Uno de mis primeros pasajeros pidió el servicio al aeropuerto y durante el camino me dijo:

-¿Puede ir más rápido? Tenemos que documentarnos a la brevedad.

Acepté su petición y manejé zigzagueando en el tráfico, llegamos bastante rápido al aeropuerto y agradeció mi esfuerzo. Sólo que yo corrí el riesgo al manejar de esa manera, gasté más gasolina y sólo recibí su elogio. No debo hacer esto otra vez pues voy en contra de mis ganancias.

UN PASAJERO MUY AGRADABLE.

Yo estaba en Santa Fe, había estado esperando recibir una alarma de servicio y sonó esta.  Recogí a un pasajero en un hospital.

-Guillermo, me llamó al celular para decirme donde estaba y como iba vestido para poder identificarlo. La gente cree que el conductor va viendo el escenario y no es así; nosotros vemos el GPS para llegar al destino.

Pues bien. Llegué por este pasajero y me dijo espontáneamente; mira Guillermo, vamos al aeropuerto pero yo creo que comemos antes. Yo pensé “yo no puedo comer con usted, yo sólo debo llevarlo al aeropuerto”.

Más adelante el tráfico fue más intenso y me dijo nuevamente; mejor vámonos al aeropuerto. A mí me agradó su espontaneidad de la invitación a comer. Parecía que nos conocíamos desde antes y coincidimos en que ambos jugamos tenis y yo calculé su edad, era de la misma edad de mi hermano Miguel (QEPD), 76 años. Platicamos casi todo el camino.

-Me operaron de la columna por haber exagerado jugar tenis singles, fue demasiado castigo para la columna, Guillermo. Me dijo.

Él tiene granjas de peces en Chiapas.

Llegamos al destino y nos despedimos en el aeropuerto.

Llevar al aeropuerto de la CDMX es una calamidad pues no es rápido recibir la alarma de algún nuevo servicio para salir de esa zona. Adicionalmente tenemos que manejar el coche pues no podemos estacionarnos porque las patrullas nos obligan a retirarnos. En esos momentos nuestra mente se acelera y nos preguntamos; ¿Qué hago para no manejar mucho sin pasajero y gastar la gasolina?

Después noté que en la aplicación aparece la cantidad de coches uber que están en fila para sonar la alarma; 75, 74, 73, etc. Y nosotros evaluamos la espera o ir a otra zona.

No debemos manejar dentro de vías rápidas pues difícilmente puede sonar la alarma para otro servicio.

HISTORIA MUY “DURA” QUE ME CONFIÓ UN PASAJERO.

Era sábado por la tarde y recogí a una pareja con un niño en determinada zona, inicié el viaje al centro de la ciudad y la señora me pidió cambiar el destino.

-Por favor vamos a otra dirección.

Con gusto, le dije. Por favor cambie el destino desde su aplicación porque todo debe quedar registrado en la aplicación uber.

-Muy bien, ya lo hice, me dijo.

Inicié el viaje hacia Bosques de las Lomas.

Al llegar al destino la señora se bajó con el niño y dijo; espera en el auto mi amor, voy a dejarlo con mi mamá.

Bien, dijo él.

Guillermo. Con la conversación que hemos tenido durante el viaje, tengo la confianza de decirte algo que me pasa.

Bueno. Gracias por la confianza. ¿Qué te pasa?

¿Sabes? Yo soy argentino y allá conocí a mi pareja, yo no soy el padre del chico, el padre vive en Argentina. Entonces, yo la conocí y nos enamoramos y yo estoy tratado muy bien de mi enfermedad pero se me salió de control!

¿Y qué pasó? Le pregunté.

LA CONTAGIÉ DE SIDA.

Esta noticia me cimbró y todavía siento tristeza por ellos.

Oprimí “terminar viaje” y sonó rápidamente la alarma.

Recogí a un señor y a su hijo que vinieron desde La paz, B.C.S. para ver el juego de la NFL Raiders vs Texans en el estadio azteca.

-Guillermo. Por favor nos llevas al museo de antropología. Caminaremos un poco y queremos llegar temprano al hotel para descansar.

Ese fue mi último viaje del día. Gané $ 750.00 menos el costo de la gasolina.

COMÍA DENTRO DEL COCHE.

Siempre comí  en el coche pues hacerlo en otro sitio me costaba más y estacionar el coche no es fácil en esta ciudad.

Una  de las desventajas de los conductores uber es no saber a donde tenemos que llevar al pasajero pues hasta que éste se sube al coche oprimimos un botón “iniciar viaje” y sabemos a dónde iremos.

Yo siempre pensé; “ bueno, parece que es un destino bueno, voy a Polanco”. Pero pocas veces fueron agradables los viajes que realicé. La CDMX es enorme y los pasajeros pueden ir a cualquier destino mismo que es obligación para nosotros.

MI CUMPLEAÑOS.

Era 18 de noviembre y recogí a un pasajero con destino colonia Del Valle, después a otra pasajera y la llevé Polanco, después a un pasajero a satélite y de regreso después de manejar sin gente manejé hacia Reforma centro y sobre el periférico sonó la alarma para recoger a un pasajero del otro lado del periférico, en Naucalpan.

Sonó mi celular y vi con gran alegría que era mi hija.

-Hola Marce!!!

Hola papi, muchas felicidades es tu cumpleaños. Ni creas que lo iba a olvidar. Te quiero mucho.

-Gracias mijita. ¿Ya estás en tu “jaula”? Jaja.

Ya papi. Y tú? ¿Cómo la estás pasando?

-Muy bien, voy manejando. Voy a recoger una persona.

Uyy papi, pero es tu cumpleaños.

-Sí. Paco me invitó a comer, hay mucho tráfico. Creo que sólo haré este servicio nada más.

Bueno. Disfruta mucho tu día. Te adoro y Pete te manda ABRAZOS!!!

-Gracias mi amor. Besos. Yo también te adoro.

-Hasta mañana.

Hasta mañana papi. Te quieroooo.

Sonó el teléfono, era el pasajero.

Guillermo, oiga, lo guío porque estoy en una esquina en la calle.

Estoy en un edificio blanco y frente a mí está una fábrica…

-Está bien señor. Tengo activado el waze, si no lo veo le hablo por teléfono.

Oiga. Porqué se vino por esa calle, si me hubiera hecho caso, hubiera llegado más rápido y directo.

-Señor, disculpe, yo me guío con el waze. Ya está usted dentro del coche.

Sí pero es tardísimo, mejor me hubiera dicho que no vendría por mí pronto.

-Hay mucho tráfico también señor.

Activé “iniciar servicio” a calle Horacio en Polanco.

El cuate, un judío cuarentón venía mentando madres por su celular. Todo mundo estaba mal menos él.

Me salí del periférico a la izquierda sobre Mazarik y el pasajero me dijo:

-Dé vuelta aquí. Yo vi “valet parking” y que no era la calle Horacio todavía. Me seguí despacio.

-Le dije que se diera vuelta allá atrás!!! Yo pensé, si lo bajo va a haber pleito.

¿Qué hago señor? Si estoy viendo waze.

-Ya sígase, era un atajo para llegar más pronto. Y seguía con el teléfono para hablar también.

Llegamos a su destino señor y disculpe. Es mi cumpleaños.

Que tenga buen día y me fui a comer con mi amigo a la fonda argentina en plaza San Jerónimo porque Paco estaba atorado con una compra en el Sams de esa plaza comercial.

Yo llegué poco antes que él y disfrutamos mucho mi festejo.

LA NIÑA QUE SE VOMITÓ DURANTE EL VIAJE.

Hice muchos viajes a muchas destinos en varias zonas de la ciudad. En una ocasión sonó la alarma al salir de mi casa en el sur de la ciudad y fui a recoger a una señora con sus 2 hijas pequeñas.

Oprimí  “iniciar viaje”, destino una colonia cerca de la Marquesa, Edo de México. Tardé más de una hora para llegar y una de las niñas vomitó porque se mareó. Afortunadamente la señora traía una bolsa de plástico que le puso en la boca a la niña. Ya sabía que le iba a pasar eso a la niña y no ensució el coche. Si lo hubiera hecho, yo tendría que haber reparado el daño y avisar a uber para hacerle el cargo a la pasajera a través de su tarjeta de crédito.

El destino de la pasajera fue tan lejano que pasaron muchos minutos para volver a tener la señal para la aplicación uber, esto me mermó mi ingreso porque recorrí muchos kms para llegar a una zona y recibir la alarma para otro servicio…

Esos viajes tan lejanos siempre me desagradaron y es por esto que empecé a pensar que uber no es para mí. Yo vendí mi negocio de promocionales para dedicar el tiempo completo para promover mi libro y vender mi curso.

DICIEMBRE NO ES BUENO PARA LOS CONDUCTORES UBER.

Los primeros 15 días de diciembre son constantes las solicitudes de servicio sin embargo, después del 15 mucha gente empieza vacaciones, tanto por las escuelas como en las empresas que terminan labores cerca del 22 y la ciudad tiene poco tráfico lo que repercute en los servicios.

EXTRANJEROS.

Recogí pasajeros brasileños, varios españoles, franceses, hondureños, americanos, un ruso y un nigeriano.

PASAJERO ESPAÑOL.

Hola Guillermo.

-Hola Antoine.

¿Eres español?

-Sí. De Madrid. Estoy estudiando en la UAM de Xochimilco.

¿Porqué. No es mejor  estudiar esa carrera en España?

-Es más caro.

-Disculpa Guillermo ¿Podemos pasar a un cajero automático en una plaza que está en el camino? Bajaré rápido.

Sí. Está bien Antoine.

Ya viene Antoine, pensé.

-Gracias Guillermo, podemos continuar…

De reojo vi a alguien acercarse al coche y tocó el vidrio de la ventanilla 3 veces.

Bajé el vidrio y rápidamente una señora me dijo; tiró usted esto y me entregó el celular de Antoine.

Antoine, “creo que te salvaron la vida”.

-Sí  Guillermo y la señora se alejó muy rápido, no pude agradecerle más nada.

Llegué al destino de Antoine y nos despedimos.

Los días transcurrían y yo llevé a uno y a otros pasajeros a sus distintos.

PASAJERO NIGERIANO.

Eran las 9 am y yo solía esperar la alarma de uber estacionado dentro pedregal del lago y casi siempre sonaba pronto, así no gastaba gasolina mientras iba manejando sin pasajero.

Sonó la alarma y recogí a una pasajera para llevarla a un superama en la colonia las águilas, como a 8 kilómetros de distancia. La dejé allá y me quedé ahí porque vi que no había mucha gente y quizás no me llamaría algún pasajero pronto.

Iba manejando sobre una calle y mejor me estacioné a esperar la alarma. Tardó varios minutos y finalmente sonó.

Vi uber pool y que el pasajero estaba a 8 kms o 20 minutos.

Está lejos. Pensé. A ver qué pasa con este viaje.

Me fui acercando a las cañadas, terreno muy escarpado de la delegación Álvaro Obregón. Eran las 11 am y cada vez más tráfico. Llegué después de 30 minutos.

Recogí al pasajero africano y joven, como de 28 años.

Kevin, ya que el nombre del pasajero sale en la pantalla de la aplicación.

-Hola Kevin.

Hello.

-What do you speak in Nigeria.

We speak english.

-What do you do in Mexico?

I teach English. I am a teacher.

-Well. It is crowded today. Too much traffic.

Yea. No problem. Can you wait? My friend is coming and I do not know where he lives.

-I am sorry. I have to go

Ok, bye.

Me despedí y pregunté a dos muchachos cómo salir de ahí. Casi son favelas como en Brasil.

Sonó la alarma y recogí a una señora.

Me pidió llevar a una tienda supermercado.

-Voy a comprar los juguetes otra vez porque anoche abrieron el coche de mi esposo y los robaron.

EL CHOFER QUE NOS “HIZO LA TARDE”

Eran las 5 pm y el sol “caía” fuerte sobre el coche y no me permitía ver con los reflejos en los vidrios de los demás coches. Había mucho tráfico sobre la calzada de Tlalpan. Repentinamente un coche chico y blanco se detuvo y giró al carril izquierdo, íbamos cerca de la banqueta. El conductor del coche de atrás tocó el claxon y yo intenté decirle con la mirada en el retrovisor; -el coche de adelante nos detiene. De repente apareció el motivo de estos movimientos de los coches; un perro pequeño!

Lo vi correr hacia los carriles izquierdos y otro conductor trató de detenerlo pero le fue imposible, todo eran coches como jugando futbol.

Miré mi espejo lateral y vi un camión blanco con verde, transporte de gas y pensé “lo va a atropellar”!!!

Y vi algo verdaderamente conmovedor; un hombre bajó ágilmente del camión y con destreza cogió al perrito. Hizo movimientos de triunfo al subir al camión de regreso y claramente le dijo al chofer; ya tengo mascota para llevarlo a mi casa.

Ese hombre y su compañero se llevaron las palmas y nos hizo la tarde a quienes vimos todo.

Viaje a la central camionera del norte.

Al principio que empecé a manejar con uber, tuve que llevar algún pasajero lejos de mi rumbo. Una vez fui a la central camionera del norte y dejé al pasajero, activé la aplicación otra vez y 2 pasajeros me pidieron llevarlos a una agencia Nissan en Vallejo. Los dejé y otra vez activé la alarma y recogí a un muchacho y lo dejé cerca del rumbo. Muchas veces los servicios no son constantes, muchas veces pasan varios minutos sin sonar la alarma, para esto, tuve que buscar un lugar seguro para estacionarme para recibir otra solicitud de servicio. Esos momentos eran  tediosos y me deprimían. “¿Por qué estoy haciendo esto?”

INFORMACIÓN IMPORTANTE DE UN PASAJERO.

Un día recogí a un pasajero en la colonia del valle y tan pronto se subió al coche empezó a hablar por teléfono. Decía muchas groserías, las repitió varias veces. Yo lo escuché y pensé; típico chavo que sólo dice groserías cuando habla.

Perdón señor, me dijo. Estoy muy enojado. Yo también soy uber y estaba hablando con el agente de seguros. Anoche me robaron las 4 llantas de mi coche! Lo dejé en la calle porque no tengo estacionamiento en donde vivo y el rumbo es feo, cerca del aeropuerto en la colonia Pantitlán, soy sobrecargo de aviación y elegí vivir cerca del aeropuerto. Dijo más groserías, estoy muy enojado. No sé que voy a tener que hacer.

-Bueno pero dígame. ¿Cómo le va a usted?

Apenas tengo 2 meses y veo que no es bueno para mí. Gasto mucha gasolina, como dentro del coche, hay mucho tiempo “muerto” y lo que menos me gusta es que cuando me alejo mucho de mi rumbo casi siempre me regreso sin pasajeros hacia mi casa.

Ah! Eso lo arregla con la aplicación. Mire dé clic, escriba su destino y la aplicación le va a desviar para recoger pasajeros que van más o menos hacia su destino pero no es tan preciso. A veces lo va a desviar varios kilómetros hacia la derecha o hacia la izquierda o quizás hacia atrás pero podrá recoger pasajeros y no viajar solo.

PASAJERO DEL WTC HACIA LA OFICINA DEL SAT DEL SUR.

Eran como las 7 pm y recogí y llevé a este pasajero a su casa cerca de la oficina del SAT del sur. Son como 20 kms.

Lo dejé y puse la aplicación hacia mi casa, hospital Ángeles del Pedregal y tomé el periférico. Me acerqué a Perisur y sonó la alarma. Lo acepto o no lo acepto, eran las 8 30 pm. Bueno, lo acepté!

Entré a Perisur y recogí a una muchacha y un muchacho con una pantalla de tv. Los llevé a Santo Domingo a una colonia popular, oscura con calles semi pavimentadas. El coche brincaba con los baches y levantaba polvo, uff. Pensé, se va a ensuciar mucho el coche. Yo tenía que lavarlo porque me costaba $ 60 pesos en el lavacoches y a veces cobraba $ 800 por día, menos $ 40 del seguro, $ 300 de gasolina y la depreciación del coche; UBER NO ES NEGOCIO!!!

En fin. Dejé a los muchachos en una calle oscura, los coches invadían casi la toda calle. Volví a poner “destino hospital angeles del pedregal” y chin, sonó la alarma inmediatamente. ¿ Tomo o no el servicio? Eran más de las 9 pm. Lo tomé. Quizás corro con suerte y ya no haré otro servicio, pensé.

Recogí a otra muchacha y un muchacho muy parecidos a los anteriores.

Vi el destino en la aplicación. %&$*!!! Al cerro de la estrella Iztapalapa!!!

Ellos iban platicando y yo pensando; ¿Qué va a pasar? Está muy lejos, vi 18 kms en el waze.

La plática de los muchachos era buena y él tenía mucha gripa! Me va a contagiar, no podía abrir las ventanillas del coche porque hacía mucho aire frio.

Ellos hablaban muy bien, no dejaban de hacerlo. Él decía muchas groserías. Ella más recatada y yo estaba entretenido con lo que decían; no ma… prima, ese güey es muy feo para ti. Hijo de p… además es bien cu… y se lo va a llevar la chi… seguro, etc.

Yo veía el waze y la calle. Íbamos sobre un eje vial Rojo Gómez, bien pavimentada y con pintura reflejante, todos los conductores íbamos manejando en orden, es notorio que ya muchos usamos las luces direccionales y el escenario era como cuando nos ilusionamos con las luces en temporada de Navidad. El waze habló; en 300 metros gire a su derecha, gire a su derecha en 300 metros. En 100 metros gire a su derecha en “Joaquín Arévalo”. Gire a su derecha en Joaquín Arévalo. En 100 metros llegarás a tu destino.

Era una calle oscura, con tiendas una seguida de otra, con mercancía colgada en ambos lados de la cortina y los vendedores muchos vendedores ambulantes.

Hemos llegado pensé pero esto está algo peligroso, presentí. Los muchachos se bajaron para entrar en un salón de fiestas. Salía el sonido de la música y yo pensé; debo poner “destino hospital Ángeles del Pedregal” rápido para salir de inmediato de ese rumbo.

-Disculpen. ¿Me esperan porfa? Voy a usar una instrucción en mi celular. Dijeron está bien.

Puse “destino hospital Ángeles del pedregal”. Vi 30 kms en el waze. Mi  coche era un Nissan Sentra negro y era muy elegante. La luz del celular me delataba pues me daba en la cara y me sentía vulnerable porque la gente podía verme claramente que iba solo en el coche.

Después de dejar a los muchachos di vuelta en una calle amplia sin pavimento y larga. A lo lejos vi una avenida con tráfico y el waze me guió dar vuelta a la izquierda sobre esa avenida.

Llegué a mi casa después de las 11 pm.

ESTRÉS POR EL GASOLINAZO.

Era fin de diciembre y las noticias acerca del aumento de la gasolina empezaron a empeorar. Hice algunos viajes en la mañana y en la tarde llevé a una pasajera de Polanco a Santa Fe. Esperé pocos minutos y sonó la alarma. Un pasajero solicitó el servicio y lo recogí en una distribuidora Porsche en Santa Fe.

-Buenas tardes. Nos saludamos.

Vi el destino “Auditorio Nacional”.

-¿Sabe algo de las manifestaciones por el aumento de la gasolina? Le pregunté.

Sí. La gente se metió a un Walmart en Lomas Verdes para saquearlo.

Guillermo, perdón, ya no voy al Auditorio. Ya se fueron las personas que me esperaban.

-¿A dónde va?

Voy a casa de mi mamá a pedirle que si me puedo dormir en su casa. Hacia la mía está peligroso.

Voy a cambiar el destino a la colonia Alce Blanco.

-Oiga pero para allá es peligroso para mí, le dije.

No. El caos es más lejos de ahí, hacia Huehuetoca.

Manejé hacia el periférico y giré hacia perinorte. Me salí en Gustavo Baz y vi como llegar al destino en el waze y el pasajero me decía por allá, por allá. Me empecé a estresar.

Cada vez me alejaba más y el pasajero sólo decía; ya estamos cerca.

De repente, a mi izquierda estaba una refaccionaria Auto Zone que ya habían saqueado y estaba la policía.

-Oiga, disculpe pero ya no puedo avanzar más porque esto está muy mal y que va a pasar a mi regreso?

Sólo 3 cuadras Guillermo, me dijo.

Por fin llegamos a su destino y en la calle estaban 3 muchachos y una muchacha. Estaba oscuro y yo me sentí vulnerable.

Activé la alarma y con cierta inconciencia y también para ganar dinero, acepté otro uber pool.

Recogí a una muchacha y su papá abrió sigilosamente la puerta de su casa. Ella salió y se subió aprisa al coche.

Activé la aplicación y nos fuimos a Lomas Verdes.

-Hola señora. ¿Cómo está? ¿Tiene que ir a Lomas Verdes?

Hola. Estoy bien. Sí, yo vivo por allá y estuve con mis papás porque les pedí el coche para ir al Walmart y la gente empezó a robar la mercancía. Llegó la policía y nos mantuvieron adentro más de una hora.

Los mensajes de mis hermanas entraban por whats. ¿Cómo estás Memo? ¿En dónde estás?

Y yo no podía contestar. Hasta que pude enviar un mensaje de voz “estoy bien”, estoy en Lomas Verdes, cerca de Satélite.

Sonó la alarma para recoger a otro pasajero uber pool. Dejé a ambos rápidamente.

Ufff! Tomé el celular y le hablé a mi hermana.

Hola Marga. Estoy bien. Ya voy para mi casa. Estoy muy estresado.

DEJÉ DE MANEJAR UBER!!!

Era 10 de enero y decidí dejar de manejar uber.

Anuncié el coche y pasaba el tiempo muy rápido y no lograba venderlo.

Decidí ir al lote de coches donde lo compré y lo dejé para venderlo a consignación.

Lo vendieron en 8 días.

FIN

 

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Acerca del autor

Guillermo F. Alvarez Sánchez

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