Literatura

un regalo de reyes para maria ( relato erotico) parte 1



un regalo de reyes para maria ( relato erotico) parte 1 - Literatura

En la primera parte de este relato se relata lo que se puede considerar un abuso a la libertad sexual de las personas, aunque después cambie totalmente la situación, daré unos consejos prácticos antes de que empiecen ustedes a leer dicho relato.

 

Si usted es una persona que se excita viendo pornografía infantil o es una personapeta la libertad sexual le aconsejo los siguientes ejercicios físicos antes de leer el relato: salga a la calle, diríjase tranquilamente pero sin pausa hacia la estación de tren más cercana y cuando el tren pase, de un pequeño salto delante de el, en el caso hipotético que en su localidad no hubiese tren o metro no se preocupe, realice este mismo ejercicio subiéndose al edificio mas alto de su localidad y de un pequeño salto al vacío, cuando no pase nadie por la calle, luego diríjase a su domicilio y póngase tranquilamente a leer este relato. Este ejercicio lo pueden utilizar todas las personas que no respeten la libertad  de otras personas, como violadores, acosadores, maltratadores, etc. Realmente creo que es útil.

 

Si usted es una persona con imaginación, que habla con su pareja y crean entre los dos situaciones de morbo, disfrutan libremente del sexo y respetan la sexualidad y libertades de las demás personas, les aconsejo que se pongan cómodos y disfruten.

 

Antes de empezar el relato pido disculpas a cualquier persona que se sienta aludido u ofendido por mis consejos, no se enfaden y realicen por favor mis consejos, funciona de verdad, prueben, seguro que se sentirán mucho mejor después.

GRACIAS POR LEER MIS RELATOS

 

 

 

 

 

 

 

María salía de trabajar del bar, era la tarde de la noche de reyes, cogió el autobús en la misma parada y a la misma hora de todos los días, y se bajó como siempre para coger el metro en la estación de atocha, pasaba desapercibida entre la multitud, no se fijaba en la gente, siempre metida en sus fantasías, había aprendido a evadirse de la sociedad, pero alguien esa tarde la sacaría de su mundo de fantasía.

 

Escuchó una voz de mujer que decía su nombre que la era familiar, miró en la dirección de dónde provenía y pudo reconocer a su amiga Luisa., Íntima amiga aunque llevaba mas de un año sin verla, habían mantenido el contacto telefónicamente . Luisa era como el diario personal de María, la contaba todo sus alegrías, tristeza y hasta sus fantasías mas íntimas.

 

Luisa la dio un fuerte abrazo, mientras decía:

 

– He venido a Madrid a pasar estas fiestas con la familia. Que contenta estoy de verte, que casualidad, vamos a tomar una cerveza y hablar tranquilamente como los viejos tiempos.

 

Luisa sin dejar que María contestara la cogió de la mano y la sacó de la estación sin parar de hablar. La llevo a un bar un poco alejado de la estación, no era precisamente el tipo de local que le gustase a Luisa, pero a María no le importaba lo cutre que fuera el local estaba con su amiga y quería contarla un montón de cosas, tenía tanta confianza con Luisa que le contaba todas sus fantasías sexuales y cuando las contaba ponía tal entusiasmo que mas de una vez no pudo evitar correrse en las bragas. María ignoraba que a Luisa le pasaba lo mismo escuchando sus fantasías. No pararon de hablar durante mucho tiempo y Luisa no paraba de pedir una cerveza detrás de otra. Sonó el teléfono de su amiga, pero esta no lo cogió cuando dejo de sonar pidió una jarra grande de cerveza y la puso delante de Maria, y le dijo :

 

– Tómate esta tranquilamente, yo me tengo que ir, te llamara para quedar antes de salir de Madrid.

 

– Tranquila, nos vamos juntas y seguimos hablando hasta el metro.

 

– No voy al metro. Tú termina la cerveza tranquilamente.

 

Le dio un fuerte beso en la mejilla y la miro poniendo una mueca de picardía en sus labios.

 

María se quedo sentada en la mesa con más de una cerveza. Había bebido mucho para ella que no solía salir y menos beber. En el bar solo quedaba el camarero y dos clientes que no le quitaban la vista de encima, los dos hombres terminaron sus consumiciones y salieron del establecimiento por la puerta de emergencia, le resulto curioso ese detalle, pero María no le dio mucha importancia. El camarero se acerco a la chica con otra jarra de cerveza y la comento que quería cerrar el bar pronto y que cerraría la puerta principal, podría salir por la puerta de emergencia y dejo la jarra de cerveza encima de la mesa indicándola que esa cerveza era a cuenta de la casa por las molestias. María se bebió las dos cervezas rápidamente despidiéndose del camarero. Abrió la puerta de emergencias pero al otro lado no estaba la calle, sintió un fuerte empujón en la espalda que la introdujo en una habitación con muy poca luz.

 

Una manos la sujetó mientras que otras le quitó el bolso y el abrigo bruscamente, la tiraron al suelo donde literalmente arrancaron de su cuerpo toda su ropa dejándola desnuda. Se abrió la puerta y se quedo sola en la habitación, sus ojos se fueron acostumbrando a la poca luz, empezó a distinguir imágenes, se levantó despacio recogiendo algunos de los trapos en lo que se habían convertido su ropa, intentó tapar su desnudez con ellos, intentó buscar una puerta de salida pero solo había una y sabia que la llevaría directamente al interior del bar donde estarías los tres hombres que la habían metido y desnudado en aquella habitación. Su cabeza chocaba continuamente con cadenas que estaban colgadas del techo. Solo había cadenas en aquella habitación, ni un solo mueble, solo cadenas colgadas al techo. María no podía dejar de pensar como la podía estar

sucedido eso a ella, siempre imaginó como varios hombres abusaban de ella, era su principal fantasía y ahora estaba sucediendo de verdad. La luz de la habitación cambió, se encendieron varias bombillas de colores, una azul, otra magenta, y otra amarilla. El efecto de aquellas daban distintos efecto de color según la chica chocaba con las cadenas y estas movían las bombillas.

 

 

 

 

La puerta se volvió a abrir y entraron los tres hombres, el camarero parecía nervioso mientras que los otros mantenían un estado de tranquilidad absoluta. Uno de ellos llevaba una silla alta de las típicas que se ponen en la barra de los bares, otro una cámara digital de vídeo. El camarero se acercó a la chica agarrándola de una mano la puso una especie de muñequera de cuero en su muñeca después realizo la misma operación con la otra mano, y en sus tobillos igual, estas muñequera tenían cada una un mosquetón, la chica sabía que sus fantasías se iban a hacer realidad y no podía hacer nada por evitarlo, María escucho hablar a los tres hombres, uno decía a los otros dos que la colocasen en el centro de la habitación, encima del sumidero, dos hombres la cogieron y la movieron escasamente un metro y la abrieron las piernas ordenándola que no se moviera.

El tercer hombre encendió la cámara y empezó a grabar. Los hombres cogieron un brazo cada uno de la chica elevándolos y enganchando estos con ayuda de los mosquetones a unas cadenas. Uno de ellos metió un dedo por el culo de la chica, esta cerro inmediatamente las piernas, pero el hombre realizo tanta fuerza para meterlo hasta tocar la vagina de la chica que esta no pudo evitar volver a abrir la pierna y mear toda la cerveza que había bebido, uno de los hombre se río mientras cometo:

 

– Como lo sabía que la zorra no iba a aguantar sin mearse encima, menos mal que la hemos vaciado antes de empezar.

 

El hombre seguía con el dedo dentro del culo de María y cuando esta dejo de orinar presionó el dedo y con un pequeño movimiento de este la chica volvió a mear, las risas y los comentarios del otro hombres eran cada vez mas humillantes, pero el camarero obrigo a este a callarse y le recordó que el cliente había dicho máximo respeto, por fin salió el dedo de dentro de la chica y el hombre que había hechos los comentarios inadecuados saco un rollo de cinta americana poniéndose detrás de María, hizo que las manos de la chica sujetaran las cadenas y con la cinta enrollo las manos sin que estas pudieran soltar las cadenas.

 

  • Puta te voy a dar lo que te mereces y estos dos maricones no podrán hacer nada para evitarlo. (Susurró este al oído de la chica)

 

 

Los dos hombres cogieron una pierna de la chica cada uno, separándolas lo más posible engancharon los mosquetones de las tobilleras a otras cadenas. Quedando María suspendida en el aire con las piernas abierta.

 

El hombre que metió el dedo en el culo de la chica salió tranquilamente de la habitación, el que susurro al oído a la chica, se coloco entre las piernas de la Maria y empezó a tocarla el coño muy suavemente mientras la miraba haciendo gestos con su lengua, María había imaginado muchas veces esa misma situación, era idéntica a las de sus fantasías, pero con la diferencia biológica de que cuando se la imaginaba su coño se humedecía e incluso mas de una vez se había corrido en las bragas, pero ahora que estaba sucediendo de verdad estaba totalmente seca y en vez de dilatarse sus músculos intentaban cerrar su vagina, el camarero con la cámara sin dejar de grabar se colocó al lado de la chica. El hombre dejo de hacer muecas a la chica, y mientras tocaba el coño de esta se estaba desabrochando el pantalón con mucho disimulo, sin que el otro se diese cuenta, rápidamente se bajó los pantalones y cogió a la chica de la cintura, intento meter su polla en el coño de la chica, pero el otro hambre tiro la cámara y cogiendo de la camisa con fuerza lo tiro al suelo, empezaron a discutir, rápidamente el hombre que estaba en el bar entro a oír la discusión. Y exclamo:

 

  • ¡Sabía que este carbón nos judía el trabajo!

Inmediatamente le sacándole de la habitación. No tardo el camarero en volver a entrar y rápidamente descolgó las piernas de la chica mientras murmuraba nervioso:

-Menudo cabrón, con lo que necesitábamos el dinero del video, ya lo decía yo que esto no era lo nuestro.

 

Se fue rápidamente hacia la puerta, pero la voz asustada de María hizo detenerse.

 

-por favor espere.

-tranquila, no somos asesinos ni violadores.(respondió el hombre)

-no se valla, por favor.

El hombre de dirigió a la chica, quitando la cinta que sujetaban sus manos a las cadenas con cuidado, con suavidad la abrazo con un brazo evitando que se cayese al suelo cuando desengancho los mosquetones de la cadena. Los brazos de María cayeron sobre los hombros del hombre, este la levanto como si fuesen una pareja de recién casados entrando en su hogar por primera vez como matrimonio. La dejo con mucho cuidado en un rincón de aquella habitación

-tranquila, no te preocupes enseguida vuelvo, voy a hablar con el chico y el cabrón este, Este juego ya se termino, vuelvo y le explico lo que ha pasado (Dijo el camarero con una voz muy tranquilizadora).

 

Sentada en aquel rincón María empezó a comprender todo, no necesitaba ninguna explicación, sabia que había sido su amiga luisa, cuantas veces después de hablar y constarla sus fantasías, su amiga la decía que tuviese cuidado que los sueños se hacen realidad. Empezó a notar como se humedecía y el músculo esfínter interno se relajaba haciendo que el ano se dilatase.

Pasaron mas de 10 minutos hasta que entro el camarero y el chaval que no tendría más de 20 años. El camarero llevaba el abrigo y el bolso de la chica, puso el abrigo por encima de la chica intentando tapar su desnudez, el hombre intento empezar a dar una explicación, pero María cogiendo la mano de este y llevándosela a la entre pierda le comento:

– no tendrá usted la poca cortesía de dejarme en este estado.

El hombre enrojeció, no sabia que decir, notaba como la mano de María movía la suya haciendo que sus dedos acariciasen el clítoris, sin soltar la mano ni dejando de moverla, apoyo la cabeza en el hombro del hombre.

– cuéntame que me teníais que hacer. (Le susurro María al oído).

– todo parecía muy simple, solo era gravar un video, y nos dijeron que usted estaba de acuerdo.

El hombre volvió a enmudecer cuando María apretó la mano que sujetaba por los nudillos inmovilizándola de dolor.

  • dije que me cuentes que teníais que hacerme, no que te excuses. (esta vez el susurro no fue tan dulce como el anterior) .
  • solo era jugar con consoladores de distinto tamaño, empezar por el tamaño más pequeño e ir aumentando poco a poco. (se apresuro a decir el hombre).
  • Quiero todos los detalles.(dijo la chica dejando de apretar la mano y volviendo a moverla con suavidad)
  • Humillarte un poco, hacer que te mearas cuando entrases como paso, azotarte el culo con un látigo, era hacer un video de sadomasoquismo muy simple nada del otro mundo, nos dijo que ante todo te respetásemos y no hubiera penetración.
  • A que esperamos a hacerlo, pero habrá un pequeño cambio esta vez y solo jugaras tu con migo (dijo la chica mientra que la mano que tenia libre acaricio la mejilla del hombre)

¿Te ha gustado el artículo? ¡Valóralo!

5.00 - 1 voto
Cuanto más alta sea la valoración más visible será el artículo en portada.
¡Compártelo en las redes sociales!

Acerca del autor

Sin tabues

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Únete a la comunidad de NoCreasNada

¿Te gustaría compartir tus inquietudes y ganar seguidores por todo el mundo?

¿Eres una persona inquieta y quieres descubrir a más gente como tú? 

Únete a NoCreasNada.

Además, te pagaremos por las visitas que recibas.

Más Información